La Red de Semillas -simiente, en aragonés- de Aragón organiza dos catas de pimientos y zanahorias ‘tradicionales’ “para poder disfrutar de estas hortalizas” y también con la finalidad de “obtener datos para contrastar la aceptación, en este caso, de las variedades tradicionales, pimiento Luesia y zanahorias amarillas y moradas de Ateca, en comparación con otras variedades comerciales”, y aportar así “a los trabajos de ensayos agronómicos comparativos que se viene realizando desde 2017 con el apoyo del Gobierno de Aragón”.
El pimiento Luesia, cuyo nombre no hace referencia a su lugar exacto de origen, es una variedad recuperada por el Banco de Germoplasma Hortícola de Zaragoza, que proviene de una selección de pimientos de la Ribera Alta del Ebro y Cinco Villas. Se le llama de bola, de asar, o morrón. De forma acorazonada, carne muy gruesa y dulce, es apto para la industria conservera, aunque tiene el corazón grande. Los últimos pimientos que cuajan se quedan del tamaño de un padrón y es típico hacerlos encurtidos.

Por su parte, las zanahoria moradas y amarillas de Ateca, o zanahorias borriqueras, han sido cultivadas y conservada su simiente por varias generaciones en la familia de Antonio García, agricultor de Ateca, y que heredó este conocimiento de su familia.
Además de sus colores, que las diferencian de las zanahorias comerciales, las zanahorias de Ateca destacan por tener una piel fina, un aroma fuerte a hierba y sabor dulce. Son de cocción rápida y tradicionalmente se comían en fresco para alimentar a los caballos y las de menor tamaño se dejaban para consumirlas en casa. Había mucha tradición de hacerlas encurtidas.

“Las actividades pretenden crear lazos entre los sectores de producción y hostelería con los consumidores para que las variedades se incluyan en la dieta del territorio y así fomentar la biodiversidad cultivada tradicional, que es clave para enfrentar la crisis climática”, destacan desde la Red de Semillas de Aragón.
En ese sentido, recuerdan que “las variedades tradicionales, al haber sido cultivadas por mucho tiempo en los territorios, guardan una memoria genética de los factores ambientales, lo que les permite tener una mejor adaptación y resiliencia frente a eventos climáticos adversos”.
Ambas actividades tendrán lugar en la capital del país, Zaragoza: el próximo 3 de octubre la cata de pimientos será en el Centro Joaquín Roncal, y el día 7 del mismo mes, la cata de zanahorias será en el bar La Causa, en el barrio de la Madalena. Cabe recordar que “el aforo es limitado y se privilegia orden de inscripción y relacionados con los rubros de interés”, concluyen desde la Red de Semillas.

