En el lugar donde vives unos hinchas de fútbol llevan todo el día haciendo apología del fascismo y tú decides plantar cara de forma totalmente espontánea. Semanas después la Guardia Civil te va a buscar a tu casa, te va a buscar al trabajo o a la Universidad. Para 12 de vosotros la Fiscalía solicita ocho años y 11 meses de prisión por los presuntos delitos de desórdenes públicos, atentado y lesiones; para otros dos, pide cuatro años y nueve meses de prisión por los presuntos delitos de desórdenes y amenazas.
En esta pesadilla se han visto envueltos 14 jóvenes antifascista de Pego (País Valencià). Los hechos ocurrieron en 2020 y en octubre de 2023 tendrán el juicio. Tres años de miedo y ansiedad, teniendo que ir al juzgado cada 15 días para que te recuerden que puedes ser culpable.
En Aragón casos como estos lamentablemente no nos suenan ya raros. Tenemos desde hace años la memoria del caso de los seis de Zaragoza, como recordatorio de que esta vez ellos han sido los encausados pero que en cualquier momento podemos ser cualquiera de nosotros o nosotras.
Precisamente para tejer redes de apoyo entre estos dos casos, el sábado, 1 de abril, el Comité Antirrepresiu de les Comarques del Sud (el grup de suport de estos jóvenes encausados) visitó Zaragoza en una charla organizada por la Coordinadora Antifascista, para dar a conocer su caso y las similitudes con el ocurrido en el de los seis.
Lo primero de todo, para quien no lo sepa, ¿podéis resumirnos vuestro caso? Lo que pasó al principio de todo.
Como muchos ya sabrán, el 18 de octubre de 2020 jugaba el Pego contra el Gandía. Horas antes, a partir del mediodía, ya se empezaron a pasear los hinchas del Gandía, que se llaman los gandiblues, una hinchada fascista. Durante el mediodía y las horas siguientes se van paseando por el pueblo, pegando pegatinas con simbología fascista, amedrentando a los vecinos, se iban de los bares sin pagar…
La gente del pueblo empieza a recriminarle sus acciones y ellos se van encarando. Sobre las 17.30-18.00 horas, una cosa así, estos fascistas están en las puertas del estadio y, de forma prácticamente espontánea, la gente del pueblo se va se va concentrando. Me refiero a que fue a través de grupos de WhatsApp de amigos, a través del boca a boca, etc. Se van concentrando en las puertas del estadio para rechazar todas las actitudes que estaban teniendo estos fascistas.
En ese momento, hay un dispositivo de antidisturbios que protege a los 20-30 fascistas que había. Es importante destacar que en ningún momento ninguno de ellos fue identificado, ni en el momento ni después. Esto fueron un poco los hechos como tal en ese día. Sobre todo, la concentración se produjo de forma espontánea.
Destacar que montan todo ese altercado no de forma arbitraria. Van a Pego porque es un pueblo con una fuerte tradición antifascista y por eso se montó un poco lo que se montó aquel día.
Después de esos días es cuando detienen a los que ahora son encausados.
Sí, el tema de las detenciones también es una cosa destacar porque normalmente te llegaría a una citación judicial a tu casa a través de una carta, pero las detenciones evidencian que lo que hay detrás es un juicio político. Las decepciones se producen en casa de los 14 antifascistas, cuando están yendo al trabajo, a las universidades, etc. Es decir, en sus entornos habituales, alrededor de la gente que quieren, con una intención de criminalizar el ante la opinión pública la lucha antifascista. Ya digo que “lo normal” hubiese sido que llegara una citación judicial a casa. Toda esa escenificación, toda esa performance, entendemos que responde a que en el fondo lo que hay es un juicio político.
¿Les identifican en la concentración? ¿O ya saben quiénes son de tenerlos vistos?
No sé si a alguno ya los tenían identificados, es posible que sí, pero las detenciones se producen después, a la semana o semana y media y a lo largo del mes siguiente.
¿Cómo ha sido la respuesta y apoyos en vuestra casa? ¿Y a nivel estatal?
Como comentaba, Pego es un pueblo con una fuerte tradición antifascista. La respuesta del pueblo en su conjunto ha sido de apoyo prácticamente absoluto a los 14 jóvenes encausados. De hecho, se hizo una concentración cuando ya se supo que en conjunto iban a tener más de 100 años de prisión. Todo el pueblo prácticamente se volcó, cerraron los comercios, etc. Fueron todos a la concentración que se hizo en el pueblo para mostrar su apoyo a la lucha antifascista de estos 14 jóvenes encausados. A nivel de todo el País Valencià y a nivel de todo el Estado ha habido organizaciones colectivos, etc., que de forma solidaria han expresado su apoyo y se ha extendido toda esa solidaridad de clase.
