El río Huerva a su paso por Zaragoza está siendo objeto de una transformación que cuenta con financiación y apoyo del Ayuntamiento de Zaragoza, del Gobierno de Aragón y de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), financiado por la Unión Europea y NextGenerationEU.
“En dicho proyecto se contempla la eliminación de un total de 1.555 ailantos, más del 80% de la masa arbórea existente en este río, con una inversión de un millón de euros. Para el desarrollo de esta tarea en el mes de abril se inició la inyección, en cada uno de los pies a eliminar, de una sustancia química - el herbicida glifosato- , que ha provocado la muerte de dichos árboles, iniciando a continuación la tala de los mismos. Por cierto, un herbicida muy controvertido por sus efectos en la salud y que ha sido llevado en varias ocasiones a la Unión Europea para la eliminación de su comercialización”, recuerdan tanto grupos ecologistas como asociaciones vecinales.
La sorpresa ha sido que “no solo se está actuando en la Huerva, sino también en el Parque Bruil. Durante estas semanas pasadas se ha observado la inyección de glifosato en los árboles, sin información previa a los vecinos y vecinas y sin delimitación del espacio a actuar, incumpliendo el principio de precaución que debería ser de obligado cumplimiento en un espacio transitado por muchas personas”, aseveran.

Desde los grupos ecologistas ANSAR, Amigos de la Tierra Aragón y Ecologistas en Acción Zaragoza así como desde la Asociación de Vecinos y Vecinas del Parque Bruil San Agustín afirman que “si bien son conscientes que el ailanto es una especie invasora que genera múltiples problemas en los ecosistemas y que es necesaria su eliminación, no comparten la forma en la que se está procediendo en el Parque Bruil y se solidarizan con la preocupación manifestada por vecinos y vecinas del barrio”.
Todo ello “es más grave, cuando tanto el Ayuntamiento como Ecociudad son conocedores de la sensibilización existente en el entorno de este Parque y cuando el Ayuntamiento presume de que la participación en este proyecto de naturalización del Huerva está siendo ejemplar”, enfatizan.
“De hecho la gobernanza y participación es uno de los compromisos asumidos por el Ayuntamiento de Zaragoza con la Fundación Biodiversidad de la que obtiene la financiación”, pero además se está procediendo a estas actuaciones en la ribera de la Huerva “en plena época de reproducción de la fauna, con la repercusión que ello lleva consigo para la biodiversidad, con un proyecto que precisamente quiere potenciar la misma y que debería tener un calendario más ajustado a los procesos naturales”, reclaman desde los grupos ecologistas y entidades vecinales.
Por todo ello, demandan “explicaciones sobre esta forma de proceder” y exigen “que de forma inmediata se paralicen las actuaciones en el Parque Bruil hasta tanto se se haya informado y delimitado el espacio a actuar”.

