El Centro Social Comunitario Luis Buñuel seguirá abierto para toda la ciudad y ofreciendo sus actividades diarias de manera habitual, al menos mientras no exista una sentencia firme. Así lo aseguran las personas que en la actualidad están impulsando este proyecto de cultura comunitaria. También informan de que los próximos pasos que seguirán serán tomados por la asamblea del centro. Su compromiso es dar continuidad a este espacio, que ofrece servicios al barrio del Gancho y a toda la ciudad desde 2013.
Desde el centro comunitario recuerdan que la sentencia judicial señala defectos de forma en el convenio, pero no se cuestiona en ningún momento el modelo de gestión comunitaria del espacio. "La situación se podría regular fácilmente retomando la mesa de negociación entre el C.S.C Luis Buñuel y el Ayuntamiento de Zaragoza, que hemos convocado en varias ocasiones sin obtener respuesta", aclaran desde la organización del centro.
"El Buñuel aporta tanto o más que un centro cívico", explican sus promotores y promotoras, ya que es un tipo de espacio cultural donde cualquier persona puede, no solamente apuntarse a una actividad, sino también proponer que se lleve a cabo e incluso ofrecerla ella misma.
El modelo ha demostrado ser “un éxito”. Cada semana se ofertan una media de 45 actividades artísticas, deportivas y solidarias. Y es que, además de contar con actividades que se pueden encontrar en un centro cívico al uso (como pilates, coro, teatro, gimnasia para mayores o baile de sevillanas), el Buñuel realiza también acciones de carácter social fundamentales en el entorno del Gancho.
Una de las más destacadas es la Olla Solidaria, un comedor gratuito que atiende a 250 personas cada sábado, gracias a la implicación desinteresada de comercios del barrio y de decenas de voluntarios. También se ofrece asesoría legal y ropero gratuitos para personas que lo necesiten.
Asimismo, el C.S.C. Luis Buñuel también ha sido fundamental para afrontar la crisis sanitaria del COVID-19 en el Gancho. Primero, ofreciendo apoyo tecnológico para que niños y niñas pudieran seguir sus clases a distancia desde casa, y después colaborando con el Centro de Salud para ayudar a las personas que lo necesitaran a pedir cita previa para la vacunación.
"Todo esto es posible gracias a la implicación y trabajo voluntario de cientos de vecinos y vecinas, y de las relaciones que construimos entre las personas que participamos, que puede ser cualquiera que se acerque a colaborar. Son valores que no tienen precio. Creemos que la ciudad gana mucho con este centro abierto", enfatizan desde el centro comunitario.