¿Cuáles van a ser vuestros siguientes pasos?
El caso pasó la instrucción del Juzgado Local, creo que es el de Benidorm. Ya no está en fase de instrucción, sino que ha subido a la Audiencia Provincial. El siguiente paso ya directamente es el juicio. Es el 17 de octubre de este año. En este sentido, pues se encarnarán los siguientes meses, sobre todo, a través del grup de suport y todas las organizaciones y colectivos que giran en torno a él para, sobre todo, para hacer presión popular con el objetivo fundamental de garantizar la absolución.

Personalmente, ¿cómo han vivido esto? Muchas veces no nos paramos a pensar que detrás de todas las campañas antirrepresivas hay personas que pueden estar pasándolo muy mal, que es muy cansado estar al frente.
Los jóvenes de clase trabajadora si en su día a día en el trabajo, etc., ya tienen una situación mental complicada, todo lo que sea sumar como en este caso, pues es difícil. La ansiedad, el miedo evidentemente... También una cosa que yo creo que imposibilita desconectar que es que durante ciertos meses han tenido que ir el 1 y 15 de cada mes a los juzgados a firmar. Es imposible desconectar porque siempre tienes en mente y que dentro de dos semanas te tienes que plantar en el juzgado con el agravante de la criminalización del antifascismo; de pensar que además estás haciendo algo mal, tienes que ir allí a firmar, etc.
Este caso tiene muchísimas similitudes con el caso de los 6 antifascistas de Zaragoza, tiene muchos rasgos en común. ¿Creéis que esto responde a una respuesta conjunta de las instituciones, el Estado, la policía…?
Sí, desde el grup de suport hacemos esa lectura. La represión del Estado es un conjunto a todos los movimientos antifascistas del Estado y, por lo tanto, también impugnamos o denunciamos esa represión y esa connivencia que tienen las instituciones del Estado con el fascismo con la evidente impunidad con la que actúan. También una de las funciones que tiene el propio grup de suport es politizar lo que está pasando, es decir, el encausamiento, y denunciar esas estructuras del Estado que actúan en convivencia con estos grupúsculos.
Precisamente por esas similitudes estáis hoy aquí. ¿Cómo creéis que deben ser esas redes de apoyo entre colectivos que se están viendo reprimidos?
Creo que lo que hacemos hoy en Zaragoza es un ejemplo de tejer esas redes de apoyo, que se fundamentan en la solidaridad de clase y creo que lo que hacemos hoy es un ejemplo paradigmático. También nos han llegado transferencias de otras organizaciones porque tenemos que hacer frente a unos 20.000 euros entre lo que sería la multa y y todos los gastos de abogados, etc. De diferentes formas, ya sea también, pues mediatizando el caso porque es fundamental hacer esa presión popular para conseguir el objetivo que vemos primordial, que es la absolución. Desde diferentes frentes pero en un con una finalidad.
¿Creéis que con el clima que se vive ahora se está viendo una respuesta más contundente de las instituciones fascistas? ¿O que es algo que viene de lejos?
Esto lo hemos hablado, sabemos que la represión y el fascismo es una cosa que viene de lejos. Tanto el caso de los seis de Zaragoza como el de Pego no son una cosa aislada ni ahistórica. También denunciamos, no solo lo que nos ha pasado ahora o lo que nos pasará en el futuro, sino toda la historia, de convivencia de las instituciones del Estado con el fascismo.
Sobre todo, con las últimas noticias que han salido en los últimos meses de los policías infiltrados, que era en movimientos de vivienda y en Madrid movimientos ecologistas, pero eso es algo que igual las generaciones de ahora teníamos algo un poco olvidado que podía pasar.
Puede ser que hoy en día con el clima de despolitización que vivimos… Pero al menos desde el grup de suport somos conscientes de que la represión del Estado y el fascismo es una cosa que se va a agudizar más con el tiempo. Se ve claro en la deriva autoritaria del Estado y la creciente impunidad que tiene el fascismo. Pensamos que es fundamental saber que eso va a seguir pasando y estar organizados para para hacer frente a lo que está por llegar.




