La agrupación parlamentaria Izquierda Unida en las Cortes de Aragón ha presentado 160 enmiendas al proyecto de ley de Presupuestos de Aragón para 2022, 38 al articulado (algo más de 15 millones de euros) y 122 (33,9 millones de euros) a las diferentes secciones, formuladas desde los aprendizajes que deja la pandemia del COVID-19. También quieren hacer traslación de las proposiciones no de ley y de los acuerdos suscritos en el parlamento, a propuesta de IU, a lo largo de la presente legislatura.
Su coordinador y portavoz parlamentario, Álvaro Sanz, ha advertido de la dificultad existente para hacer un debate “sereno” sobre el proyecto de presupuestos, “por los tiempos ajustados desde su presentación el pasado noviembre, y de la dificultad para presentar enmiendas en un presupuesto mucho más condicionado por los fondos externos de carácter más finalista”, señala la formación.
Cabe recordar que Izquierda Unida votó a favor de la tramitación de la mayoría de las secciones del presupuesto y se abstuvo en cuatro (Ciudadanía y Derechos Sociales, Sanidad, Economía e Industria) en el debate a la totalidad del proyecto ley. Sanz ha emplazado a los grupos que sustentan el Gobierno de Aragón que afronten el debate en la ponencia “con honestidad y con vocación de acuerdo”.
Las enmiendas de IU presentadas a unos presupuestos que Sanz ha tachado de “cruciales” pretenden dar respuesta a dos cuestiones fundamentales. Por una parte, el reforzamiento de los servicios públicos desde la gestión directa y, por otra, avanzar hacia un nuevo modelo productivo que tenga la sostenibilidad y la vertebración del territorio en el centro. Además, todas estas enmiendas están presentadas bajo el paraguas de la igualdad como eje transversal, según la agrupación.
En cuanto a las enmiendas al articulado, Sanz ha destacado la relativa a reforzar la condicionalidad en el mantenimiento del empleo para las empresas que reciben ayudas del Gobierno de Aragón. IU fue muy crítica con el Decreto-Ley del cuatripartito para otorgar a Opel 4 millones de euros sin condicionalidad a futuro y con esta enmienda quiere intentar que no vuelva a producirse y cualquier ayuda pública que se dé “tenga condicionada el mantenimiento del empleo por lo menos los doce meses siguientes”.
Respeto a las secciones, en materia de derechos básicos, IU apuesta por avanzar en la gestión directa de los servicios públicos con el reforzamiento de la educación pública, la atención primaria y la salud mental; el impulso al sistema de la Dependencia y el apoyo a las entidades locales para asumir la gestión directa de sus centros residenciales y para obras de mejora de los centros; el incremento de la partida para cooperación; el impulsando el desarrollo de la ley de memoria histórica; o las inversiones relacionadas con la pobreza energética son algunos de los temas más destacados.
Asimismo, IU considera que la política de cuidados es transversal y defiende un sistema público de cuidados, además de repetir las enmiendas en participación que impulsen el debate social de los cuidados que presentó el año pasado, IU plantea el desarrollo de una web de cuidados que visibilice y sirva de mapeo de los recursos públicos existentes en esta materia.
Del mismo modo, Izquierda Unida no se olvida en sus enmiendas del sector cultural, gravemente afectado por la pandemia. En este sentido la formación de izquierdas considera imprescindible destinar fondos suficientes para el mantenimiento del tejido cultural y la garantía del derecho al acceso a la cultura con enmiendas dirigidas a proyectos de dinamización cultural en centros escolares, bibliotecas y museos, así como a mejorar la coordinación interadministrativa, “imprescindible” para el desarrollo de la política cultural.
En el ámbito económico, las enmiendas de IU inciden en el impulso de nuevos sectores estratégicos que responden a derechos básicos, como la vivienda, con enmiendas para la prevención de desahucios; la energía, con el refuerzo del autoconsumo, la producción local de energías renovables y la planificación de macroproyectos de producción energética; el impulso a una estrategia aragonesa de seguridad y salud laboral, que todavía está pendiente, la economía social y la inserción laboral.
En próximas fechas se conocerá el resultado del debate en la ponencia de las enmiendas registradas e Izquierda Unida fijará su posición definitiva ante estos presupuestos.




