Izquierda Unida Aragón reitera que el modelo de comedores debe ser el del modelo público, “con todos los servicios internalizados, con cocinas in situ en todos los centros, con todo el personal a cargo de la DGA, con alimentos de cercanía y de temporada que incluya alimentos ecológicos”. Mientras llega este modelo, apunta su Coordinador General y portavoz parlamentario, Álvaro Sanz, Educación “debe cumplir la normativa del modelo actual, tramitar con tiempo las licitaciones, cumplir los contratos, controlar lo que come el alumnado, preocuparse de la gestión y evaluar si las empresas cumplen o no”.
Para Sanz, el modelo actual de gestión basado en un contrato de servicios “dificulta” la mejora progresiva, “anclando cada cuatro años las condiciones del servicio que se presta a la ciudadanía”, pero también “limita y afecta a las condiciones laborales de quienes prestan este servicio y que se relaciona directamente con su calidad”. Para IU, un ejemplo es la situación en la que se encuentran 47 centros educativos aragoneses y que lleva al alumnado y sus familias a “una situación de incertidumbre que nunca debería haberse producido”. “Es inaudito que las familias no sepan si mañana van a poder comer sus hijas e hijos en el centro escolar”, critica Sanz.
“Vemos que, además del fracaso de la externalización de servicios públicos, Educación no se ha preocupado de conocer la solvencia de la adjudicataria y eso nos preocupa”, apunta el diputado de IU quien exige que la Administración ejecute el pago adelantado de las nóminas porque las y los trabajadores llevan mes y medio sin cobrar.
Para Izquierda Unida, hoy en los comedores escolares se come “peor” que hace 15 años y considera que la apuesta por el “desmantelamiento” de las cocinas y la externalización “no nos permite garantizar la alimentación de calidad que nos gustaría”.
Por eso, desde IU creen que hasta la llegada de ese modelo público, se podría avanzar hacia un modelo marco de contratación que permitiera a los centros escolares elegir la empresa e incluso cambiarla si no cumple con los criterios de calidad, así como mejorar la transparencia en el seguimiento de las condiciones de los comedores.
Una iniciativa de la que “saldría beneficiada toda la comunidad educativa aragonesa”
Desde CHA han anunciado que presentarán una proposición no de ley sobre los comedores escolares en Aragón para su debate y votación en el pleno de las Cortes de este jueves. “Queremos avanzar hacia un modelo de comedores escolares en Aragón más saludable, más ligado al territorio y más comprometido con el sector primario local”, ha dicho Isabel Lasobras, Secretaria General de CHA y portavoz en la Comisión de Educación, Ciencia y Universidades.
Lasobras compareció este martes ante los medios de comunicación junto a Genaro Delgado, representante de Come Pública (Plataforma de Comedores Escolares Públicos de Calidad), para exponer de primera mano esta iniciativa que parte precisamente de esta plataforma ciudadana, así como las demandas y propuestas sobre los comedores escolares en Aragón.
Genaro Delgado ha realizado un llamamiento público para que esta iniciativa pueda salir adelante con el apoyo de todos los grupos políticos porque “saldría beneficiada toda la comunidad educativa aragonesa”.
La iniciativa de CHA consta de seis puntos en su parte dispositiva: “impulsar en los comedores escolares el uso de alimentos frescos y de temporada e incrementar gradualmente el porcentaje de productos locales y ecológicos, por ser los más respetuosos con el entorno natural y agrario, y la salud de los menores; fomentar el comedor como parte del proyecto educativo del centro, en el que se trabaje la alimentación saludable y sostenible, y en el que participe toda la comunidad educativa, informando al alumnado de la procedencia de los alimentos empleados en los comedores concienciando de la importancia del trabajo del sector primario; priorizar la cocina in situ frente a los sistemas de servicio de comidas y garantizar la cocina propia en los colegios de nueva construcción e instalarla en aquellos centros educativos que lo soliciten; diseñar un protocolo de seguimiento y evaluación del servicio de comedor escolar, que comprenda la participación de las familias interesadas, y que permita comprobar la Guía de los Menús, así como el de otros compromisos adquiridos por las empresas en la fase de presentación de ofertas; aumentar la plantilla de personal de cocina y de comedor para atender a todo el alumnado, especialmente al de necesidades especiales, y garantizar las condiciones laborales de estos trabajadores y trabajadoras; y dar respuesta a las dificultades de acceso a una adecuada alimentación escolar de los Centros Rurales Agrupados y las escuelas de zonas rurales, donde el comedor es deficitario y el número de comensales es reducido”.




