La humanidad contempla con rabia, indignación e impotencia el genocidio que día tras día el Estado sionista de Israel ejecuta contra la población palestina, en Gaza y también en Cisjordania. Rabia e indignación contra el gobierno sionista israelí, pero también contra la inacción, cuando no complicidad, de los gobiernos ‘del mundo occidental’, e impotencia al comprobar que la ola de solidaridad con el Pueblo palestino que recorre todos los rincones del planeta no es suficiente para detener la barbarie de las bestias sionistas cegadas de odio y retroalimentadas con la sangre de la población inocente.
La última orden de evacuación de Israel, que exige que un cuarto de millón de personas abandonen el este de Jan Yunis, viola la Convención de Ginebra y múltiples disposiciones del Derecho Internacional Humanitario “porque no ha proporcionado un paso seguro ni un destino final seguro donde se puedan satisfacer las necesidades humanitarias básicas”, según denuncia Oxfam Intermón.
La ONG, presente en Gaza, explica que la llamada “zona humanitaria a la que se ha ordenado a la gente que vaya, es una de las zonas de desplazamiento más densamente pobladas del mundo, con una grave falta de alimentos, agua, servicios médicos o refugio suficientes”. Los continuos ataques militares del gobierno sionista de Israel han creado un entorno “increíblemente inseguro para las organizaciones humanitarias, lo que significa que apenas llega ayuda a quienes la necesitan. También ha habido ataques regulares que han provocado muertes de civiles a pesar de la promesa de que la zona era segura”.
El personal de Oxfam Intermón que está en la llamada ‘zona segura’ asegura que “había habido un aumento de los bombardeos en los últimos días” y que la gente “vive en condiciones medievales, acampando en las calles, sin productos de higiene y con enfermedades que se propagan rápidamente”.
Empujar a cientos de miles de personas, niños y niñas, ancianos, y resto de población civil “más a lo que es esencialmente una trampa mortal, desprovista de instalaciones, es una barbaridad y una violación del derecho internacional humanitario”, recalca Sally Abi Khalil, directora de Oxfam para Oriente Medio. “Una vez más, estamos viendo a un gran número de personas obligadas a huir bajo órdenes militares israelíes, sin prestar atención a su seguridad o dignidad. Las áreas que Israel ha definido como humanitarias y seguras son, en realidad, el polo opuesto, ya que dejan a las familias con la terrible elección entre permanecer en una zona de combate activo o mudarse a algún lugar que ya está desesperadamente superpoblado, peligroso e inadecuado para la vida humana”.
El Estado genocida de Israel intenta causar el mayor sufrimiento posible a la población palestina inocente
Intencionadamente, con el objetivo de causar el mayor sufrimiento posible a la población, el Estado sionista de Israel “ha dado órdenes con muy poca antelación o información para quienes reciben la orden de huir. La semana pasada, las fuerzas israelíes ordenaron la evacuación del barrio de Shujaiya en la ciudad de Gaza, desplazando por la fuerza al menos a 60.000 personas. La gente tuvo que salir corriendo con lo que pudo llevarse, dejando atrás ropa y utensilios esenciales, para escapar de la entrada de los tanques israelíes”, describe la ONG.
A pesar de la frecuencia de las órdenes de evacuación y del enorme número de personas a las que se les pide que se desplacen, Oxfam Intermón denuncia que “ninguna de las rutas declaradas seguras en Gaza lo es realmente. El ejército de Israel también ha atacado sistemáticamente a civiles y personal humanitario, incluso en aquellas ‘zonas seguras’ y ‘rutas de evacuación’ claramente marcadas. Israel ha incumplido repetidamente el derecho internacional, que lo obliga a tomar todas las medidas posibles para garantizar condiciones satisfactorias de vivienda, higiene, salud, seguridad y nutrición, y que los miembros de una misma familia no sean separados”.
Alto el fuego inmediato y permanente
Por todo ello, Oxfam Intermón pide “un alto el fuego inmediato y permanente, para que la ayuda vital pueda llegar a todos los necesitados y para garantizar la liberación segura de todos los rehenes y de los palestinos detenidos ilegalmente”.
“El coste humano de la ofensiva militar israelí en Gaza es inaceptable y llamamos a todas las partes a presionar por un alto el fuego inmediato y duradero, para poner fin al derramamiento de sangre y al sufrimiento”, concluye Sally Abi Khalil.
Sobre el Derecho Internacional Humanitario de obligado cumplimiento para cualquier Estado
- Norma 131 del Derecho Internacional Humanitario Consuetudinario: En caso de desplazamiento, se deben tomar todas las medidas posibles para que los civiles afectados sean recibidos en condiciones satisfactorias de alojamiento, higiene, salud, seguridad y nutrición y que los miembros de una misma familia no sean separados.
- Cuarto Convenio de Ginebra, 1949, Artículo 49 - Deportaciones, traslados, evacuaciones. Los traslados forzosos individuales o masivos, así como las deportaciones de personas protegidas del territorio ocupado al territorio de la Potencia ocupante o al de cualquier otro país, ocupado o no, están prohibidos, cualquiera que sea su motivo.
- Sin embargo, la Potencia ocupante podrá emprender la evacuación total o parcial de una zona determinada si la seguridad de la población o razones militares imperiosas así lo exigen. Tales evacuaciones no podrán implicar el desplazamiento de personas protegidas fuera de los límites del territorio ocupado excepto cuando por razones materiales sea imposible evitar dicho desplazamiento. Las personas así evacuadas serán trasladadas de regreso a sus hogares tan pronto como hayan cesado las hostilidades en la zona en cuestión.
- La Potencia ocupante que realice tales traslados o evacuaciones garantizará, en la mayor medida posible, que se proporcione alojamiento adecuado para recibir a las personas protegidas, que los traslados se realicen en condiciones satisfactorias de higiene, salud, seguridad y nutrición, y que los miembros de la misma familia no están separados.
- Los traslados y evacuaciones serán informados a la Potencia protectora tan pronto como se hayan producido. La Potencia ocupante no detendrá a personas protegidas en una zona particularmente expuesta a los peligros de la guerra, a menos que así lo exijan la seguridad de la población o razones militares imperiosas.
- La Potencia ocupante no deportará ni transferirá partes de su propia población civil al territorio que ocupa.
Más información del genocidio en Palestina en este especial.




