No es deporte, es blanqueamiento del genocidio. Este lunes, 21 de julio, en el campo municipal de béisbol de Miralbueno, en Zaragoza, un nutrido grupo de personas han alzado la voz contra el genocidio en Palestina. Coincidiendo con el inicio de los partidos del Campeonato Europeo Femenino sub-18 de sófbol, donde participa el equipo israelí, han denunciado con pancartas y gritos de “Genocidas, no sois bienvenidas”, “Boicot Israel” o “Free Palestine” la impunidad con la que el Estado sionista sigue masacrando al pueblo palestino.
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Por contra, la respuesta institucional ha sido la de siempre: represión. Lejos de escuchar las reivindicaciones legítimas, la policía ha identificado a varias de las personas concentradas, en un nuevo episodio de criminalización de la solidaridad con el pueblo palestino. Aun así, el grupo ha mantenido su protesta pacífica, reafirmando su compromiso con los derechos humanos. Una protesta que se ha repetido este martes, en el segundo encuentro del combinado israelí en Zaragoza. Aunque este vez, un fuerte cordón policial ha impedido acercarse a las y los activistas al recinto municipal.
Ayuntamiento de Zaragoza, cómplice del apartheid
Hace semanas, el Gobierno navarro y los ayuntamientos de Iruñea y Burlata renunciaron acoger al equipo israelí en esta competición. Poco después, el Ayuntamiento de Zaragoza, gobernado por PP y Vox y con la alcaldesa Natalia Chueca al frente, decidió aprovechar la ocasión para posar como “salvador” del deporte femenino y ofrecer las instalaciones municipales de Miralbueno.
Desde entonces, colectivos de todo Aragón solidarios con Palestina han denunciado esta complicidad institucional. El pasado 8 de julio, ya se concentraron en la plaza del Pilar señalando la responsabilidad del consistorio zaragozano. También lanzaron un llamamiento a manifestarse los días de partido bajo el lema “Mientras Gaza sangra, Israel juega en Zaragoza”.
La propaganda del Gobierno Chueca, desmontada
Este domingo, el concejal de Deportes, Félix Brocate (PP), ofrecía una rueda de prensa donde presentaba a Zaragoza como ciudad “solidaria” por acoger esta competición. En un intento de criminalizar las decisiones de las administraciones navarras, acusó directamente al alcalde de Iruñea, de EH Bildu, de “prohibir” la participación israelí.
Lo que Brocate no dijo es que esa misma selección representa a un Estado que ha matado a más de 15.000 niños y niñas desde octubre de 2023, según datos de la ONU, y que es objeto de denuncias por crímenes de guerra y apartheid en la Corte Penal Internacional. Tampoco mencionó que acoger a un equipo de Israel no es neutral: es tomar partido por la impunidad.
Lejos de promover el deporte, el Ayuntamiento de Zaragoza ha instrumentalizado esta competición para blanquear la imagen del régimen israelí y atacar a otras fuerzas políticas. Además, ha criminalizado a quienes ejercen su derecho a protestar.

La solidaridad no se encierra ni se multa
Desde los colectivos convocantes se insiste en que no cesarán las movilizaciones en solidaridad con Palestina mientras dure el torneo. Este miércoles están previstas las dos últimas citas, a las 11:00 y a las 19:00 horas. “Zaragoza no puede convertirse en refugio del apartheid ni de los verdugos”, señalaban este lunes.
La denuncia se mantiene firme: ni el deporte ni las excusas institucionales pueden servir para ocultar un genocidio. La solidaridad con Palestina no es delito, aunque intenten silenciarla a base de identificaciones y amenazas.

Más información del genocidio en Palestina en este especial.

