Última jornada del caso Altsasu en el que ocho jóvenes de la localidad navarra se enfrentan a penas de entre 12 y 62 años de cárcel acusados de delitos de “terrorismo”.
Como sucediera este jueves 3 de mayo, durante la sesión del viernes han intervenido los y las abogadas de la defensa para señalar que es del todo desmesurado que se acuse a sus clientes de “terrorismo” por una pelea de bar que tuvo lugar el 15 de octubre de 2016 y en la que presuntamente dos guardias civiles y sus parejas fueron agredidos.
Ahora el caso queda visto para sentencia.
Eva Gimbernat defensa de Jon Ander Cob
La letrada del acusado ha empezado su turno de conclusiones criticando que no se admitieran pruebas presentadas por la defensa. Se refiere a las declaraciones de varios testigos que fueron rechazadas por la Audiencia Nacional y que pueden testificar que Cob no estuvo en el bar Koxka, lugar donde ocurrieron los hechos, durante la pelea.
Además de esto Gimbernat ha recordado que Jon Ander Cob acudió de forma voluntaria al juzgado de Iruñea y ha señalado que tras la admisión a trámite del vídeo grabado por Iñaki Abad se puede ver claramente que Cob no tuvo relación alguna con los incidentes. En el documento audiovisual se aprecia como el sargento de la Guardia Civil pasa por delante de Cob, Abad y Ainara Urkijo minutos después de la reyerta y no los reconoce. Tanto en su declaración judicial como en su declaración policial, el miembro del instituto armado había afirmado categóricamente que reconoció perfectamente a sus agresores.
En otra línea argumental, la abogada defensora ha recordado a la sala que los informes forenses no han podido determinar si las lesiones que acreditan los agentes fueron producidas por la pelea. Del mismo modo, ha remarcado que los informes han determinado que las lesiones son de carácter leve y por lo tanto más cercanas a la “falta leve” que al delito de “terrorismo”.
Por último, Gimbernat ha querido destacar que la relación entre Ospa y ETA tampoco ha podido ser demostrada durante el juicio.
Jaoine Karrer defensa de Adur Ramírez de Alda
Un vídeo de ETB certifica que Ramírez de Alda estuvo el mismo día de los hechos en el frontón de Burunda. En este documento gráfico se aprecia como el acusado vestía ropa muy distinta a la que según la declaración de los guardias civiles llevaba la noche de la pelea. Este ha sido el primer argumento que ha expuesto Karrer en sus conclusiones.
“Claramente se confunden de persona”, ha añadido la abogada defensora que más tarde ha recordado que Ramírez de Alda lleva 537 días en prisión.
Del mismo modo que ha hecho Gimbernat, Karrer también ha subrayado que Adur se presentó voluntariamente ante la Audiencia Nacional y ha añadido que “toda la acusación se basa en el testimonio de las acusaciones, huérfanas de todo elemento de prueba y sin garantías”.
José Luis Galán contra la tesis del “todo es ETA”
El abogado defensor se ha centrado en la vinculación permanente que, tanto fiscalía como los abogados de la acusación, han querido establecer entre la y los ocho jóvenes, Ospa y ETA. Para el letrado, tal y como hiciera la abogada de la defensa Amaia Izko en la sesión de este jueves 3 de abril, Ospa realiza actos que son incómodos para la Guardia Civil, pero que no son punibles penalmente.
Además de esto, Galán ha añadido que “España sabe qué es terrorismo y también qué no lo es. Resulta intolerable banalizar el terrorismo (...) parecería que alguien necesite de la existencia del terrorismo”.
En una fecha tan señalada como la de este viernes 4 de mayo, en la que definitivamente se ha disuelto ETA, Galán ha añadido que “una cosa es no olvidar el terrorismo pretérito y otra inventarse uno nuevo”. Sus palabras están directamente relacionadas con la conclusión de José Perals en la que, el pasado jueves 26 de abril, el fiscal afirmaba que Ospa era “terrorismo de baja intensidad, pero al fin y al cabo terrorismo”.
Según ha informado el periodista del diario vasco Naiz, Martxelo Díaz, a las puertas del juzgado, la abogada de la defensa Amaia Izko ha declarado que vinieron con la convicción de que el de Altsasu no era un caso de “terrorismo” y que las pruebas lo han corroborado. La letrada ha destacado que la absolución es la única manera de hacer justicia.




