La jornada de solidaridad con Palestina celebrada este sábado en Chaca logró salir adelante pese a censura denunciada por las organizaciones convocantes, materializada en dos decisiones administrativas que marcaron los días previos: la prohibición de la concentración convocada para el viernes por parte de la Subdelegación del Gobierno español en Uesca y la negativa del Ayuntamiento de Chaca a autorizar el uso del quiosco y otros espacios municipales solicitados por la asociación Acicate, en representación de Alto Aragón con Palestina.
Finalmente, alrededor de medio centenar de personas participaron en el encuentro organizado por Alto Aragón con Palestina y la Red Universitaria por Palestina (RUxP-Unizar) en el Rompeolas del Parque de la Constitución, como cierre del curso de verano de la Universidad de Zaragoza “Estudiar ante la barbarie”.
La Subdelegación prohibió la concentración y el Ayuntamiento negó los espacios
La jornada llegaba precedida de la polémica generada por las resoluciones de dos administraciones.
Por un lado, la Subdelegación del Gobierno español en Uesca prohibió la concentración convocada para el viernes 10 de julio frente al Ayuntamiento de Chaca, una movilización con la que las organizaciones pretendían denunciar la decisión municipal de impedir la celebración de la jornada en el quiosco del Parque de la Constitución. Según explica la plataforma, la Subdelegación justificó la prohibición alegando la inexistencia de motivos de urgencia, pese a tratarse de una comunicación presentada por el procedimiento previsto para este tipo de convocatorias.
Las organizaciones Alto Aragón con Palestina y RUxP sostienen que la resolución incumplió además el plazo de 24 horas previsto en la legislación reguladora del derecho de reunión para resolver este tipo de comunicaciones urgentes.
Por otro lado, el Ayuntamiento de Chaca denegó la utilización del quiosco del Parque de la Constitución y de la vía pública argumentando un supuesto "deber de neutralidad" institucional y cuestionando la relación entre la actividad propuesta y el curso universitario organizado por la Universidad de Zaragoza.
El debate salió del aula a la calle

Precisamente uno de los argumentos utilizados por el consistorio ha quedado, a juicio de las organizaciones convocantes, desmentido por el desarrollo de la jornada.
Profesorado y alumnado palestino participante en el curso universitario tomaron parte en la charla celebrada al aire libre, trasladando el debate académico sobre colonialismo, ocupación y derechos humanos desde las aulas al espacio público, tal y como figuraba en la memoria presentada al Ayuntamiento.
"Ha sido un lujo poder preguntar y charlar directamente con los profesores y profesoras palestinas que se han acercado hasta Chaca", señalan desde Alto Aragón con Palestina.
Durante el encuentro también se abordó la situación de las personas presas palestinas y el caso del doctor Hussam Abu Safiya, director del Hospital Kamal Adwan, encarcelado por Israel desde finales de 2024, cuya liberación centró movilizaciones internacionales durante esos mismos días.
Un mural para Chaca
Uno de los momentos centrales de la jornada fue la creación en directo de una obra del artista palestino Taqi Spateen.
A diferencia de otros trabajos concebidos para itinerar por distintos lugares, esta pieza fue creada específicamente para Chaca. Representa la Ciudadela construida con libros de cuyo interior brotan amapolas, símbolo —explican las organizaciones— de las semillas de conciencia y resistencia sembradas durante las jornadas universitarias.
Spateen ha donado la obra al colectivo de solidaridad con Palestina de Chaca y al pueblo de la ciudad, con la intención de que pueda exponerse de forma permanente cuando se encuentre un espacio adecuado.
Las organizaciones subrayan además el contraste entre esta creación artística y uno de los argumentos empleados por el Ayuntamiento para denegar la autorización, al señalar en su resolución que la memoria presentada no concretaba "los dibujos a realizar".
"Frente al intento de fiscalizar la obra antes de su creación, el artista ha respondido con un trabajo profundamente ligado al contexto local y nacido del propio proceso de reflexión colectiva", destacan.
La jornada concluyó con la actuación del grupo Tryton Luna Folk y un encuentro popular acompañado de comida compartida.
Críticas a la "neutralidad" institucional
Las organizaciones convocantes mantienen que invocar la "neutralidad" para impedir una actividad de sensibilización sobre Palestina constituye, en la práctica, una forma de censura.
Recuerdan que el acto pretendía informar sobre la situación que vive el pueblo palestino, en el contexto del genocidio denunciado por numerosos organismos internacionales, y consideran que impedir el uso de espacios públicos para este tipo de iniciativas supone limitar la libertad de expresión y el derecho de asociación.
La jornada terminó con un mensaje que ya había presidido la convocatoria de los días anteriores: "La neutralidad ante la barbarie no existe; solo existe la censura o el compromiso con la justicia internacional".
Más información del genocidio en Palestina en este especial.




