Las listas de espera quirúrgicas aumentan 55 días más tras la pandemia: esta y otras herencias de 2010

La pandemia ha visibilizado las consecuencias de los recortes y privatizaciones que desde 2010 ha sufrido la sanidad. La Federación de Asociaciones en Defensa de la Sanidad Pública nos acerca alguna de ellas como la falta de camas en los hospitales muy por debajo de lo que exige la UE.

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Foto: Marcelo Leal (Unsplash).

La situación de la atención hospitalaria/atención especializada en el Estado es especialmente preocupante para la Federación de Asociaciones Defensa Sanidad Pública por 2 motivos y acerca algunos datos sobre listas de espera, camas y morbilidad.

El primero tiene que ver con la evolución del sistema sanitario (los recortes y las privatizaciones) y el segundo con el estrés que ha supuesto la pandemia. Además existe para la FADSP un problema de fondo relacionado con la organización hospitalaria y el enfoque del sistema sanitario, muy influido por el hospitalocentrsimo, el predominio de un enfoque clínico, y el crecimiento de los planteamientos de mercado con una marginación de la planificación sanitaria y la integración de niveles asistenciales.

Como es habitual la ausencia de datos actualizados impone algunas reservas”, advierten desde esta federación, sin embargo, con la información que tienen a su alcance apuntan a que la evolución de 2010 a 2019 indica que el número de camas hospitalarias disminuyó, a pesar de que en este periodo aumento la población.

En este periodo, la tasa de camas en hospitales públicos por cada 1.000 habitantes pasó de 2,71 a 2,69, y en centros privados de 0,71 a 0,65, con una perdida mayor en cuanto a camas funcionantes (solo el 90,31% de las camas instaladas estaban en funcionamiento el ultimo año considerado). El resultado es una insuficiencia mantenida en el número de camas (recuérdese que la UE tiene un promedio de 5 camas/1000 y la OCDE 4,5).

También la atención especializada ha sufrido de manera mas intensiva el proceso de privatización del sistema sanitario, añaden, “lo que ha hecho que se disminuyan más los presupuestos de los centros de gestión pública tradicional, que al final han sido los más castigados por los recortes”.

Todo ello, más la mala gestión, han producido un aumento importante de las listas de espera, de hecho ya en 2019 la población señalaba en el Barómetro Sanitario, que estas se situaban en el 87,6% de los casos como uno de los principales problemas que deberían ser solucionados en nuestro sistema sanitario, listas de espera que desde hace años se han traladado también a la Atención Primaria.

Además, la pandemia de la COVID-19 ha empeorado notablemente la situación, porque en los picos de las sucesivas olas que ha sufrido el Estado español se han anulado intervenciones quirúrgicas, pruebas diagnósticas y consultas externas, e incluso en algunas zonas se han dejado de incluir pacientes en las mismas, por lo que las demoras reconocidas oficialmente solo son la punta del iceberg de la realidad.

En todo caso los datos oficiales a junio de 2020 señalan que se ha producido un aumento del tiempo medio de demora en lista de espera quirúrgica de 55 días respecto a junio de 2019 (pasando de 115 a 170 días) y de un 18% en el porcentaje que espera más de 6 meses (del 15,8 al 33,8%).

Las listas de espera en consultas externas se ha incrementado en 27 días (de 88 a 115) y el porcentaje que espera más de 60 días aumentó en un 10,1% (desde 42,6 a 52,7%), teniendo en cuenta que solo se contabiliza la demora en la primera consulta por lo que la demora real en consultas (que habitualmente precisan cuando menos una sucesiva) es en realidad netamente superior.

“No conocemos realmente el impacto sobre la salud de esta desatención, aunque existe mucha información parcial y poco sistematizada”, aseguran desde la FADSP. En todo caso, apuntan “razonable” pensar que el exceso de mortalidad detectado en el Estado español por encima de las muertes comprobadas por COVID-19, esté en gran parte influida por la desatención de graves problemas de salud, “aunque es obvio que su efecto sobre la morbilidad y/o agravamiento de procesos en curso, solo la conoceremos pasados unos años”, lamentan.

