Hace muchos años un terapeuta argentino señalaba que el trabajo en sí es una abstracción que no cura ni enferma; lo que cura, enriquece a la personalidad o enferma son las condiciones humanas e inhumanas en que se realiza. Hoy sabemos que la relación con el trabajo tiene un papel determinante tanto en la construcción como en la degradación de la salud, así arranca el comunicado remitido a AraInfo por la Plataforma Salud Mental de Aragón con motivo del día mundial de esta materia.
Para la plataforma en estos momentos asistimos "a la realidad preocupante del incremento del número de bajas laborales por problemas de salud mental". La entidad continúa explicando que, en el Estado español, "las bajas por esta causa han aumentado considerablemente en los últimos años, con casi 600.000 incapacidades temporales en 2023. Esto representa un 15,8% más que el año anterior, y duplica las cifras de hace solo siete años. Causas de esta realidad son malestares que se cronifican, mucha desprotección a la Salud mental en los centros de trabajo, la precariedad, la presión constante de los empleadores o los ambientes laborales tóxicos".
Señala, también, que este incremento tiene entre sus causas "los grandes cambios en la ejecución de los trabajos en las últimas décadas, la desvinculación producida por la división del trabajo, sin olvidar las diversas formas de menosprecio y falta de reconocimiento que se producen en los ambientes laborales. Mención aparte merecería toda la cultura que difunde la visión del hombre como emprendedor (empresario) de sí mismo y que lleva a una vida laboral intensamente competitiva y agotadora".
La plataforma alerta que de que es "habitual y muy frecuente la demanda de atención en las consultas de Salud mental de personas con problemas en su entorno laboral, no por enfermedad mental. Conseguir unas buenas condiciones de vida no depende sólo del personal sanitario". Por ello defienden que "los recursos de la Inspección de Trabajo y las organizaciones sindicales son igual de necesarios, así como políticas sociales y de vivienda".
La entidad ciudadana por la salud mental recuerda en su comunicado que el Ministerio de Trabajo elaboró un diagnóstico sobre la situación en 2023. Y que en mayo de este año la Comisionada del Gobierno para Salud Mental anunció el inicio de un proyecto para reconocer y registrar el sufrimiento psíquico derivado del trabajo. En su opinión, "son necesarios estos trabajos de análisis y planificación, pero la realidad pone en evidencia que la acción de gobierno debe avanzar en la implantación de medidas casi con urgencia. Escuchando a trabajadores, profesionales y otros agentes implicados, no será difícil acordar por dónde empezar, pero debe hacerse ya".
"Profesionales y ciudadanía en sus diversas formas de organización deberían reflexionar en el análisis y alternativas de esta problemática vinculada al mundo laboral con la perspectiva de que el trabajo pudiera ser una actividad que dignifica al ser humano", concluyen.





