Los dos desahucios previstos para esta semana han sido suspendidos: "Miriam y Amelia se quedan en sus casas"

El Sindicato de Inquilinas de Zaragoza celebra la suspensión de los lanzamientos de su compañeras Amelia, en la capital aragonesa, y Miriam, en Cuarte, señalados inicialmente para este lunes y el miércoles. "En ambos casos, la suspensión no soluciona en absoluto el problema. En enero, si no antes, volverán a necesitarnos en la calle", advierten en un comunicado.

Foto: Spartakusbund
Imagen de archivo | Foto: Spartakusbund

La semana pasada arrancó con la amenaza de dos desahucios, uno en Zaragoza y otro en Cuarte. Sin embargo, el miércoles pasado el Sindicato de Inquilinas de Zaragoza recibió la buena noticia de que el primero de ellos, previsto para este lunes, 27 de noviembre, en el Paseo Calanda de la capital aragonesa, el caso de Amelia, había sido suspendido. "El motivo es la -muy tardía- apertura del incidente de vulnerabilidad, sin evaluar todavía por el IASS", explican en un comunicado.

Tras este y otros dos días de "mucha tensión", el viernes llegó la segunda suspensión. El lanzamiento de Miriam, señalado para este mismo miércoles 29 en Cuarte, ha quedado aplazado hasta enero. "El motivo es idéntico en ambos casos", apuntan desde el Sindicato de Inquilinas. "En ambos casos, la suspensión no soluciona en absoluto el problema. En enero, si no antes, volverán a necesitarnos en la calle", advierten en el comunicado.

El caso de Miriam. "Tras un tiempo viviendo en el mismo piso, la precariedad le impidió seguir pagando hace pocos meses la renta del alquiler. Lo que recibió no fue comprensión o entendimiento por parte de su casero (que para nada necesita esta renta para vivir). Sin ofrecerle ninguna alternativa, empujó a nuestra compañera a irse a la calle por la vía del desahucio. Ni negociar poder pagar las rentas más adelante, ni adaptar la renta a su nueva situación, no. Fue directo al juzgado a poner la denuncia. No solo eso, con la fecha del lanzamiento ya marcada desde hace meses, durante el verano y hasta octubre ha estado presionándola para que se fuese antes, causándole un sinvivir a Miriam y afectando seriamente a su salud", afirma el Sindicato de Inquilinas.

"Ella ha sido fuerte, ha contado con nuestro apoyo aun estando físicamente lejos, y ha llegado hasta aquí. Y sabemos que tras la suspensión, este acoso todavía continúa con señalamientos y gritos por parte del propietario y su mujer desde la calle", aseguran en el comunicado. Por parte de la administración, el Sindicato de Inquilinas espera "poco": "No han aportado solución ni vía DGA ni vía Ayuntamiento de Cuarte, aun estando inscrita en la bolsa de vivienda social", subrayan. "Estar organizadas en la calle es donde conseguiremos que se quede en su casa. Ella no está sola, y estamos hartas", añaden.

El caso de Amelia. "Debido a problemas físicos y a la precariedad, se vio empujada a compartir piso. Por problemas de su compañera, no llegaron a pagar algunas rentas y, con ello, les llegó el aviso de desahucio. De nuevo, ¿se planteó el dueño empatizar con la situación de las inquilinas? No. Le faltó tiempo en poner la denuncia. Y la administración, conocedora de su caso y pese a llevar años inscrita en la bolsa de vivienda social, sigue sin mover un dedo por garantizar un techo", denuncia el Sindicato de Inquilinas.

En el comunicado, inciden en que "ambos casos tienen algo en común: la precariedad, el altísimo coste de la vivienda de alquiler, la falta de protección legal de las inquilinas y la inexistente alternativa de vivienda social ha permitido a sus caseros empujarlas a la calle".

"El estado defiende los intereses de los caseros: en cuanto ven peligrar sus rentas, no tienen ningún tipo de duda en lanzar a la policía y las fuerzas para recuperar su inversión. Y estamos cansadas, estamos hartas de que tengamos que pelear por siquiera vivir bajo un techo, porque algunos sigan necesitando ganar más y más a costa del techo de la gente, de sus derechos", critica el Sindicato de Inquilinas de Zaragoza.

Por eso, dicen "basta ya", y hacen un llamamiento a la solidaridad "para cuando lleguen las siguientes fechas". "Estaremos con ellas, presionando para negociar una solución o hasta que se les conceda una vivienda social. Te necesitamos para acompañar y apoyar a Amelia y Miriam en su lucha, que es la de todas. Y te necesitamos en el Sindicato o en el resto de organizaciones del movimiento de vivienda para que de una vez por todas la vivienda vuelva a ser nuestra", concluyen.

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