En este contexto desde la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública proponen las siguientes medidas:

Recursos humanos

  1. Dotación necesaria de personal, con salarios adecuados y con trabajo que permita tener tiempo para docencia e investigación.
  2. Debe garantizarse la dotación necesaria de personal en los centros sanitarios para garantizar una atención sanitaria de calidad. Debería también establecerse una dotación mínima de personal de los centros sanitarios privados para una adecuada atención sanitaria.
  3. Es muy importante una nueva política de recursos humanos para garantizar incentivos a los trabajadores sanitarios que primen la calidad de la asistencia sanitaria sobre la cantidad de la misma.
  4. Por otro lado debería de primarse la dedicación exclusiva de los profesionales para evitar la competencia desleal y la colusión de intereses entre la Sanidad Pública y el sector privado.
  5. Hay que incrementar de manera significativa en la Sanidad Pública las actividades de fisioterapia, terapia ocupacional y logopedia, implementando los recursos necesarios para ello.
  6. Incrementar los recursos humanos en salud mental (psiquiatria, psicología, etc)

Recursos materiales

  1. Deben aumentarse de manera importante el numero de camas hospitalarias en centros públicos, con el objetivo de conseguir entre 4,5 y 5 camas por 1000 habitantes (entre 50.000 y 80.000 camas más en todo el país) y que en ninguna comunidad autónoma haya menos de 3,5 camas/1000.
  2. Este incremento debe de realizarse especialmente en camas de media y larga estancia, para lograr al menos 1/1000 habitantes.
  3. Las nuevas camas hospitalarias deberían de ser camas de titularidad y gestión pública.
  4. Debería realizarse por parte de las administraciones sanitarias un análisis de la dotación tecnológica de los centros sanitarios y de su adecuación a las necesidades asistenciales, así como un plan para asegurar su actualización.

Farmacia

  1. Debe garantizarse que el aumento del gasto farmacéutico en AE se sitúe al menos un punto por debajo del crecimiento presupuestario de este nivel asistencial, con el objetivo de disminuir el porcentaje de gasto farmacéutico progresivamente hasta alcanzar el 14%.
  2. Debemos de incrementar la utilización de genéricos y biosimilares.
  3. Deben de promocionarse las compras agregadas de medicamentos de uso hospitalario pro parte de todas las CCAA.
  4. Hay que regular estrictamente los conflictos de interés entre profesionales sanitarios y la industria farmacéutica.

Proceso asistencial

  1. Fomentar coordinación con A. Primaria y socio-sanitaria (especialmente en seguimiento de pacientes crónicos y pluripatológicos)
  2. Hay que evaluar las derivaciones hacia consultas de AE para valorar su idoneidad. En este sentido es importante proporcionar a la Atención Primaria de los medios necesarios para disminuir las derivaciones inapropiadas
  3. Tenemos que mejorar de manera sustancial la utilización de los quirófanos y la tecnología en los centros sanitarios públicos e incrementar las intervenciones por CMA.
  4. Deben de evaluarse las pruebas diagnosticas realizadas para analizar su pertinencia y adecuación, estableciendo planes para evitar la sobreutilización innecesaria, y un plan para la adecuada dotación tecnológica de los centros.
  5. Se deben de reducir significativamente las urgencias hospitalarias mediante una mejora de la accesibilidad tanto en Atención Primaria como en la Especializada y actuaciones de educación para la salud
  6. Hay que reducir las listas de espera, tanto quirúrgica (LEQ) como en consultas externas (LEC). El objetivo debería ser que nadie espere mas de 6 meses en LEQ ni más de 60 días en LEC, y que las primeras consultas se realicen en 15 días en más del 90% de los casos.

Formación e investigación

  1. Hay que asegurar la convocatoria y dotación económica de todas las plazas de formación especializada acreditadas.
  2. El sistema sanitario público debe de garantizar la formación continuada de los profesionales con independencia de las empresas farmacéuticas y de tecnología sanitaria
  3. Tiene que promocionarse la investigación pública, independiente de la industria farmacéutica

Participación comunitaria

  1. Deben incluirse en los estándares de calidad de la AE las opiniones de la ciudadanía, recogida tanto a través de las encuestas de opinión como de las expresadas por las organizaciones sociales.
  2. En este contexto es imprescindible la puesta en funcionamiento de organismos de participación social y profesional en los centros de AE, con capacidad real para intervenir en la planificación y gestión de los mismos.

Detener el proceso privatizador

  1. Deben de paralizarse las privatizaciones en AE e iniciar un proceso de recuperación de lo privatizado hasta el presente. Para ello habría que realizar cambios legislativos como la derogación de la Ley 15/97, las leyes autonomicas que propician la privatización, y el blindaje de la provisión sanitaria pública
  2. Hay que arbitrar mecanismos para controlar y disminuir las derivaciones a consultas externas y pruebas diagnosticas, con financiación pública, a los centros privados.
  3. Hay que disminuir de manera significativa el gasto en conciertos para que no supere el 5% en 2023.

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