La banda murciana Viva Suecia será la encargada de inaugurar este viernes, a partir de las 20.00 horas, la segunda edición de El Bosque Sonoro, el ciclo musical que nació en septiembre del pasado año, en plena pandemia. Este verano regresa con más fuerza todavía del 2 al 4 de julio al escenario natural –el claro de un bosque rodeado del río Huerva- de la pequeña localidad de Mozota (Comarca Central) y lo hace con grandes nombres de la escena musical.
Viva Suecia, una de las bandas más importantes del rock alternativo estatal, darán el pistoletazo de salida de este gran fin de semana para presentar sus dos últimos singles, que formarán parte de la edición de un vinilo 7” firmado por la banda y de tirada muy limitada que podrá adquirirse próximamente bajo preventa. Grabado en La Casamurada junto a Santos & Fluren, este lanzamiento cuenta con las dos canciones recién presentadas por la banda. Por un lado, "La Voz del Presidente", tema que conjuga su lado más épico con uno de sus estribillos más potentes y memorables hasta la fecha; y por otro, su cara B, "Parar la Tierra", con un poderoso mensaje humano, como ya es costumbre. Rialto DJ pondrá la música antes y después de la actuación de Viva Suecia.

Tras Viva Suecia, el sábado llegará el turno de La Habitación Roja y Niños Mutantes a las 13.00 horas y, por la noche, a las 21.00 horas, Iseo & Dodosound e Irregular Roots. El domingo 4 por la mañana conquistará el bosque la fiesta de La Pegatina y Samba Da Praça, a las 13.00 horas, para después clausurar esta segunda edición Iván Ferreiro a las 22.00 horas quien aterriza en Mozota con su gira Cuentos y Canciones, todo un viaje íntimo a través de su biografía y carrera musical con apoyo audiovisual y un repertorio muy especial junto a su hermano Amaro.
Inicialmente, estaba previsto que el ciclo comenzara este jueves con Novedades Carminha y Mediapunta, pero el concierto ha quedado aplazado al próximo sábado 11 de septiembre en el bosque de Mozota.
Triple objetivo: revitalización medioambiental, rural y cultural

El Bosque Sonoro repite ciclo para "demostrar que en los pueblos pequeños pueden ocurrir cosas enormes". El proyecto, surgió en 2020 en plena pandemia con el objetivo de "preservar el entorno natural del pueblo de Mozota, fomentar una conciencia medioambiental, luchar contra la despoblación y apoyar al tejido cultural", afirman desde la organización. Todo, desde el paraje natural de esta pequeña localidad, a 25 km de Zaragoza.
Una de las grandes novedades de este año es poder disfrutar de los conciertos de pie y en grupo, con un formato "100% seguro y sostenible": los "nidos". Se trata de espacios con capacidad para hasta seis personas, delimitados con catenarias rurales hechas con soga de esparto y estacas, desde donde se entregarán los pedidos de comida y bebida pedidos y pagados previamente a través del móvil sin tener que moverse del sitio, para restringir los movimientos dentro del recinto.
Otra de las apuestas de esta segunda edición es la carta gastronómica, basada en elaboraciones sostenibles, naturales y de productores locales de diferentes territorios de la península, servido en material compostable de fécula de maíz.
Una entrada, un árbol
Con el compromiso de plantar un árbol por cada entrada vendida a través de la plataforma Tree Nation, este año El Bosque Sonoro pretende alcanzar el desafío de 5.000 semillas. Además, el festival quiere obtener la etiqueta “CeroCO2”, que reconoce que se ha calculado la huella de carbono y que se compromete a compensar las emisiones generadas durante el evento que no se hayan podido evitar.
Con los fondos recaudados de la fila 0 en su primer año, se llevó a cabo la reforestación el pasado febrero de 280 árboles en una zona degradada del pueblo, que ha dado origen al Espacio de Renaturalización Alondra. Esta original idea fue reconocida en el ‘Observatorio Cultural 2020’ de Fundación Contemporánea, situándose, apenas surgida, en sexta posición de su ranking de propuestas culturales más interesantes en Aragón.

