La Muela y Villamayor de Galligo necesitarían más de 500 años de IBI e IAE para cubrir la no recaudación del ICIO de Microsoft

Estos dos impuestos, alabados por Azcón como fuente de financiación “exponencial” para los pueblos en los PIGA, serán en Zaragoza cuatro y ocho veces superiores, respectivamente, a los de estas dos poblaciones

Foto: DGA / Fablán Simón

La repetida “alfombra roja” a las inversiones multimillonarias en centros de datos tan repetidas por Jorge Azcón tiene un nombre: Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO). Pero el precio de esta alfombra no la paga el ejecutivo aragonés, ni ayuntamientos como el de Zaragoza, sino que lo sufragan los pueblos reforzando aún más el actual desequilibrio territorial.

Un ejemplo claro es el Proyecto de Interés General de Aragón (PIGA) de Microsoft que actualmente se encuentra en proceso de información y participación pública. Según las estimaciones de la multinacional en su informe de sostenibilidad económica (Tomo V), La Muela necesitaría más de 504 años de cobro de los impuestos de Actividades Económicas (IAE) y de Bienes e Inmuebles (IBI) para suplir los 53 millones de euros no ingresados por el ICIO. En el caso de Villamayor de Galligo la cifra ascendería hasta 625 años para suplir los 34 millones por este mismo concepto. Mientras, al consistorio gobernada por Natalia Chueca apenas le afectaría la no recaudación del ICIO, ya que actualmente cuenta con bonificaciones de hasta un 95% para dicha tasa fiscal.

Resulta chocante que, pese a este astronómico desequilibrio, Azcón insista públicamente en los cobros de IAE e IBI como el auténtico maná fiscal que recibirán los pueblos que alberguen centros de datos.

Por ejemplo, durante la pasada rueda de prensa del 12 de noviembre en la presentación del proyecto ‘Búfalo’ de Forestalia, fue preguntado directamente sobre las compensaciones para estos ayuntamientos locales que acogerían estas instalaciones si finalmente no ingresaran el ICIO.

El presidente respondió solemnemente: “Yo creo que los municipios en los que se van a construir los centros de datos tienen un futuro prometedor desde el punto de vista fiscal, porque los distintos estudios que hemos ido haciendo sobre qué va a ocurrir en esos ayuntamientos en los que se construye un centro de datos es que van a ver incrementados los impuestos que recaudan a través de actividad económica y a través del IBI de una forma exponencial. ¡Exponencial! es decir, esos ayuntamientos van a tener capacidades económicas muy, muy por encima de lo que es la media de los ayuntamientos, ¿no? Por lo tanto, en el criterio del equilibrio, creo que, en la compensación que desde la administración aragonesa tendríamos que plantear para los distintos ayuntamientos, creo que esa idea hay que tenerla muy presente. Es decir, donde se implante un centro de datos, la fiscalidad va a significar un incremento muy importante de la recaudación en la hacienda local, fundamentalmente a través del impuesto de actividades económicas y también el Impuesto de Bienes e Inmuebles. Y las posibilidades de estos ayuntamientos de poder invertir se van a multiplicar exponencialmente”.

La cifra que dejaría de cobrar La Muela por el ICIO con el centro de datos de Microsoft se puede calcular a partir del informe de sostenibilidad económica presentado por la multinacional. Ésta calcula un presupuesto de ejecución material de 1.427.1114.752,41euros, si lo gravamos con el 3,75% que rige en la última ordenanza fiscal nos daría una cifra total de 53 millones y medio de euros (53.516.803,22 euros). En el caso de Villamayor de Galligo, el presupuesto asciende a 1.134.917.536,14 euros, y se le aplicaría un 3,85%, aunque restando la posible bonificación fiscal del 20%: en este caso el dinero dejado de recaudar sería casi de 35 millones de euros (34.955.460,11  euros).

Pero la clave para ver el agujero negro que sufrirán estos pueblos es compararlo proporcionalmente con los impuestos tan reiterados por Azcón, el IAE y el IBI. Tomando las estimaciones de la propia Microsoft, La Muela recibiría anualmente 54.593,99 euros por el primero y 51.414,71 euros por el segundo, sumando un total de 106.008,70 euros. Así pues, este consistorio necesitaría un total de 504 años cobrando IAE e IBI para suplir los 53 millones y medio de euros del ICIO no recaudados. En Villamayor de Galligo, se recaudaría anualmente 28.647,05 euros de IAE y 27.257,38 euros de IBI, lo que asciende a un total de 55.904,43 euros. Esto supondría que esta localidad tendría que recaudar durante 625 años ambos impuestos para poder paliar los casi 35 millones no recaudados por el ICIO.

Zaragoza cobra más IBI e IAE

Los impuestos que, según Azcón, beneficiarán “exponencialmente” a los pueblos, IAE e IBI, tienen mayor impacto bruto en Zaragoza. De acuerdo a las estimaciones de Microsoft, este ayuntamiento recaudará al año 23.661,11 euros por IBI y 472.560,58 euros por IAE, lo que suma un total de casi medio millón de euros (496.221,69 euros). Esta cifra sería 4,6 veces superior a la recaudada en La Muela, y 8,8 veces a la de Villamayor de Galligo.

Lo curioso de esta desigualdad es que nada tiene que ver con los requisitos legales que regulan un PIGA. Así, el artículo 6 del Real Decreto de medidas administrativas urgentes para facilitar la actividad económica en Aragón, que recoge las condiciones para las inversiones de interés general para Aragón, habla de “conseguir la cohesión en el desarrollo uniforme de Aragón”. Por otro lado, en la Declaración de Interés General Aragón (DIGA) de los centros de datos de La Muela y de Villamayor de Galligo, Microsoft alardeaba de que su proyecto se integra en el Modelo Territorial de Aragón recogido entre las estrategias incluidas en la Directriz Especial de Ordenación Territorial de Política Demográfica y contra la Despoblación. Incluso citaban explícitamente el siguiente objetivo: “Favorecer la cohesión social y evitar situaciones de exclusión social en las actuaciones de desarrollo territorial, contemplando los efectos de las mismas sobre los diversos colectivos sociales, en particular, los más desfavorecidos”.

Trump y Azcón, contrarios a la regulación frente a la UE

Los ahorros fiscales que tendría Microsoft por no pagar el ICIO gracias al PIGA serían muy buenas noticias para Donald Trump, ya que la desregulación del sector de las grandes tecnológicas es una constante intimidación suya a la Unión Europea. Las amenazas con más aranceles a la UE si regulan sobre las tecnológicas estadounidenses suelen ser habituales por su parte. El pasado verano publicó en Truth Social: “Los impuestos digitales, la legislación sobre servicios digitales y las regulaciones de los mercados digitales están diseñados para perjudicar o discriminar a la tecnología estadounidense”.

Pero la postura de Azcón de ‘aligerar’ la normativa para las grandes tecnológicas, no solo se observa en impuestos vigentes como el ICIO, sino también en posibles regulaciones futuras como, por ejemplo, el Real Decreto por el que se regula la eficiencia energética y la sostenibilidad para los centros de datos. Esta norma, que transpone la Directiva europea relativa a la eficiencia energética, fue puesta en trámite de audiencia e información pública el pasado agosto. El Gobierno de Aragón presentó alegaciones aduciendo que “un exceso de trabas sería una irresponsabilidad histórica”.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de nuestra política de cookies, pincha el enlace para más información.

ACEPTAR
Aviso de cookies