El auto del Juzgado de lo Penal nº 1 de Uesca, de fecha 20 de septiembre, está firmado por dos magistrados y cuenta asimismo con la aprobación del Ministerio Fiscal, según recoge el primero de los razonamientos jurídicos. El auto judicial ha sido dictado a instancias de la Dirección General de Patrimonio Cultural del Departamento de Presidencia, Interior y Cultura del Gobierno de Aragón, si bien la solicitud inicial para la realización de las visitas a la cueva de Chaves partió de las entidades que durante varios meses han venido instando el cumplimiento de la sentencia dictada en 2018 para revertir la propiedad al dominio público, Asociación de Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Aragonés (APUDEPA), Asociación Valle de la Gloria, Ecologistas en Acción de Uesca y Plataforma para la Defensa del Patrimonio de Uesca.
“Acuerdo autorizar -reza la parte dispositiva del documento legal-, de forma urgente, el acceso al yacimiento arqueológico de La Cueva de Chaves y su entorno inmediato, al equipo de la Universidad de Zaragoza dirigido por Pilar Utrilla Miranda y Rafael Domingo Martínez, o, en su caso, al equipo que designe la Dirección General de Patrimonio Cultural del Departamento de Presidencia, Interior y Cultura del Gobierno de Aragón”. El acceso a la cueva para los equipos de investigación de la misma y las visitas a las cuevas, declaradas BIC, de Solencio I, II y III, deberá efectuarse durante la campaña arqueológica 2024-2025.
Por otra parte, igualmente a tenor de lo trasladado a la Dirección General de Patrimonio por las asociaciones ecologistas y patrimonialistas citadas, el juzgado autoriza “la celebración de las jornadas de puertas abiertas que se consideren pertinentes al objeto de dar a conocer a la sociedad aragonesa las actuaciones emprendidas para la recuperación de este relevante Patrimonio”. En ambos casos, las visitas técnicas y las acordadas para el público habrán de ser comunicadas a la propiedad “que deberá dejar paso libre”. “Cabe señalar que la sociedad propietaria se opuso ante el Juzgado a abrir las puertas a los demandantes, si bien la negativa no ha prosperado”, recalcan las entidades.
La finca, que se encuentra arrendada, todavía es propiedad de Fimbas S.A. “lo que no obsta para el juzgado considere irrenunciable la autorización, señalando que: este bien inmueble esta pendiente de entrega a la Diputación General de Aragón, siendo el único bien que tiene inscrito a su nombre la empresa que resultó condenada a hacer frente a los daños por responsabilidad civil derivada del delito. Con independencia del supuesto arrendamiento de la finca por parte de un tercero, Inversiones Patrimoniales Asturianas S.A., lo cierto es que la DGA está plenamente legitimada, atendiendo a la encomienda estatutaria de defensa del patrimonio arqueológico aragonés, para acceder a la finca de referencia y hacer las investigaciones e intervenciones que considere conveniente, y por el personal que esta considere competente y conveniente”, destacan las entidades.
Por su parte, la Asociación de Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Aragonés (APUDEPA), la Asociación Valle de la Gloria, Ecologistas en Acción de Uesca y la Plataforma para la Defensa del Patrimonio de Uesca. celebran el contenido del auto judicial y valoran las consideraciones contenidas en el mismo “como admitir que la cueva de Chaves es un yacimiento arqueológico de primer orden cuyas peculiares características y la riqueza de la cultura material lo convierten en un elemento esencial para conocer la ocupación prehistórica de esta zona aragonesa”. Sin embargo, insisten en las reivindicaciones puestas de relieve ante la Chusticia d’Aragón y distintas direcciones generales de la DGA concernidas en el proceso, principalmente Patrimonio.
“No podemos dejar de insistir en el cumplimiento de la sentencia de 2018 para que la propiedad de Chaves y su entorno pase a titularidad del Gobierno de Aragón y que el espacio sea definitivamente público. Asimismo reiteramos que se retiren las vallas que lo cierran y la ciudadanía pueda recuperar los caminos contenidos en la finca”, concluyen.





