Jorge Azcón, un admirador, un esclavo, un amigo, un siervo… de Microsoft

No hay mejor frase, que condense la sumisión y la pleitesía en el imaginario nacional, que la expresión hecha popular por José Luis López Vázquez en su papel de cajero de banco en la entrañable ‘Atraco a las tres’ de José María Forqué: “Fernando Galindo, un admirador, un esclavo, un amigo, un siervo”. Esta locución no ha parado de resonar en mi cerebro mientras investigaba para AraInfo la declaración de interés general del Gobierno de Aragón del centro de datos de Microsoft en Puerto Venecia. No sólo la imaginaba en labios de Jorge Azcón, también en los de sus lugartenientes, …

No hay mejor frase, que condense la sumisión y la pleitesía en el imaginario nacional, que la expresión hecha popular por José Luis López Vázquez en su papel de cajero de banco en la entrañable ‘Atraco a las tres’ de José María Forqué: “Fernando Galindo, un admirador, un esclavo, un amigo, un siervo”. Esta locución no ha parado de resonar en mi cerebro mientras investigaba para AraInfo la declaración de interés general del Gobierno de Aragón del centro de datos de Microsoft en Puerto Venecia. No sólo la imaginaba en labios de Jorge Azcón, también en los de sus lugartenientes, como la vicepresidenta Mar Vaquero o Javier Martínez Suárez, Director General de Política Económica, cada vez que se encontraban con representantes de la multinacional tecnológica.

Es increíble que en un Boletín Oficial de Aragón, el gobierno autonómico argumente sus decisiones cual papagayo con un informe patrocinado por Microsoft. Pese a que el proyecto no cumple los requisitos legales de impacto laboral, ha ido para adelante. Azcón no tiene pudor, ni  sentido del ridículo cuando repite el dictado de calificar como puestos de trabajo directos los referentes a la construcción (fontanería, electricidad...). Algo hay que decir, cuando la realidad es que los centros de datos apenas aportan empleo. ¡Qué lejos  de su vocación teachtoker explicando arremangado y con pizarra la condonación de la deuda a las comunidades autónomas! Por cierto, su argumento en base a simples divisiones per cápita era tramposo, ocultaba la diversidad de rentas, patrimonios y esfuerzo fiscal existente tanto entre comunidades como dentro de ellas.

Pero esto no va solo de mimetizarse cual muñeco de ventrílocuo, lo surrealista de todo es que el informe de la multinacional contradice con estimaciones que sus centros de datos sean de especial interés para nuestro territorio. No en vano, este documento revela que el impacto económico de la multinacional sería superior a Aragón en siete comunidades que no albergarán la nube. Parece un argumento más propio de los Monty Python o los hermanos Marx que de una política mínimamente seria, adulta y responsable. En Canarias, Galiza o Castilla y León tienen que estar muriéndose de risa con el PIGA maño a la carta de Microsoft, ya que allí no sufrirán el intensivo consumo energético e hídrico de los centros de datos.

Este gobierno llega a su cenit servil perdonando el impuesto millonario de construcción (ICIO) a la tecnológica a costa de los ayuntamientos más pequeños. ¿Motivo? La cara bonita de la multinacional, ya que es una decisión totalmente arbitraria que no exige la ley. Sí, y sí, se siguen escuchando las risas desde Canarias o Galiza, donde la tecnológica estima mayor impacto fiscal que en Aragón. Pero es que Azcón, más CEO de Microsoft que presidente nuestro, no se corta ni un pelo: “Seguro que alguna mente privilegiada piensa por qué no empezamos a ponerles impuestos a los centros de datos. Sería el mayor error que podríamos cometer. El objetivo de este Gobierno es que el infierno fiscal de nuestra comunidad autónoma deje de serlo”. ¡Ay, pobrecicas megacorporaciones privadas! Debe ser la misma tortura fiscal que las multinacionales gasísticas y de energías renovables lloraban a Montoro.

Los centros de datos no son de interés general para Aragón, son de interés privado para tecnológicas, fondos de inversión, constructoras y empresas productoras de energía renovable como Forestalia. Pero para ello se necesitan esas marionetas sumisas que con voz engolada y pecho henchido repiten constantemente el mantra de inversiones multimillonarias de las que se lucrarán unos pocos a costa de los recursos naturales de Aragón. ¡Ojo! La frase de Fernando Galindo en la película era la de bienvenida y despedida a una bella clienta, que finalmente truncaría su plan. Y es que este insignificante cajero se rebela y embarca a sus humildes compañeros en un disparatado plan de venganza para atracar el banco donde trabajan. Nada que ver con la compañía de títeres del gobierno aragonés de Microsoft.

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