Desde el martes, 5 de noviembre, hasta este lunes, 11 de noviembre, trabajaron sin descanso en el cementerio municipal de Exeya las personas que integran el Equipo Arqueológico Forense de Aragón. Solo en las primeras horas de trabajos arqueológicos ya consiguieron localizar las primeras fosas comunes de víctimas del fascismo en la capital de las Cinco Villas, en dos sacas con al menos diez cuerpos. Finalmente, han sido 14 las víctimas localizadas en cinco sondeos. La acción está promovida por la Asociación por la recuperación de la memoria histórica Batallón Cinco Villas.
Batallón Cinco Villas y la dirección técnica del Equipo Arqueológico Forense de Aragón han recordado que este año sólo se tiene previsto realizar varios sondeos arqueológicos con la finalidad de tratar de delimitar las decenas de fosas que podría haber en el interior del cementerio de Exeya, así como avanzar en la investigación histórica del número de víctimas que albergan estas fosas, que podría ser de unas 150 personas asesinadas en los primeros días de la Guerra de 1936, al poco del levantamiento fascista del 18 de julio. De confirmarse esta cifra, sería la fosa más grande de las excavadas en Aragón. "De esta manera, a partir del próximo año se podría planificar la exhumación de todas ellas", indican.
En declaraciones a AraInfo, Cristina Sánchez, historiadora e integrante del Equipo Arqueológico Forense de Aragón, detalla que en los dos primeros sondeos comenzados a excavar el pasado martes en los puntos señalados a partir de los testimonios orales "ya se han localizado evidencias de una o varias fosas comunes con al menos los restos óseos de siete personas con evidencias de muerte violenta por proyectil de arma de fuego y cubiertas de cal viva". "Estas fosas se extienden más allá del espacio ya dignificado y señalado como fosa común desde hace décadas", añade. Los primeros trabajos en el cementerio de Exeya finalizaron este lunes.

El gran centro de represión de Cinco Villas y la ribera alta del Ebro
"La madrugada del 19 de julio de 1936, el capitán general de la Quinta Región Militar, Miguel Cabanellas, decretó el Estado de Guerra en Zaragoza, sumándose de esta manera al golpe de Estado contra la Segunda República. Rápidamente comenzó una sangrienta ola de asesinatos y de expediciones de castigo a los pueblos organizadas por las nuevas autoridades y ejecutadas por la Guardia Civil con la voluntaria adhesión de las organizaciones armadas locales, fundamentalmente pertenecientes a Falange Española", explica Batallón Cinco Villas en una nota de prensa.
La cárcel de Exeya, como cabecera de partido judicial, se convirtió en el gran centro de represión de Cinco Villas y los pueblos de la ribera alta del Ebro. Hasta esta prisión llegaron multitud de presos de la capital cincovillesa y de más una veintena de localidades del entorno –Asín, Pradilla de Ebro, Alcalá de Ebro, Erla, Gallur, Biota, Castiliscar, Farasdués, Luesia, Luna, Pedrola, Pinseque, Orés, Sádaba, Uncastillo, Tarazona o Tauste–. Al poco tiempo eran conducidos hasta las tapias del cementerio municipal de Exeya y de otros pueblos cercanos como Erla, Biota, Farasdués o Rivas donde eran asesinados extrajudicialmente y enterrados en fosas comunes clandestinas. También vecinos de Ágreda (Soria) y municipios navarros como Caparroso o Valtierra fueron aquí asesinados.
Según destaca Batallón Cinco Villas, desde julio de 1936 hasta el 31 de diciembre de 1936 fueron detenidas e ingresadas en la prisión de Exeya un total de 501 personas, "de las que unas 150 podrían hallarse enterradas clandestinamente en las fosas comunes del cementerio municipal", aunque "todavía es necesaria una investigación histórica en mayor profundidad que permita acercarnos a la cifra real".
La asociación Batallón Cinco Villas y la dirección técnica del Equipo Arqueológico Forense de Aragón quieren recordar a las familias de posibles víctimas que pueden ponerse en contacto a través del mail batallon5villas@gmail.com. Estos trabajos arqueológicos y de investigación histórica están siendo financiado por la Diputación de Zaragoza y cuentan con la total colaboración del Ayuntamiento de Exeya, "en cuanto a medios mecánicos y humanos".




