Durante el final del verano de 2025, asistentes al festival ‘Own Spirit’, celebrado a orillas del embalse de Santa Ana, en el término municipal de Baldellou, situado en la comarca aragonesa de La Llitera, denunciaron la presencia de un buen número de artistas israelíes en la programación del evento, así como la beligerancia de la organización frente a las demostraciones solidarias con el pueblo palestino.
El evento, enmarcado en la cultura psytrance —un estilo de música electrónica—, se celebra desde hace años en ese emplazamiento de La Llitera sin llamar mucho la atención, más allá de la zona de celebración y de las personas aficionadas. Desgraciadamente, el festival y la pequeña localidad que lo acoge saltarían a la palestra por una evidente complicidad con el lavado de cara cultural del sionismo e, incluso, por servir de lugar de esparcimiento para jóvenes israelíes después de participar en el servicio militar.
Conforme avanzaron los días tras su celebración, llegó un goteo de nuevos testimonios, pudiéndose comprobar que la participación de djs procedentes del Estado colonial sionista iba acompañada, efectivamente, del desplazamiento de un elevado número de jóvenes israelíes hasta territorio aragonés. Ambas cuestiones fueron contadas por AraInfo en sendas informaciones.
Una nueva cita manchada de genocidio, esta vez en La Sotonera
Durante la recta final de 2025 sorprendía el lanzamiento de un nuevo festival dedicado al mismo estilo musical junto al pantano de La Sotonera, en el término de Alcalá de Gurrea. Un evento que, bajo la marca ‘Sizigia Eclipse Gathering’, toma el eclipse solar previsto para el 12 de agosto como su hito principal de celebración. “No es solo un eclipse, sino una llamada celestial”, dice la propia web del evento.
Según los propios anuncios de la organización, difundidos en las redes sociales, el evento es promovido por el mismo entramado que organiza el Own Spirit. De hecho, es la “carta de presentación” o el aval del mismo para atraer a los aficionados y aficionadas al género.
Una vez observado el cartel de ‘Sizigia’, se constata la repetición en el ejercicio de lo que ya se conoce como psywashing israelí. Es decir, el lavado de cara del colonialismo sionista, en este caso a través de la escena psytrance europea y mundial. En concreto, el verano europeo se está convirtiendo en un escenario descarnado de este proceso, en el que confluyen la participación de artistas israelíes y el desplazamiento de un numeroso público desde la entidad colonial. Un proceso que está desvirtuando y violentando la escena. La importante sensibilización de una parte significativa de las sociedades europeas frente al genocidio perpetrado por Israel en Gaza a partir de octubre de 2023 no ha hecho otra cosa que sacar a flote la instrumentalización de esta escena musical por parte del Estado israelí.
Entre los artistas israelíes anunciados en la programación encontramos a Eitan Reiter, que también aparece con su proyecto ‘Out of Orbit’. Además, actuarán, según el cartel difundido, ‘Freedom Fighters’, ‘Ritmo’, ‘Ori’ o ‘Dekel’. Casi todos tienen algo en común: su paso previo por el ‘Own Spirit’ de Baldellou.
Vinculaciones con Monegros Desert Festival
‘Own Spirit’ organizó uno de los stages —denominado ‘La Pinada’— del Monegros Desert Festival en la edición de 2025. Una experiencia que en 2024 ya realizaron de la mano del proyecto, de origen sudafricano, ‘Our Minds’. En aquella primera ocasión participaron en el line-up algunos de los artistas israelíes que también han actuado en distintas ediciones del ‘Own Spirit Festival’, como es el caso de Astrix o Freedom Fighters. Otro hilo conductor es la participación en ambos proyectos de Marc Maya, dj residente de ElRow. El conocido dj catalán actúa bajo el aka ‘iamai’ en los sets de psytrance.
En una entrevista publicada por el portal especializado en música electrónica Wololo Sound, en julio del año pasado, Maya relataba precisamente cómo los hermanos Juan y Cruz Arnau, con los que tiene una estrecha relación, son grandes aficionados a la cultura psytrance. La familia Arnau representa la propiedad histórica de Florida 135, Monegros o ElRow. Aunque en la actualidad comparten la gestión de Elrow Global SL y Monegros Musical SL —las formas societarias de estas marcas— con otros inversores, entre ellos el fondo KKR —denunciado por su apoyo al sionismo israelí—. Este fondo participa a través de su entrada en Superstruct Entertainment, que ya formaba parte de la estructura societaria con anterioridad.
