Otra masacre contra el pueblo palestino: doce muertos, un centenar de heridos y éxodo de miles familias de Yenín

Otra vez de manos de Israel. Ataques aéreos y despliegue de tropas sobre la población de Yenín, en el norte de Cisjordania. La fuerzas de ocupación del régimen sionista han matado, hasta ahora, a diez palestinos, tres de ellos menores. También hay un centenar de personas heridas -20 en estado crítico-, y otro centenar detenidas. Miles de familias huyen de sus casas, dejando imágenes que recuerdan a la Nakba, el desplazamiento forzoso de la población palestina en 1948. 

Yenín tras el ataque | Imagen: @Timesofgaza

La operación militar del gobierno ultraderechista de Israel, iniciada en la madrugada del domingo al lunes contra la ciudad palestina de Yenín y su campo de refugiados ha sido la más grande de los últimos 20 años en Cisjordania, desde la Segunda Intifada (2000-2005). El Ejército israelí la ha bautizado como "Casa y Jardín", y durante 48 horas ha incluido bombardeos mediante la Fuerza Aérea -con helicópteros y drones- contra viviendas e infraestructuras, y la incursión de fuerzas terrestres, hasta un millar de soldados.

"Contrarrestar el terrorismo en toda la ciudad y en el campo de refugiados de Yenín". Este ha sido el argumento, el mismo argumento de siempre, de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) para justificar una nueva masacre contra el pueblo palestino. Mientras, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, defiende la operación con "daños mínimos para los civiles".

La realidad es bien distinta. La nueva ola de violencia de Israel ha dejado a doce palestinos muertos, tres de ellos menores, de 16 y 17 años. El mayor de tan solo 23 años. Hay un centenar de personas heridas -20 en estado crítico-, y otro centenar han sido detenidas. El Ayuntamiento de Yenín ha confirmado que se ha interrumpido el suministro de agua y de electricidad debido a los ataques.

La ofensiva israelí también ha provocado el éxodo de miles de civiles, unas 3.000 personas que se han visto obligadas a huir del campamento de personas refugiadas de Yenín, según ha informado la Media Luna Roja palestina. Las imágenes difundidas en redes sociales muestran columnas de vehículos civiles saliendo del campo donde vivían entre 19.000 y 39.000 personas en apenas medio kilómetro cuadrado. Imágenes que recuerdan a la Nakba, el desplazamiento forzoso de la población palestina en 1948.

"Brutalidad israelí"

La ONG Médicos Sin Frontera (MSF) ha denunciado la "brutalidad israelí". También que varios centros sanitarios han sufrido daños. "Las declaraciones de las fuerzas israelíes de que solo se está atacando la infraestructura militar contrastan con lo que se está pasando en realidad: el hospital donde estamos llevando a los pacientes fue alcanzado por botes de gas lacrimógeno", ha advertido la coordinadora de MSF, Jovana Arsenijevic.

La organización, que ha criticado las "nuevas cotas" que parecen alcanzar unas ofensivas "cada vez más frecuentes" ha afirmado, además, que las carreteras que conectan con el campo de refugio están bloqueadas, incluso para las ambulancias.

"Una acción internacional urgente" ante la "bárbara agresión" de Israel en Yenín

El Gobierno palestino ha reclamado este lunes una "acción internacional urgente" para detener "inmediatamente" la "bárbara agresión" del Ejército de Israel en la ciudad de Yenín. El Ministerio de Exteriores palestino ha señalado en un comunicado publicado en su página web que pide "una acción internacional y estadounidense urgente para detener" las acciones de Israel y ha reclamado al Tribunal Penal Internacional (TPI) que "rompa su silencio y empezar a hacer que los criminales de guerra israelíes rinden cuentas".

Así, ha dicho que "condena en los términos más firmes" la operación y ha dicho que "hace al Gobierno de Israel total y directamente responsable de las repercusiones y los crímenes contra civiles indefensos", al tiempo que ha denunciado ataques contra "mezquitas y viviendas". En este sentido, ha recalcado que "esta agresión recae en el marco de la política oficial de Israel para perpetuar el sentido lógico de la fuerza militar para actuar contra el indefenso pueblo palestino y su justa causa como alternativa a las soluciones políticas al conflicto".

En un segundo comunicado, el ministerio ha advertido de "los peligros de los intentos del Gobierno israelí y sus portavoces en los medios para minimizar el peligro de esta agresión y la guerra militar abierta contra los palestinos en general y Yenín y su campamento en particular, en un intento de presentar esta agresión como una misión y no como una guerra real en la que participan aviones militares". Por ello, ha hecho hincapié en que el ministerio "ha intensificado sus movimientos políticos y diplomáticos a nivel regional e internacional para exponer los crímenes de la ocupación, su agresión y sus claros objetivos coloniales".

A las condenas se ha sumado el primer ministro palestino, Mohamad Shtayé, que ha sostenido que Israel "está intentando eliminar el campamento de refugiados de Yenín" y ha agregado que "el pueblo palestino no se rendirá ante esta agresión, que resistirá hasta el fin de la ocupación criminal". Shtayé ha solicitado además el fin "inmediato" de la ofensiva y que "se castigue a Israel por su terrorismo y el terrorismo de los colonos", al tiempo que ha hecho surgir de que "el Gobierno israelí, que busca resolver el conflicto a través de la agresión, es consciente de que el pueblo oprimido, que lucha por la libertad e independencia, finalmente saldrá victorioso".

El alcalde de Yenín, Nidal Obeidi, ha denunciado "una auténtica masacre y un intento de arrasar toda la vida dentro de la ciudad y del campamento". "No solo atacan a los milicianos de la resistencia, sino también a los civiles que mueren y resultan heridos", ha apuntado en declaraciones a la televisión Al Yazira. Además ha lamentado la destrucción de casas y carreteras.

Segundo ataque a Yenín en menos de dos semanas

Aunque el gobierno israelí asegura que "no es la gran operación que todo el mundo estaba esperando", este ataque a Yenín es el segundo en menos de dos semanas. El 19 de junio, otra incursión del Ejército de Israel se saldó con siete palestinos muertos -incluidos dos menores- y más de 90 heridos. Una operación en la que se llevaron a cabo bombardeos con helicópteros por primera vez desde el fin de la Segunda Intifada. A esta violencia se suma la de cientos de colonos israelíes que llevaron a cabo ataques contra localidades cisjordanas, con la muerte de un palestino.

Mientras tanto, la ONU ha pedido "protección" para la población civil. "La operación llega después de meses de crecientes tensiones que nos recuerdan una vez más que hay una situación extremadamente volátil e impredecible en toda la Cisjordania ocupada", ha apuntado el coordinador especial de la ONU para el proceso de paz en Oriente Próximo, Tor Wennesland.

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