Kaleborraja: "Faltan plataformas que promuevan la cultura desde lo público y que sirvan de puente entre las tres provincias"

Esta banda aragonesa, nacida del reencuentro de cuatro amigos con el rock como herramienta de conexión, ha conseguido en apenas tres años hacerse un hueco en la escena con su mezcla irreverente de humor, crítica social y raíces. "No son horas de regar" es su nuevo trabajo. 

21 octubre, 2025. 10:38
Kaleborraja en L'Argilaga. Una de las bandas que estará este sábado en Laluenga | Foto: Marc Martí

En un panorama musical cada vez más digital, veloz y efímero, Kaleborraja apuesta por lo contrario: lo auténtico, lo cotidiano y lo de aquí. Esta banda aragonesa, nacida del reencuentro de cuatro amigos con el rock como herramienta de conexión, ha conseguido en apenas tres años hacerse un hueco en la escena con su mezcla irreverente de humor, crítica social y raíces.

Con un nuevo trabajo bajo el brazo —"No son horas de regar"— y una propuesta escénica enérgica y participativa, Kale Borraja reivindica que “volver a la esencia de las cosas” no solo es posible, sino necesario. Este sábado tocaron en Massalió, en el CSA L'Argilaga, compartiendo escenario con MalaGana, en la recta final de su ‘Regaderas Tour’.

¿De dónde nace la Kale Borraja y qué objetivos tiene?

Kaleborraja surge al juntarnos cuatro amigos, que habíamos hecho nuestros “pinitos” con distintas bandas aragonesas hace años y que queríamos volver a retomar la música, con el rock como denominador común. Nuestro objetivo no es otro que el de disfrutar de la música que nos apasiona junto al público. Además, en un mundo cada vez más dependiente de la tecnología, con más tendencia hacia el consumo rápido (de música, ropa, comida o contenido en redes), nuestra idea se centra en regresar a través de la música a lo casero y lo auténtico. Como decimos en nuestros comunicados de los directos: “volver a la esencia de las cosas”.

Acabáis de publicar "No son horas de regar"… ¿Cómo se gestó el disco?

Los primeros años Pedro, el batería, vivía en Madrid y no podíamos juntarnos los cuatro todo lo que nos habría gustado. Por eso cuando quedábamos, bien en nuestro lugar de encuentro en Somaén (Soria), o bien en Zaragoza, intentábamos aprovechar el tiempo al máximo. Fueron surgiendo muchos temas nuevos, a la par que estábamos grabando nuestra primera maqueta “Revuelta en la Huerta”. Cuando reunimos doce canciones, David nos propuso ir a grabar al estudio de Xavi Escribano (Em.estudi), en Terrassa, para dar un salto de calidad y allí que nos fuimos. Elegimos este estudio porque nos gustaron otros trabajos suyos que habíamos oído y teníamos la ilusión de vivir la experiencia de pasar por un estudio profesional (con el estrés que supone grabar 12 temas en 7 días). Xavi, además de hacernos pasar una semana maravillosa, nos hizo currar como nunca a base de “fer feina” como decía, nos ayudó mucho a encontrar pequeños fallos, a crear nuevas melodías, coros y en definitiva a crecer como grupo dando un salto de calidad en nuestras canciones, lo que se nota en el resultado final del LP y cómo lo llevamos a los directos ahora.

Por cierto, ¿El título es un guiño al "No son horas de pescar", de Tako, o es pura casualidad?)

La idea del título surgió a raíz de las numerosas noticias acerca de la posible construcción de macrocentros de datos en Aragón, y está dirigido a que no es momento de “regarlos” y de regalar el agua. También nos gusta decir la frase “No son horas de regar” para expresar que no es el momento adecuado de hacer algo. Y por supuesto, un guiño al álbum “No son horas de pescar” de Tako, una de nuestras bandas referentes. Hemos podido acompañar estas ideas con las ilustraciones de nuestro amigo Mikel Remacha. La contraportada del álbum representa un parque “retro-natural”, al que se hace referencia en la canción Aragón tropical, mientras que en la portada del LP se ve representado el mismo lugar que ha sido tomado por los seres de la Kaleborraja donde todo fluye, y se ha dicho claro que “No son horas de regar”.

