El Gobierno de Sánchez saca adelante el decreto de su "nueva normalidad" sin los votos de los grupos soberanistas

La norma que extiende la obligatoriedad del uso de mascarilla y la distancia de seguridad ha contado con el apoyo del PP, Ciudadanos y de grupos como PNV y Teruel Existe, entre otros. Estos últimos han aprovechado para criticar los "vicios de la legislación" que, en su opinión, no distingue entre grandes concentraciones urbanas y núcleos rurales.

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Salvador Illa, durante una intervención en el Congreso español. Foto: Congreso

El Gobierno de PSOE y Unidas Podemos ha conseguido sacar adelante en el Congreso el decreto que regula el periodo de la mal llamada “nueva normalidad” iniciado tras el fin del estado de alarma.

La norma que extiende la obligatoriedad del uso de mascarilla en medios de transporte y espacios abiertos al público cuando no se pueda mantener una distancia de 1,5 metros ha sido convalidada en el Congreso con 265 votos a favor de PSOE, Unidas Podemos, PP, Ciudadanos, PNV, Más País, PRC, UPN, Coalición Canaria, 77 votos en contra del partido ultraderechista Vox y los grupos soberanistas de Junts per Catalunya, ERC y EH Bildu y 5 abstenciones, entre ellas la de Compromís.

Ahora se seguirá tramitando en la Cámara como proyecto de ley, de manera que los grupos podrán presentar sus enmiendas al texto.

El PP ha desvelado este mismo jueves el sentido de su voto. A diferencia de las últimas prórrogas del estado de alarma, que rechazó, en esta ocasión ha decidido votar a favor con la esperanza de que pueda introducir en la tramitación de la norma algunas de sus propuestas, como la creación de una Oficina de Atención a Víctimas o un plan jurídico que permita confinar a la población sin necesidad de recurrir al estado de alarma.

Sin embargo, las expectativas que tiene el PP de cambiar el texto aprobado por el Gobierno suscita recelos en el PNV. Su portavoz, Aitor Esteban, ya ha avisado de que el grupo soberanista votará en contra del proyecto de ley si se introducen cambios que supongan para el PNV una "merma" de las competencias que el Estatuto reconoce al Ejecutivo vasco.

Por motivos distintos, el decreto de nueva normalidad ha contado con el voto en contra de la ultraderecha de Vox y los grupos soberanistas de Junts per Catalunya, ERC y EH Bildu.

Junts y ERC han presentado su voto en contra como un castigo al mando único que supuso el estado de alarma y que, en su opinión, les arrebató competencias a las autonomías, mientras que Bildu lo ha justificado por el viraje que percibe en el Gobierno al pactar con Ciudadanos y PP este decreto. "Así no", les ha avisado la portavoz de la izquierda abertzale, Mertxe Aizpurua.

El diputado de Compromís, Joan Baldoví, ha explicado su abstención porque les habría gustado que el Gobierno negociara más con su partido y se ha quejado por las "formas" con las que el Ejecutivo se relaciona con partidos pequeños como el suyo.

Otros partidos que han apoyado el decreto han aprovechado el debate para exponer sus quejas o peticiones. Tomás Guitarte, de Teruel Existe, ha denunciado los "vicios de la legislación" que, en su opinión, no distingue entre grandes concentraciones urbanas y núcleos rurales. A menudo estos últimos se ven perjudicados por decisiones que se toman pensando en las grandes ciudades, como ha ocurrido en el caso de las restricciones impuestas para hacer frente a la epidemia de coronavirus.

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