El Pleno de las Cortes ha aprobado la Ley de cultura para la paz, que busca promover el compromiso de las instituciones y sociedad aragonesa con la cultura de la paz, en particular actuaciones para su fomento, educación y formación para la paz y la no- violencia, investigación para la paz, actividades de comunicación, acciones en el ámbito local, cooperación en compromisos internacionales y actuaciones para la protección social de las víctimas de la violencia.
La iniciativa, que ha sido presentada conjuntamente por los grupos parlamentarios PSOE, Popular, Ciudadanos (Cs), Podemos Equo Aragón, Chunta Aragonesista, Aragonés y Agrupación Parlamentaria Izquierda Unida Aragón, entronca con una larga historia de cultura de paz en Aragón, desde las “Asambleas de paz y tregua” establecidas entre 1137 y 1150, a las treguas en los litigios, el Chusticia d’Aragón, el Compromiso de Caspe, el Código del Derecho Foral de Aragón y toda la tradición jurídica aragonesa.
Esta misma tradición, y ya en la era contemporánea, el artículo 30 del Estatuto de Autonomía de Aragón indica que “los poderes públicos aragoneses promoverán la cultura de la paz, mediante la incorporación de valores de no-violencia, tolerancia, participación, solidaridad y justicia, especialmente en el sistema educativo” y se menciona la protección social de las víctimas de la violencia y, en especial, las producidas por la violencia machista y actos terroristas.
Asimismo, está alineada con la Ley 27/2005, de 30 de noviembre, de Fomento de la Educación y la Cultura de la Paz que establece a nivel nacional que el Gobierno promoverá la cultura de paz a través de iniciativas de solidaridad, culturales y de investigación, de educación, de cooperación y de información y que, sobre este asunto, establecerá mecanismos de coordinación con los territorios, entre otros entes del Estado.