¿En qué se diferencia de "Revuelta en la huerta"?

Lo típico sería decir que “No son horas de regar” es un disco más maduro (guiño, guiño), pero es natural que sea así. Al empezar a componer “Revuelta en la huerta” no teníamos del todo claro, qué tipo de música hacer, era más bien la necesidad de tocar. En un principio todo iba a tener un tono más humorístico, hasta que empezamos a meter letras que teníamos en el cajón, de corte más serio. La maqueta de “Revuelta en la huerta” la hicimos de forma bastante casera: guitarras y bajos grabados en casa de David, batería en el Túnel, y voces en una sala “insonorizada” que nos dejaron en la parroquia de l'Almozara (barrio con el que tenemos bastante vínculo). En resumen, intentamos abarcar todas las fases de producción del disco por nuestra cuenta y con nuestros medios, lo único que externalizamos fue la masterización que la hizo Javi Roldón (Vacuum Mastering) y la grabación de las baterías. En el nuevo LP, parece que hemos conseguido definir el estilo Kaleborraja, equilibrio de la tontunada con canciones serias, también hemos encontrado la forma de defenderlo en directo. Las letras están algo más pensadas, aunque muchas de ellas eran casi coetáneas a las de revuelta, ha habido más reflexión, a pesar de que el proceso de composición haya sido prácticamente el mismo. Y por supuesto, más allá de haber trabajado un poco más en las armonías, es en la grabación y la producción donde hemos pasado a otra liga.

Foto: Kaleborraja

En apenas tres años de vida, ya tenéis un porrón de canciones que defender en un buen puñado de conciertos… ¿Cómo lo habéis hecho?

Nos salían casi sin quererlo, Chencho tenía muchas letras guardadas de estos años y cuando estábamos cansados de ensayar nos poníamos a improvisar, David empezaba a hacer “sus cosas” con la guitarra, Pedro le seguía con la batería e inmediatamente Chencho sacaba su móvil y empezaba a recitar/leer una letra que tenía por ahí escrita, finalmente Diego la remataba aportando ideas para la melodía. Eso nos pasó con "Vagabundo de vivencias", "Glutamato" o "Romerales" por ejemplo. Luego ya se arrancaron a escribir otros miembros del grupo. Diego creó "Estrellas" volviendo de echar unas cervezas en Birragoza y "Trobada" intentando hacer una versión de "Mermelada de moras", tema de La Ronda de Boltaña que se acabó desmadrando y terminó siendo lo que es ahora. Pedro, por otro lado, pensó la letra del "Ligón" en referencia a cómo llaman en su pueblo a la legona o azada, y en homenaje a toda la gente que trabaja en el campo. Al final, es trabajo en equipo y tenemos ya varias canciones cocinándose a fuego lento.

¿De dónde bebéis? Musicalmente la Kaleborraja es una banda bastante ecléctica… luego, noto en vuestras letras resquicios de viejas bandas aragonesas como Los Berzas, en el humor, o de Ixo Rai! en la reivindicación. ¿Os sentís algo herederos de ese tipo de bandas? 

No sé si decir herederos es muy ambicioso, dado nuestro corto recorrido en la escena musical, pero bebemos de eso, y de otras muchas referencias. En realidad, pretendíamos hacer música muy para todos los públicos pero que entre broma y broma, tuviese toques de reivindicación. La idea era poder sacar temas al escenario de forma un poco distinta (pero tampoco nos flipemos, que no hemos inventado nada nuevo). De hecho, al principio fuimos buscando el estilo, si es que lo tenemos ahora. Creo que estamos cómodos en esa mezcla de canciones más distendidas/lúdicas, como "Un poquico pan", o "El porrón", para darles sentido a sus reivindicaciones mediante el humor y tocarlas junto a temas más serios, como "Cuarto sin ascensor" o "La recompensa del vicio" que hablan sobre preocupaciones que nos tocan de forma directa. Para Chencho, el reencuentro de Berzas o Ixo Rai! fueron todo un acontecimiento porque podía ver en directo a las bandas sonoras de su niñez (por adoctrinamiento familiar). Así que nos dedicamos a hacer música que refleja esa variedad de referencias y vivencias porque nos gusta escribir de lo que conocemos con naturalidad (Aragón, nuestros pueblos, los problemas que tenemos en Zaragoza, cuando hemos estado fuera, la forma de hablar en Aragón, y toda la música que nos ha acompañado a cada uno de nosotros).

