La dirección de la multinacional dueña de la fundición de aluminio Alumalsa, anunció el pasado 21 de septiembre el despido de 230 empleados y empleadas, principalmente operarios, en uno de los peores ERE del sector industrial aragonés de los últimos años. El ERE consiste en despedir a casi la mitad de la plantilla, algo más del 40% del total. Y supondría un tremendo varapalo para el sector industrial aragonés.
La manifestación de este sábado ha sido la continuación de las movilizaciones que durante las últimas semanas ha estado realizando la plantilla de Alumalsa para denunciar la injustificable decisión de la multinacional de ejecutar un ERE antisocial y antieconómico. En esta ocasión a las trabajadoras y trabajadores de Alumalsa se ha unido la ciudadanía zaragozana para apoyar su lucha, y para reclamar al Gobierno de Aragón que actúe para impedir los despidos en esta factoría, estratégica en la estructura industrial del país.
La sociedad civil zaragozana arropa a la plantilla de Alumalsa en su justa lucha contra el ERE
La manifestación ha partido a las 19h de la plaza de San Miguel y ha recorrido algunas de las principales calles de la capital de Aragón. Durante el recorrido, y más allá de los cánticos reivindicativos contra el ERE, y lemas denunciando la barbaridad de la decisión de la multinacional, se han podido escuchar comentarios de las participantes como que “la patronal está aprovechando la pandemia del COVID-19 para despedir trabajadores y sacar más rendimiento económico”, “deslocalizar la producción industrial es una ruina para Aragón”, o “la DGA debería intervenir la empresa”, o “si la multinacional Alumalsa va a despedir a sus trabajadores que antes devuelva las subvenciones públicas”.
La manifestación convocada por la Asamblea de Trabajadores y Trabajadoras, ha contado con el apoyo del Comité de Empresa -SITA, CCOO, OSTA y UGT-, y de la sección sindical de la CNT
“Los trabajadores y trabajadoras de Alumalsa no van a reblar, la crisis del COVID-19 no va a ser la nueva excusa para perder el empleo”, denuncian desde CCOO. “La plantilla de Alumalsa lo tiene claro: luchar para que no haya ni un solo despido”, añade CNT. Por su parte OSTA explicaba que “la plantilla de Alumalsa ya ha sufrido muchos recortes en los últimos tiempos, tres modificaciones sustanciales que suponen perdida derechos, condiciones laborales y los continuados ERTES que se han llevado a cabo, el último vigente hasta 31 de octubre de este año”.
La cerrazón de la dirección de Alumalsa obliga a la plantilla a convocar huelga indefinida
La plantilla de Alumalsa ha celebrado una asamblea en la mañana de este sábado a la que han acudido más de 150 trabajadores y trabajadoras. La reunión se ha celebrado al aire libre, en el Parque Delicias, para poder cumplir las medidas sanitarias por el COVID-19.
En el encuentro se han debatido diferentes opciones para impedir los despidos planificados por la dirección de la multinacional Alumalsa. Como resultado de estas reflexiones y provocada por la cerrazón de la empresa y su nula intención de negociar, la plantilla se ha visto obligada a convocar una huelga indefinida que comenzará el próximo día 26 de octubre.
No obstante, tanto el conjunto de la plantilla como sus representantes sindicales aseguran que no reblarán en su principal reivindicación “que no se produzca ni un solo despedido”, y para ello mantienen la mano tendida con la dirección de la empresa e intacta su predisposición a reunirse con la dirección para conseguir este objetivo básico: parar la intención de la dirección de despedir al a más del 40% de la plantilla.
Así así, ni un paso atrás! pic.twitter.com/BCEcthkmFE
— CNT Zaragoza (@CNT_Zaragoza) October 17, 2020
Formaciones políticas como IU, CHA, o Puyalón, han participado en la manifestación apoyando a la plantilla de Alumalsa
Desde Izquierda Unida Aragón ha reiterado “su apoyo a las y los trabajadores de la planta de Alumalsa en Zaragoza que se enfrentan a un Expediente de Regulación de Empleo que supone un durísimo mazazo al tejido industrial aragonés”. Su coordinador general, Álvaro Sanz, reclamaba que el “Gobierno de Aragón debe exigir la debida corresponsabilidad a la empresa que un momento como éste requiere y, además, después de todas las ayudas públicas que se han puesto a disposición del tejido empresarial”, añadiendo que “si no es posible salvar los puestos de trabajo, deberían aplicar -la DGA- cuantas medidas sean posibles para que el ERE sea menos traumático. Esto sería posible con voluntad por parte de una empresa que va a dejar en la estacada a 230 trabajadoras”.
El presidente de CHA-Zaragoza, Chuaquín Bernal, afirmaba que “tenemos una cita con los derechos laborales, con la dignidad de las trabajadoras y trabajadores y con el mantenimiento y futuro del sector industrial en Zaragoza”. Por su parte Puyalón exigía al Gobierno de Aragón “implicarse activamente en la paralización de los despidos”.




