Gente con casa y casas con gente. Con esta consigna se cerró ‘Ma casa’, la propuesta que desde la Tía Lola y Francachela Teatro defendieron en la Casa del Mas d'Omella de Torredarques. Qué mejor manera de resumir la edición número 12 del festival Matarranya Íntim, y que a través de 18 propuestas de artes escénicas ha tratado la cuestión de "El Hábitat" desde diferentes prismas, hablando de la especulación inmobiliaria, de la gentrificación, del turismo masivo, de la despoblación o de formas mucho más agresivas de arrancar y expulsar a la gente de sus casas.
El entorno de la ermita de Sant Bernat, un espacio cargado de energía, fue el escenario escogido para poner el punto y final a una de las ediciones del Matarranya Íntim más intensas y preciosas que se recuerdan. La delicadeza que evocan Túrnez & Sesé, y que a lo largo del presente 2025 han vuelto con un nuevo trabajo de estudio, fue el colofón de un festival redondo. A lo largo del fin de semana, prácticamente se ocuparon todas las butacas habilitadas para las funciones. Y esto se tradujo en más de 2.000 espectadores y espectadoras durante los tres días que ha durado el Matarranya Íntim.
Satisfacción desde la organización del festival, que agradeció la enorme implicación de la familia del Matarranya Íntim, así como la gran respuesta del público, procedente de muchos rincones de la geografía aragonesa y de otros territorios cercanos. Desde la dirección del festival y desde el Ayuntamiento de Torredarques quisieron agradecer la "enorme entrega" de toda la masa de personas voluntarias, incombustibles desde la tarde del viernes, y que han hecho posible que este ‘Íntim’ haya fluido durante todo el fin de semana.

Pese a las amenazas de lluvia, la programación se vivió tal como estaba prevista. La única excepción fue ‘Paella Dramàtika’, una tragicomedia gastronómica prevista el sábado en la plaza de la Iglesia y que se movió a los porches de al lado. Una edición que este año ha contado con bastantes propuestas musicales. Y es que todas las noches se cerraron con recital en la calle. Si la noche del viernes Efraín García regaló su ‘Efracústico’ y Los Malos amenizaron la velada, el sábado la música corrió a manos de Barraca Band, que presentó su disco de estudio ‘Dualidad’, para después continuar con Lo que hay. La actuación de Túrnez & Sesé fue la guinda del pastel.
El viernes, el festival ya empezó con mucha expectación. Siguiendo con la línea de las últimas ediciones, la plaza del pueblo anfitrión acogió la performance surgida de Matarranya a Escena!, un taller de teatro que la misma población acogió la semana previa a la llegada del Matarranya Íntim. Rodeadas de capazos y de escaleras de pintor, mujeres empoderadas de distintos rincones de la comarca reflexionaron sobre la cuestión residencial, una realidad de la cual no escapa nadie y que evocó incluso a través de juegos infantiles como Un, dos, tres, pica paret.
El espectáculo 'Dadà', de la compañía Bambalina Practicable, fue la encargada de abrir el festival ante más de 300 personas, con una propuesta reflexiva, colorida y de clown para todos los públicos. Y de las risas, a la amargura. El puente medieval de Torredarques acogió la propuesta de danza y de denuncia ‘Llars invisibles’, reflexionando sobre el bombardeo constante y el genocidio que vive el pueblo palestino. La propuesta llegó con Fil d'Arena, compañía de danza que, por segundo año consecutivo, visita el Matarranya. El verano pasado estuvo por Calaceit.

Todas estas propuestas de música y artes escénicas en exteriores se solaparon a lo largo del fin de semana con un montón de espectáculos que han habitado las casas de Torredarques, en lo que es la esencia del festival. Las Liantas ya ofrecieron un pequeño tentempié de su ‘Levadura’ durante la presentación del festival, una propuesta que intercala texto y música y que acogió el horno comunal de la población.
Muy potente fue ‘Hannah dels tres països’, desde Mallorca, como también ‘Helenas’, propuesta venida desde Euskal Herria. El teatro de texto y cocina llegó con ‘Omelé’, mientras que una de las obras más aplaudidas del festival fue ‘De la raó viurem’, que a través de nuevas dramaturgias versó sobre cuestiones nunca sencillas, como son la vivienda, las disputas familiares y las herencias, todo ello condimentado con la especulación inmobiliaria y la fiebre de los grandes proyectos energéticos que sacuden el mundo rural.
El programa del Íntim de este 2025 se complementó con una cata de vinos por cortesía de la Venta d'Aubert de Cretas, una visita guiada por la población del Matarranya, la instalación ‘Intimitats esteses’, así como el ‘Íntims al carrer’, con Cecilia Zenobi. Un festival de diez que cumple ya doce años de intimidades escénicas. Larga vida al Matarranya Íntim.

