Con anterioridad AraInfo destacó la inusitada presencia de djs procedentes del estado colonial en el cartel de esta cita especializada en el psytrance o trance psicodélico. Es necesario destacar que tanto los artistas como la propia escena psytrance isarelí se muestra beligerante en su apoyo a la ocupación colonial y el apoyo a la violencia indiscriminada del ejército israelí contra el pueblo palestino o el presente genocidio en marcha en la Franja de Gaza. Un ejemplo, que citaba El Salto al hacerse eco de esta información, es el festival ‘Unity’ que incluso utiliza imágenes de corte militar sionista para anunciar descuentos a los integrantes del Ejército Israelí. En dicho festival actúan djs que estuvieron presentes en Baldellou, como Ace Ventura, Freedom Fighters o Captain Hook.
Pero conforme han pasado los días y los relatos de personas asistentes van floreciendo en las redes sociales, se observa que el fenómeno iba más allá de la simple contratación de djs israelíes. Esta cita organizada por promotores radicados en Catalunya, se ha convertido en una especie de destino vacacional para ciudadanos israelíes y por tanto para participantes directos en las fuerzas armadas responsables de las matanzas de civiles palestinos en Gaza.
No está de más advertir que los y las residentes en el estado sionista (judíos, drusos y de la minoría circasiana) han de servir obligatoriamente en las fuerzas armadas durante dos años (las mujeres) o dos años y medio (los hombres) al cumplir los 18 años. Después pasan a la reserva pudiendo ser reclutados hasta los 45 años. Se calcula que, entre militares en activo y reservistas, el Estado israelí cuenta con unos 750.000 efectivos, una cantidad abrumadora en relación a la población total de la entidad colonial, máxime si descontamos de ese número a los árabes que están exentos de servir en el ejército y que suponen un 20% de los menos de diez millones de habitantes. Además de la participación en la comisión de un genocidio en Gaza, los y las integrantes del ejército israelí han desarrollado agresiones militares contra países vecinos como el Líbano, Yemen, Irán o Siria.
La organización acalló las críticas al genocidio
Entre los testimonios aparecidos ha resultado especialmente esclarecedor el comunicado emitido en recientes fechas por la entidad que impulsa el programa ‘Consumo Conciencia’ para la reducción de riesgos asociados al uso de sustancias psicoactivas. Este programa estuvo presente en el evento mediante el sostenimiento de un estand de prevención de riesgos y colaborando en el espacio de cuidados del festival, esta asociación lleva participando en la cita desde el año 2018.
La entidad colocó su primer día de actividad en el festival, el 4 de septiembre, un cartel en su estand. En el mismo, según explican, estaba escrito en castellano y en inglés lo siguiente: "En este estand condenamos el genocidio en Palestina: si tú no, no eres bienvenidx". El cartel "estaba acompañado por una bandera palestina pequeñita", añaden. "Durante las horas en las que el cartel siguió en nuestro estand, decenas y decenas de personas nos felicitaron por ponerlo" relatan y destacan que entre ellas existió "alguna compañera israelí que condenaba a su propio gobierno".
El cartel apenas duró dos horas. Hacía las 21:00 de aquel sábado cuando el estand sólo llevaba dos horas funcionando, un asistente que se identificó como israelí increpó a las personas del programa de reducción de riesgos. "En perfecto castellano", les dijo que "el cartel era un insulto a su gente" y exigió su retirada. Este sujeto destapó dos cuestiones, ya que espetó que había "más de 1.000 personas" israelíes en el festival y demostró, al realizar una llamada telefónica en el momento, su línea directa con la organización del festival, ante la negativa de retirada del cartel contra el genocidio en Gaza. Pocos minutos después de la llamada el propio director del festival, Francesc Ibáñez Alarcón, se personó junto al estand, según relata la entidad permaneció junto a su puesto "unos cinco minutos" y sin dirigirse "en ningún momento" a las personas que regentaban el estand de ‘Consumo Conciencia’ se retiro.

