El Gobierno de Zaragoza, a través del consejero de Servicios Públicos y Personal, Alberto Cubero, ha exigido a AUZSA explicaciones formales por los numerosos incendios de autobuses urbanos ocurridos en los últimos meses.
Desde el Ayuntamiento se expresa, así, la preocupación por "unos hechos que deberían ser absolutamente excepcionales pero que, sin embargo, corren el riesgo de convertirse en una rutina para la ciudad". Sólo en los últimos tres meses han ardido 4 vehículos, a los que hay que añadir otros 6 quemados desde el inicio de 2015.
Cubero ha recordado la obligación que tiene AUZSA de “garantizar un correcto mantenimiento de los autobuses”, teniendo en cuenta que “no sólo estamos hablando de cuantiosos daños materiales sino, también, de una merma en la calidad del servicio prestado y de riesgos potenciales para usuarios, conductores y viandantes”.
El Ayuntamiento ha exigido información completa sobre todos los siniestros ocurridos desde el 1 de enero de 2015, con toda la documentación disponible: partes de las aseguradoras, conclusiones de los fabricantes o informes de la propia empresa.
Asimismo, solicita a AUZSA información sobre qué acciones está adoptando para evitar la reiteración de incendios, que se considera “totalmente injustificada”.
El consejero de Servicios Públicos ha manifestado su indignación por esta situación: “No podemos permanecer de brazos cruzados frente a la proliferación de incidencias muy graves en los autobuses urbanos. La empresa nos debe explicar qué está sucediendo, los motivos y, evidentemente, qué medidas están tomando para solucionar este problema”.
Por su parte, el comité de empresa de AUZSA recuerda que la empresa todavía no ha dado explicaciones sobre el origen del incendio de estos vehículos. "Nos genera mucha incertidumbre no saber si un autobús se nos puede incendiar. Además, la empresa no ha repuesto los coches quemados, de modo que la flota va disminuyendo", afirma el presidente del comité, Javier Anadón. "Desde hace un tiempo las limpiezas de los motores de los vehículos se han externalizado y nosotros ahora no tenemos garantías de cómo se hacen", concluye.




