El Centro de Coordinación Operativa (CECOP), reunido este miércoles bajo la dirección de la consejera de Presidencia y Relaciones Institucionales, Mayte Pérez, ha decidido que la situación en Aragón del incendio de San Agustín permite ya la vuelta de las ocho personas pertenecientes a tres masías (Más Caballeros, Pastores y La García) que estaban desalojadas. El regreso se ha producido sobre las 10.00 horas.
Mayte Pérez ha explicado que los trabajos del dispositivo de extinción se centran en este momento en controlar el perímetro en la frontera de Aragón, fundamentalmente en el sector 2, en Fuente de la Reina, y en apoyar al operativo en Castelló.
Labores de vigilancia y remate
Para la tarde de miércoles se prevé viento intenso de componente sureste. “Hay medios suficientes, la coordinación con la Comunidad valenciana funciona bien y vamos a cruzar los dedos para que acabe cuanto antes”, ha manifestado la consejera de Presidencia, quien ha hecho un llamamiento a “la cautela”. “El incendio está en proceso de estabilización, pero con la parte de Castellón aún activo hay que ser prudente”, ha señalado.
El operativo aragonés está compuesto por cuatro cuadrillas terrestres, cuatro Autobombas, cinco APN, dos técnicos, un bulldozer y el PMA con un técnico Protección Civil. Por parte de la Guardia Civil trabajan en Aragón cuatro vehículos con nueve personas, y por parte de la Unidad de Policía Adscrita, un vehículo con dos personas.
Los medios de Castilla-La Mancha ya no están trabajando, mientras que el helicóptero de Alcorisa está posicionado en Blancos de Coscojar para atender posibles reproducciones.
Los trabajos de este martes
En el turno de la mañana de este martes se incorporaron dos cuadrillas helitransportadas, cuatro cuadrillas terrestres, cuatro autobombas, cinco técnicos y tres APNs del INFOAR, así como dos dotaciones de bomberos de la Diputación Provincial de Teruel con dos nodrizas.
Al mediodía se esperaba un cambio de viento, por lo que alrededor de las 13.00 horas llegaron dos cuadrillas helitransportadas y dos autobombas más.
Por la noche han trabajado cuatro cuadrillas terrestres, cuatro Autobombas, tres APNs y dos técnicos, además de un convoy de la Junta de Castilla.
Por el momento, se mantiene activo el Nivel 1 del Plan Especial de Protección Civil de Emergencias por Incendios Forestales de Aragón (PROCINFO). El Nivel 1 del Plan Especial de Protección Civil de Emergencias por Incendios Forestales en Aragón (PROCINFO) corresponde a aquellos incendios en los que existe la necesidad de la puesta en práctica de medidas puntuales y concretas para la protección de la salud de las personas o para bienes aislados amenazados, como redes de suministro o edificaciones aisladas.
La Situación Operativa 1 es una situación de emergencia extraordinaria provocada por uno o varios incendios forestales que en su evolución previsible puedan afectar gravemente a bienes de naturaleza forestal o afectar levemente a la población y bienes de naturaleza no forestal y ser controlados con los medios y recursos del Plan, pudiendo ser incorporados medios extraordinarios a solicitud de la Comunidad Autónoma.
Zona afectada gravemente
El Consejo de Gobierno ha acordado además instar al Estado a declarar zona afectada gravemente por una emergencia de protección civil (antigua zona catastrófica) el área afectada estos días por el incendio de cara a la reparación de los daños causados.
En concreto, las zonas dañadas incluyen los municipios de San Agustín junto a sus barrios y masías (Caballero, Los Peiros, Mas de Pastores, La García, Mas de Perellanía, La Solana, y Mas de Loma) y de Olba, también con sus barrios y pedanías (Los Baltasares, Los Ibañez, Los Lucas, La Tosca, Los Ramones, Los Villanuevas, El Casucho, Los Pertegaces, La Verdeja, Los Giles, Casa Bolea y La Civera/Artiga).
El 23 de marzo de 2023 se declaró, dentro del término municipal de Villanueva de Viver un incendio forestal que afectó a una superficie de 850 hectáreas en un perímetro de 15 kilómetros dentro de Aragón. La virulencia de las llamas obligó a desalojar los núcleos de Olba y sus pedanías, así como las masías y barrios de San Agustín.
Además, el incendio ha provocado daños ambientales en los montes y bosques de la zona que tardarán años en recuperarse y necesitarán de inversiones para evitar la deforestación y la erosión del terreno. También ha habido afecciones en parcelas agrícolas, en cultivos, cosechas e infraestructuras agrarias que son fundamentales para la subsistencia de las y los agricultores y ganaderos de la zona.
La magnitud del incendio está exigiendo contar con medios de extinción propios del Gobierno de Aragón, además de la participación de otros cuerpos de emergencia aragoneses, como el cuerpo de bomberos de la Diputación de Teruel, Voluntarios de Protección Civil-112, Unidad Adscrita de la Policía Nacional, Guardia Civil y Cruz Roja. Asimismo, se cuenta con medios de refuerzo de Castilla La Mancha y del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, a través de las brigadas de refuerzo en incendios forestales (BRIF).




