Tras 1.207 días, el ministro de Sanidad español, José Manuel Miñones, ha afirmado, en rueda de prensa este martes tras el Consejo de Ministros y Ministras, y citando los informes del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, que “la COVID-19 ha sido controlada y aunque la enfermedad sigue presente, ya no supone una situación de crisis sanitaria”.
El Gobierno estatal suprime la obligatoriedad del uso de las mascarillas después de que el Consejo Interterritorial del Sistema de Salud apoyase la retirada el pasado 23 de junio “y de que epidemiólogos sanitarios y expertos en enfermedades infecciosas” manifestaran hace mes y medio “que había llegado el momento de dejarlas atrás”.
De este modo, la mascarilla deja de ser obligatoria desde este miércoles tras la publicación del acuerdo en el BOE. En el mes de febrero ya se suprimió la obligatoriedad del cubrebocas en el transporte público.
El uso de mascarillas podrá exigirse en UCIs y otros espacios vulnerables, como antes de 2020
El uso de mascarillas vuelve pues a su estatus anterior a la pandemia de COVID-19 de 2020. Su uso podrá seguir siendo requerido en espacios concretos con personas inmunodeprimidas, como las plantas de oncología o una UCI, algo de lo que informarán los propios centros hospitalarios, y que ya sucedía antes de la pandemia, según ha indicado el ministro. Además, se aconseja en otros espacios con personas vulnerables y siempre que existan síntomas de COVID o gripe.
“Es importante mantener la cultura de responsabilidad que hemos adquirido. La utilización de las mascarillas y otras medidas higiénicas debe seguir presente en el día a día para aquellas personas que tengan síntomas de infección respiratoria”, ha añadido el ministro Miñones.




