El festival Sahara Colour Rice vuelve a escena tras dos años de parón

Sho Hai, Fongo, Tremendo Capazo, Perdita Durango, Zumo de Lepra y mucho más en este festival en el que el objetivo es dar conocer y apoyar la causa del pueblo saharaui en un pueblo del Pirineo

un grupo en un escenario cantando en el Sahara Color Rice
Concierto durante la edición de 2019. Foto: Sahara Color Rice.

Dos años después y tras una pandemia mundial de por medio, el festival solidario Sahara Colour Rice vuelve este verano con más fuerza que nunca y donde lo dejó: listo para celebrar su décima edición.

Un evento que, como ya es habitual, se celebrará en la llera del río Ésera en la villa de Campo (comarca de la Ribagorça), el próximo 25 de junio. La de este año es una edición muy especial, “ya que la maldita pandemia provocó que el festival se suspendiera durante dos años, pero también nos permitió guardar fuerzas, proponer ideas y ganar en compromiso con la idea base del festival: dar a conocer la realidad social y política del Sahara Occidental y aportar toda la ayuda posible para los refugiados saharauis desde el corazón del Pirineo”.

Este espíritu de solidaridad y compromiso también se ha hecho notar en las decenas de personas que cada año colaboran con la organización, ya sea en forma de voluntariado ayudando a preparar la logística del festival, como participando en él mediante actividades para todos los gustos y edades, degustaciones, exposiciones fotográficas, espectáculos y, cómo no, conciertos de todo tipo.

“Es por ello que antes de detallar la programación queríamos mostrar desde aquí nuestras gracias infinitas por seguir apoyando iniciativas como la nuestra contra viento y marea. Gracias por seguir con nosotros y sin reblar”, explican desde el festival.

Como ya es tradición e insignia de este festival, la entrada para el recinto será un kilo de arroz y una caja de lápices, que será enviada a los campamentos de personas rafugiadas saharauis.

“Metiéndonos de lleno en la programación, el resumen es que empezaremos pronto para poder acabar tarde”, explican desde la organización. El pistoletazo de salida será a las 11.30 horas, con juegos tradicionales en la llera del río, seguido de otras actividades elaboradas por los monitores de la Asociación Juvenil Barasona.

A la misma hora está prevista una bajada de rafting a cargo de la empresa Agualate, que opera en Albalate de Cinca y Campo, así como un concurso de paellas en el que tanto profesionales como amateurs podrán ponerse a los fogones para alimentar a todo el público asistente con sus creaciones. Todas estas actividades estarán amenizadas por el dúo de DJ Ritmo Sánchez, que con sus beats y ritmos nos animarán la jornada hasta la hora de comer.

Por la tarde, cuando el calor empiece a flojear, sobre las 18.00 horas será el turno de los cuentacuentos y más juegos infantiles, mientras que a partir de las 19.00 horas será el turno de otro dj: Tremendo Capazo, que es residente del bar La Estrella de Uesca y que con sus numerosos registros musicales nos hará saltar de júbilo.

Paralelamente a los juegos y la música, también se celebrarán charlas para explicar la realidad del pueblo saharaui, su historia y situación actual, así como la iniciativa a la cual se destinarán los beneficios de la edición de este festival, que ya os adelantamos que es clave para la subsistencia y economía de las miles de personas refugiadas de este territorio africano y en tierra de nadie.

La fiesta seguirá a las 21.00 horas con Perdita Durango, un grupo oscense que bebe del pop-rock con influencias británicas de los años noventa y que recientemente han sacado su primer EP: Elogio a la honestidad.

Luego será el turno de Bicho Humano, un grupo que en el 2019 tocaba en un garaje y ahora ya se está haciendo notar en la escena musical del pop-rock. Entradas las 23.00 horas le tocará a uno de los grandes del rap de nuestro país: Sho Hai, que no ha podido resistir la tentación de venir por tercera vez al festival para ponerse a los CDs. Ya a la una de la madrugada el Rey de las Cantinas cederá el testigo a Zumo de Lepra, que con su denominado “punk impresentable” nos hará saltar a golpe de guitarra y batería.

Las dos últimas actuaciones del festival correrán a cargo de Fongo, que de dos a tres de la madrugada nos harán un viaje con su música, que recoge influencias del rap, ska, rock, funk, electrónica y ritmos latinos con letras cargadas de crítica social.

Por último, la edición 10+2 del festival la cerrará otro de nuestros artistas que repiten: Kikeman, el veterano dj aragonés, que con su variado estilo y recursos promete hacer honor a su lema cuando actúa: ¡No dance, no glory!

Por otro lado, durante el festival se venderán las pulseras con la bandera saharaui que estas últimas semanas el alumnado de la escuela Cerbín y las personas usuarias de la residencia para la tercera edad de Campo han confeccionado para poner su granito de arena en el certamen.

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