Marc Maya aparece, a su vez, vinculado, a través de Iris & Kira Projects SL —de la que es administrador único—, a la organización del ‘Own Spirit Festival’. De hecho, esta empresa figura como “promotora” en los avisos legales del festival y como responsable de la venta de entradas.
Cerrando las relaciones cruzadas, esta nueva cita denominada ‘Sizigia’, que se celebrará a orillas de La Sotonera, es promovida, sobre el papel, por Aigizis SL. El administrador único de esta última sociedad, que responde a las iniciales JMC, fue a su vez apoderado de ElRow Global SL desde mayo de 2014 hasta marzo de 2018.
Balnearios para las tropas y psywashing
Es ya una tradición colonial que los y las jóvenes sionistas realicen viajes como premio —y forma de desconexión— por su participación en el servicio militar obligatorio. Servicio que prestan en el ejército de ocupación colonial que ha perpetrado horribles crímenes en Gaza y que perpetúa el régimen de apartheid que sufre la población palestina. La obligatoria y elevada participación de la ciudadanía israelí en el servicio militar resulta indivisible de la ocupación de Palestina, el control de su población y las agresiones constantes contra otros Estados de la región, como Líbano, Siria, Yemen o Irán.
La escena electrónica, y la cultura psytrance en particular, son una piedra angular en esta estrategia de escape y relajación de una juventud sionista imbuida en una cultura de violencia y guerra casi constante. La pretendida espiritualidad de esta cultura, las propias características de la escena electrónica, unida a un falso entendimiento de la "neutralidad" por una parte de la comunidad, conforman el escenario idóneo para una evasión de la realidad militarista que acompaña la vida de una parte importante de la juventud israelí.
Asistentes a los grandes y medianos eventos europeos de psytrance relatan esta realidad, así como los problemas generados por este fenómeno en las pistas de baile y en los recintos de los eventos. Estos viajes, en apariencia organizados, de asistentes israelíes se están convirtiendo en una parte importante del negocio para muchas empresas promotoras, y esto va acompañado de una política de “manga ancha” con el objetivo de agradar a este público. Así lo han descrito asistentes a importantes eventos como el Ozora —Hungría— o el ZNA Gathering y el Boom —ambos portugueses—, relatos que guardan similitudes con lo narrado por participantes en el Own Spirit celebrado en Aragón.
Mientras los organizadores de muchas de estas citas se esfuerzan en evitar manifestaciones de apoyo al pueblo palestino —tan inocuas como el reparto de propaganda contra el genocidio o la colocación de una pequeña bandera palestina—, se han descrito situaciones de enaltecimiento de las IDF —Fuerzas de Defensa de Israel—, amenazas hacia las actitudes críticas con el genocidio en Gaza e, incluso, actitudes violentas en las pistas de baile. Uno de los incidentes más sonados fue la detención en Bélgica de dos ciudadanos israelíes que habrían ondeado la bandera de la sangrienta Brigada Givati del ejército israelí en el marco del Tomorrowland, uno de los principales festivales de música electrónica a nivel mundial.
Descolonizar el psytrance
Como respuesta a la fagocitación de la escena por parte del sionismo israelí, ha nacido la campaña ‘Decolonize Psy Culture’. En torno a ella, personas que forman parte de esta comunidad tratan de informar y de establecer formas de boicot que permitan poner fin al lavado de cara y al fenómeno descrito en esta información.
En el propio festival ‘Own Spirit’, personas sensibilizadas con la causa palestina repartieron trípticos en los que denunciaban que «mientras el ejército israelí (IDF) está cometiendo un genocidio contra la población palestina, la organización de Own Spirit, lejos de sumarse al boicot, ha decidido programar a diez DJs israelíes». Asimismo ‘Consumo Conciencia’, una organización no gubernamental dedicada a la prevención de riesgos asociados al uso de sustancias psicoactivas, presente en la cita, mostró un modesto cartel contra el genocidio. Ambas expresiones críticas fueron silenciadas por la organización y se describieron momentos de tensión con algunas personas de la nutrida representación israelí entre el público del evento.
Hoy, la iniciativa agrupa a cientos de personas que comparten información y tratan de coordinar acciones a través de una aplicación de mensajería. Fruto de esta sinergia colectiva, el 22 de noviembre se celebró en el sur de Aragón el evento ‘Psy For Palestine’, un modesto encuentro que ofreció talleres, charlas, conciertos y, por supuesto, música psytrance. Todos los beneficios del evento fueron destinados a un proyecto solidario centrado en Gaza.




