3 de septiembre. El Parlamento británico reabre sus puertas tras el receso veraniego. Diputados de la oposición, con la colaboración de algunos conservadores, tratarán de tomar el control de la agenda para impulsar una ley que bloquee la posibilidad de un Brexit duro.
4 de septiembre. Si las y los diputados han superado el primer escollo, la Cámara de los Comunes y la Cámara de los Lores comenzarán a tramitar esa legislación. El proceso puede demorarse varios días, y no se descarta que se convoque una sesión especial el viernes, 6 de setiembre.
9 de septiembre. La legislación debería estar lista para recibir el asentimiento de la jefa de Estado, Isabel II, paso indispensable para que entre en vigor.
9-12 de septiembre. El Parlamento suspenderá sus sesiones por orden del primer ministro, Boris Johnson. La decisión ha levantado polémica en el Reino Unido, dado que la oposición la ha interpretado como una maniobra para evitar el escrutinio del poder legislativo en un momento de crisis nacional.
14 de octubre. Isabel II reabrirá las cámaras con un discurso en el que establecerá las prioridades del Gobierno. Ese mismo día es la fecha más probable que se baraja en caso de que Johnson decida convocar unas elecciones generales anticipadas.
17 de octubre. Comienza la reunión del Consejo Europeo en la que Johnson espera firmar un nuevo acuerdo de salida, con mejores condiciones para el Reino Unido de las que negoció su predecesora en Downing Street, la también conservadora Theresa May.
31 de octubre. Fecha límite para ratificar un acuerdo, o bien para que el Reino Unido abandone el bloque comunitario de forma no negociada.
Fuera de estos límites, las y los diputados de la oposición plantean pedir a Bruselas una extensión del Brexit hasta el 31 de enero de 2020, si no se ha llegado a un acuerdo de salida.

