Este 20 de noviembre, cuando se cumplen 50 años de la muerte del dictador Francisco Franco, cientos de personas en Aragón han vuelto a salir a las calles para reivindicar memoria, antifascismo y derechos. En un contexto marcado por el auge de la extrema derecha —hoy plenamente institucionalizada con Vox— y por la persistencia de violencias racistas, machistas y tránsfobas, colectivos sociales y antirracistas han protagonizado manifestaciones en Zaragoza y Uesca. Todo ello mientras, una vez más, sectores ultracatólicos han celebrado en la capital aragonesa una misa en honor al dictador en la parroquia de Santiago el Mayor, que apenas ha reunido a un centenar de neonazis y fascistas, desafiando abiertamente la Ley de Memoria Democrática.
Zaragoza: “Barrios organizados contra el fascismo y el racismo”
⭕ Con el lema “Barrios organizados contra el fascismo y el racismo”, unas 1.500 personas se manifiestan en este 20N en Zaragoza convocadas por la Coordinadora Antifascista: https://t.co/vI1pGd7uIW
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— AraInfo (@arainfonoticias) November 20, 2025
1.500 personas han secundado este jueves en Zaragoza la convocatoria de la Coordinadora Antifascista, una manifestación que ha partido pasadas las 19:30 horas desde plaza San Francisco, para recorre el centro de la ciudad, con el lema “Barrios organizados contra el fascismo y el racismo”.
La Coordinadora ha denunciado la expansión de los discursos de odio y ha señalado a los responsables políticos y económicos que alimentan este clima. En su comunicado, leído al término de la marcha en la plaza Salamero, han alertado de que las “ideas racistas y clasistas” encuentran apoyo “en sectores cada vez mayores de la población”, mencionando episodios recientes como el pogromo racista de Torre Pacheco o la actividad de grupúsculos fascistas vinculados a “empresas de desokupación”.
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El manifiesto ha situado el origen de la ola reaccionaria en “los ataques contra las condiciones de vida de la clase trabajadora y un capitalismo en declive”, responsable —han afirmado— de la desintegración social actual por su “incapacidad de sostener los niveles de bienestar que caracterizaron a las sociedades occidentales en épocas pasadas”. También han apuntado a la responsabilidad de los gobiernos, “incluidos los progresistas”, por mantener la Ley Mordaza, endurecer el Código Penal, encarcelar a sindicalistas y antifascistas —como las seis de la Suiza o los seis de Zaragoza—, “aumentar la financiación policial” que “sostiene redadas racistas en barrios como Delicias” o “permitir el tránsito de armas hacia el régimen genocida en Israel”.
“La organización de la clase trabajadora es la única capaz de acabar con el fascismo y con el sistema capitalista del que es producto”, ha remarcado la Coordinadora, que ha lanzado una llamada a articularse en colectivos políticos, sindicales, vecinales, de vivienda, antirracistas, feministas o contra la opresión de género para afrontar “los tiempos decisivos que vienen” con “firmeza, convicción y esperanza” porque “tenemos un mundo entero por ganar”.
Uesca: “Memoria viva, antifascismo activo”

En Uesca, unas 200 personas han salido a las calles este 20N secundando la convocatoria lanzada por diversas organizaciones agrupadas en la Coordinadora Antifascista, un acto público que se ha realizado entre las 19:00 a 20:00 horas en plaza Zaragoza bajo el lema “Memoria viva, antifascismo activo”. La cita se enmarca en el Día de la Memoria Antifascista y el Día de la Memoria Trans reivindicando un antifascismo interseccional que integre luchas antirracistas, feministas, trans, migrantes y de clase.
El acto ha comenzado con la lectura de un manifiesto conjunto y ha continuado con dos testimonios personales dos mujeres migrantes que han visibilizado “las violencias fascistas que siguen presentes en la vida cotidiana”. Entre las organizaciones convocantes estaban Secretariado Gitano, Kayleen Jóvenes Senegaleses, Asociación de Mujeres Africanas, Huesca con Palestina, Asociación 28J, Boira Preta y los sindicatos CNT y CGT.
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Los colectivos han denunciado la violencia institucional que “jerarquiza vidas” y “perpetúa desigualdades” sobre “personas pobres, migrantes, mujeres, personas trans, gitanas, disidentes y trabajadoras”. Señalan que estas violencias no son fallos del sistema, sino herramientas heredadas y perfeccionadas por el fascismo. Violencias, han subrayado, que “siguen presentes hoy en los feminicidios, las muertes en fronteras y en los CIE, en la criminalización de la comunidad gitana, en la negación de atención sanitaria a personas sin permiso de residencia o en las agresiones LGTBIfóbicas”. Han advertido también de la “tendencia a presentar estas situaciones como problemas individuales en lugar de asumir su dimensión política y estructural”.
En el manifiesto han reclamado un antifascismo combativo y basado en el apoyo mutuo, en alianza con el feminismo, el antirracismo, la defensa de los derechos trans, el anticapacitismo y la justicia para las personas migrantes. También han advertido del avance internacional de la ultraderecha y de la normalización de discursos de odio que buscan fracturar a la sociedad. En este sentido, las organizaciones han querido llenar este 20N la plaza Zaragoza de Uesca para “construir un espacio de memoria y compromiso colectivo frente al odio”.

