La Dirección General de Carreteras del Gobierno de Aragón “nos ha dado una serie de explicaciones, y nos ha venido a decir que paralizar el proceso de la variante supondría alterar las condiciones de la oferta presentada por la concesionaria, lo que implicaría una reclamación por parte de la misma y un reequilibrio económico de la concesión, cuestión nada baladí, y que este era el principal obstáculo para realizar cualquier cambio, y que tenía que estudiar y asesorarse en su conjunto, por todo lo que supone y a pesar, de poder entender vuestra postura, ya que, además de la variación técnica, supone una variación económica del proyecto y un problema político, que precisa de una justificación contundente que permita cambiar de decisión a un Gobierno y que trasciende a esta Dirección General”, relatan desde el grupo de vecinos y vecinas de Sástago.
Además, la Confederación Hidrográfica del Ebro “no se ha querido mojar y aunque reconoce que la variante discurre por una zona inundable, la construcción de este tipo de infraestructuras no suponen un peligro para la población y si el río las ocupa solo se producen daños materiales o simplemente se corta el tráfico cuando esto ocurra, importando poco que sean lugares de interés comunitario (LIC) y con un alto valor medioambiental y paisajístico”, detallan las vecinas.

“Otra perdida es que van a desaparecer unos huertos con un sistema de riego único y con un alto valor patrimonial, este sistema de riego data de la época árabe y su construcción es un ejemplo de aprovechamiento del agua, agua que siempre esta garantizada aunque el río venga con poco caudal”, recalcan.
Respecto a la exposición pública, que se hizo según marca la ley “fue un procedimiento que llegó a pasar prácticamente desapercibido y por eso no figura ninguna alegación al respecto, que hubiera obligado a realizar una contestación fundada o haber podido iniciar un debate, pero el hecho es que no hubo alegaciones en contra de la variante y el proceso continuó”, se lamentan los vecinos.
“Han sido las expropiaciones, las que han puesto en conocimiento a la población de la obra que se va a realizar. Ante un procedimiento reglado, se puede estar o no de acuerdo, pero no es reversible. Todos estos pasos llevaron a licitación pública a las concesionarias que forman el Plan Extraordinario de Carreteras”, explican el grupo de vecinas.

En cualquier caso, detallan que “se pregunto a la Dirección General como se iban a resolver las afecciones a las parcelas que han sido expropiadas frente al talud de la plataforma de la variante, y nos contestó que se resolverán en el momento de la ejecución para que queden bien y de acuerdo con el propietario, y se comprometió a que se verá cada caso en particular y se resolverá de la mejor manera posible. No puede quedar ningún remate sin hacer y tienen que quedar resueltas todas la afecciones y la concesionaria está por la labor de hacer bien las cosas y ser sensible a las peticiones que surjan y se comprometió a estar en contacto para atender a todos los propietarios”, aseveran desde el grupo vecinal de Sástago.
“En cuanto al Ayuntamiento de Sástago, solo decir que nos hemos sentido abandonados y no ha mostrado ningún interés por conservar este ecosistema, se ha limitado a decir que el proyecto se lo han encontrado redactado, aprobado y decidido por el Gobierno de Aragón y lo único que han hecho es proponer cambios para ‘mejorar’ el proyecto inicial, cambios que se limitan solamente a proponer como se conecta la variante con la actual carretera”, concluyen.


