Más de un centenar de personas participaron este fin de semana en las XIX Jornadas de la Bolsa de Bielsa, un encuentro anual de memoria antifascista y homenaje al exilio civil y a la resistencia de la 43 División del Ejército Popular de la República frente a la ofensiva del ejército sublevado durante la primavera de 1938. Las actividades se desarrollaron en distintos puntos de Sobrarbe y combinaron rutas históricas, actos de homenaje, investigación sobre la guerrilla antifranquista y espacios de encuentro entre personas llegadas de diferentes territorios.
Entre abril y junio de 1938, la conocida como Bolsa de Bielsa se convirtió en uno de los episodios más simbólicos de la resistencia republicana en el Alto Aragón. Durante 63 días, la 43 División dirigida por Antonio Beltrán “L'Esquinazau” resistió el avance de las tropas franquistas mientras protegía la evacuación de más de 6.000 personas civiles hacia el vecino Estado francés a través de Puerto Viello. Desde hace casi dos décadas, estas jornadas recuerdan aquella resistencia y a quienes lo perdieron todo por defender la libertad.
De la cueva-imprenta del maquis a Puerto Viello
Las jornadas arrancaron el viernes con una caminata hasta una de las cuevas-refugio del maquis en Peña Montañesa, guiada por Miguel Gil, espeleólogo que participó en el descubrimiento de la cueva-imprenta clandestina utilizada por la guerrilla antifranquista. Por la tarde, el Casino de Lafortunada acogió una charla en la que Gil explicó el proceso de localización e investigación de este enclave, así como los materiales y documentos hallados en su interior.
El sábado tuvo lugar uno de los momentos centrales y más emotivos del programa con la ascensión a Puerto Viello, el paso pirenaico por el que miles de personas cruzaron hacia Francia acompañadas y protegidas por soldados republicanos mientras Bielsa y los pueblos cercanos de la Val de Chistau sufrían los bombardeos de la aviación alemana e italiana aliada de los sublevados.
Durante la subida fueron portadas banderas republicanas, enseñas de la 43 División y del Consejo de Aragón, junto a banderas palestinas que, según destacaron las personas participantes, simbolizan la continuidad de las luchas contra el fascismo y la opresión. La organización también destacó la presencia de una numerosa delegación llegada desde el Estado francés y otra procedente de México, integradas por descendientes de personas que recorrieron aquel mismo camino hacia el exilio en 1938.
Homenaje a la guerrilla y preparación del vigésimo aniversario
Ya por la tarde, las personas asistentes se desplazaron hasta Lafortunada para realizar una ofrenda floral ante la tumba del guerrillero enterrado en el cementerio de Badain y entonar el “Himno Guerrillero”.
Posteriormente, la Asociación Sobrarbense La Bolsa celebró en Bielsa su asamblea anual, en la que comenzó a trabajar en la organización de las jornadas de 2027, una edición especial que coincidirá con el vigésimo aniversario de estas conmemoraciones.
La jornada final estuvo dedicada a la investigación histórica sobre la guerrilla antifranquista en Aragón. El escritor Pablo Fantova presentó en el Ayuntamiento de Bielsa su libro “Los ojos tras la montaña”, mientras que el historiador Félix Tundidor ofreció una conferencia sobre la Agrupación Guerrillera del Alto Aragón, considerada la formación guerrillera que más tiempo mantuvo su actividad en Sobrarbe tras el final de la guerra.
Las XIX Jornadas de la Bolsa de Bielsa concluyeron con el tradicional homenaje en el monolito “En memoria de los que todo lo perdieron por defender la libertad”, donde se realizaron ofrendas florales, lecturas de manifiestos y cantos de despedida para recordar a quienes resistieron el avance fascista y a quienes emprendieron el camino del exilio a través de los Pirineos.