"Escasamente 10 minutos después, llegaron cuatro vigilantes, incluido el que se presentó como jefe de seguridad de todo el evento, para exigirnos que quitásemos la bandera (no permitida) y el cartel, bajo la idea de que ‘estábamos politizando el festival’, relata el comunicado. Desde la entidad de reducción de riesgos, recordaron que el festival si que realizó una declaración en octubre de 2023, después de la operación Inundación de Al-Aqsa desarrollado por la resistencia palestina, poniendo de relieve la contradictoria idea de "politización" exhibida por la organización del evento. Por ese motivo, las personas del estand se mostraron dispuestas a retirar la bandera pero no el cartel contra el genocidio. Entonces relatan que, quien se presento como "jefe de seguridad", pasó al “argumento” de que había "un operativo policial en curso" y que debían retirar el cartel por su propia seguridad. Finalmente la organización del festival impuso, mediante un “se lo estoy pidiendo por las buenas…”, la retirada del cartel al estand de la entidad aragonesa.
Descolonizar la escena psytrance
Durante el evento, hubo quién indignado por la incorporación al cartel de tantos artistas israelíes preparó y repartió unos trípticos por la "descolonización" de la escena psytrance. "Decide con quien bailas" en portada y "no bailaremos al ritmo de asesinos" en la contraportada eran los títulos de esta propaganda. En el interior se podía leer "Mientras el ejército Israelí (IDF) está cometiendo un genocidio contra la población palestina, la organización de Own Spirit, lejos de unirse al boicot, ha decidido programar diez djs israelíes". El tríptico señalaba que Ace Ventura, Captain Hook, Freedom Fighters o Symbolico "no sólo no se han pronunciado en contra del genocidio y la ocupación de Palestina, sino que apoyan públicamente al ejército israelí y la barbarie".
Las personas que repartían esta propaganda fueron reprendidas por la organización y el material de difusión fue requisado por el equipo de seguridad del festival.
"Más de 1.000 israelíes"
El festival que se desarrolla a las orillas del pantano de Santa Ana ha ido incrementando notablemente el número de asistentes, llegando según la información facilitada por los propios asistentes a unas 4.500 personas. Más allá de si el entorno es el más aconsejable para el desarrollo de un evento de estas características y si se cumplieron las más mínimas condiciones de seguridad para las personas asistentes, este aumento ha ido ligado entre otros factores a la llegada de un público numeroso israelí. Cuando el ciudadano israelí que increpó a las personas que desarrollaban su actividad en el puesto de ‘Consumo Conciencia’, relacionado de una u otra forma con la organización del festival, admitió la presencia de "más de 1.000 israelíes" no andaba desencaminado. Testigos presenciales han corroborado a AraInfo la presencia de una gran cantidad de personas procedentes de la entidad colonial. "No se sí cientos o mil, pero estábamos rodeados de israelíes".
"Tú no me gustas"
El ambiente que, producto de esta importante participación sionista, se respiró en el festival resultó muy alejado a lo que se presupone en la escena psytrance. De hecho el propio comunicado de ‘Consumo Conciencia’ relata que "a un compañero del Psycare (el espacio de cuidados) le increparon en diversas ocasiones" por llevar una kufiya (pañuelo palestino) con frases como "I´m gonna fight you" o "Tú no me gustas". El comunicado refleja que "muchas de las personas que llevan años asistiendo a este festival no daban crédito a lo que pasaba y manifestaban su desazón continuamente, en múltiples lugares y momentos". Entre los muchos testimonios que corroboran la "mala onda" reinante, se encuentra la de un artista presente en el cartel que ha trasladado a AraInfo sentirse "atacado por la organización".
Sin duda la celebración de esta edición puede suponer un punto de inflexión para este festival, que hasta ahora pasaba inadvertido más allá de la propia escena electrónica. Los acontecimientos relatados han provocado un importante malestar y puesto el foco sobre el mismo, esta por ver que efectos tendrá todo esto en el futuro desarrollo de esta cita.
Más información en este especial.