Humor y reivindicación, lo agro y lo urbano… ¿Cómo hacéis para acomodar todo ello en vuestra propuesta?

Tal y como dice la parte final de los comunicados que se leen en los conciertos, “Somos la Kaleborraja y hacemos lo que podemos”. Inicialmente pensábamos poco. Teníamos clara la parodia de la Kaleborraja como un comando musical, en pro de lo agro y el rock (o lo que queda de él) como hilo conductor de sus conciertos. El crear ese simbolismo te da la flexibilidad para hacer lo que te da la gana y divertirnos. Al principio íbamos haciendo, y nos preocupaba más si alguna canción era o no muy “Kaleborraja” por tipo de letra o estilo musical. Luego nos dimos cuenta de que Kaleborraja somos nosotros y la Kalecuadrilla. Hacemos lo que podemos, sí, pero también lo que queremos hacer y lo que nos gusta, eso al final está definiendo nuestra propuesta.

He visto que en Arcos de Jalón pedisteis al público que valorara el set list. Nadie hace eso… o muy poca gente. ¿Cómo os dio por ahí?

Eso fue Dieguico el Maestrico (el cantante), que le da por gamificar las cosas. De todas formas, siempre buscamos fórmulas para que nuestros conciertos sean lo más interactivos posible. Nos gusta traer al escenario propuestas que mantengan la atención del público durante todo el concierto. Algunas funcionan mejor que otras, pero siempre intentamos innovar de un concierto a otro. Normalmente, no se suelen ver dos conciertos de Kaleborraja que sean 100% idénticos.

Si alguien solo pudiera escuchar una canción de Kaleborraja… ¿Cuál tendría que escuchar y por qué?

Nos gustaría pensar que la gente viene por las "Lentejas" y se queda por el resto del menú. Bromas aparte, “Lentejas” fue uno de los primeros temas que compusimos y al cual creo que nunca le estaremos lo suficientemente agradecidos por todas las puertas que nos ha ido abriendo hasta ahora (esperemos que lo siga haciendo), hoy en día, si las ponemos en una balanza, seguramente diríamos "Trobada".

Foto: Kaleborraja

Una fácil… ¿Cómo veis el panorama político-musical en el Aragón Tropical?

Haciendo referencia a un grupo por el que sentimos gran admiración, Aragón es Mallacán, hay mucho talento y pocas oportunidades. Últimamente, han ido surgiendo bastante grupos con propuestas más que interesantes con los que hemos podido compartir escenario en algún que otro concierto y otros con los que esperamos poder hacerlo en algún momento (Au d'asti!, Mallazo, Rekoveko, Kalumnia, Cumbiazepam, La Cara B de Uesca). Sin embargo, sentimos que faltan plataformas que promuevan la cultura desde lo público y que sirvan de puente entre las tres provincias, donde existe mucha desconexión. Creemos que en Aragón hay mucha cultura e interés por la música y es una comunidad de grandes músicos, pero falta inversión y apoyo hacia los músicos jóvenes, que necesitan espacios donde puedan empezar a plasmar sus ideas.

Y para acabar… ¿Hacia dónde camina Kaleborraja? ¿Qué planes de futuro tenéis?

Nos gustaría poder seguir haciendo conciertos por Aragón, con alguna escapada puntual fuera, y seguir compartiendo nuestra música e ideas cada vez con más gente. Ahora trabajamos en consolidar nuestros directos, sin dejar de componer nuevos temas, cada vez con mayor exigencia, pero sin perder la esencia con la que se creó la banda. Nos encanta dejarnos la piel en el escenario, y disfrutamos más cuando vemos que el público disfruta. Parafraseando a los Berri Txarrak: “La pasión es el mínimo exigible”, queremos que siga siendo así.

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