La vicepresidenta ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha encabezado este domingo, como presidenta encargada, su primer Consejo de Ministros desde el Palacio de Miraflores de Caracas. Lo ha hecho tras su nombramiento provisional por el Tribunal Supremo de Justicia después del secuestro del presidente Nicolás Maduro durante la operación militar lanzada por Estados Unidos este sábado, en el que fueron asesinadas, al menos, 80 personas, tanto civiles como militares, así como gran parte de los escoltas del dirigente —entre ellos 32 “combatientes cubanos”—. En la reunión, el Ejecutivo bolivariano acordó la creación de una comisión especial para gestionar la liberación inmediata del mandatario venezolano y de la primera dama, Cilia Flores.
Según informa TeleSUR, Rodríguez reiteró la voluntad del Gobierno venezolano de avanzar hacia una solución pacífica y denunció la agresión militar “ilegal y sin precedentes” perpetrada por Washington. En un mensaje dirigido directamente al presidente estadounidense, afirmó: “Presidente Donald Trump: nuestros pueblos y nuestra región merecen la paz y el diálogo, no la guerra. Ese ha sido el predicamento del presidente Nicolás Maduro y es el de toda Venezuela en este momento”.
Poco antes, en un comunicado difundido a través de Telegram y firmado como presidenta encargada, Rodríguez extendió una invitación al Gobierno de Estados Unidos para “trabajar conjuntamente en una agenda de cooperación orientada al desarrollo compartido, en el marco de la legalidad internacional”.
Una oferta de cooperación basada en soberanía y no injerencia
En sus declaraciones, Rodríguez subrayó que la posición del Ejecutivo venezolano se fundamenta en el respeto mutuo y la igualdad soberana entre los Estados. “Damos prioridad al avance hacia unas relaciones internacionales equilibradas y respetuosas entre Estados Unidos y Venezuela, y entre Venezuela y otros países de la región, basadas en la igualdad soberana y la no injerencia”, afirmó.
La presidenta encargada insistió en que estos principios guían la diplomacia venezolana y reiteró que el verdadero objetivo de la agresión estadounidense es forzar un cambio de régimen que permita el control de los recursos estratégicos del país.

Trump amenaza con nuevos ataques y exige el control del petróleo
Desde Estados Unidos, la respuesta de Donald Trump ha sido una escalada verbal y política. En una entrevista telefónica concedida este domingo a The Atlantic, el presidente estadounidense lanzó amenazas directas contra Delcy Rodríguez, advirtiendo de “un precio muy alto, probablemente más alto que Maduro”, si el Gobierno bolivariano no acepta sus condiciones.
Trump defendió abiertamente la intervención militar, habló de “reconstrucción” y volvió a justificar el cambio de régimen en Venezuela por las armas. En declaraciones posteriores desde el Air Force One, exigió a la presidenta encargada “acceso total” a los recursos del país, especialmente al petróleo, como condición para lo que denomina una “transición”.
El mandatario estadounidense reiteró que grandes empresas petroleras de Estados Unidos entrarían en Venezuela para controlar el sector energético y aseguró que Washington está preparado para nuevas operaciones militares si lo considera necesario.
En la misma línea, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, confirmó que el plan de Washington es “dirigir la transición” en Venezuela “por el bien de ambos países”. Rubio negó que Estados Unidos “esté en guerra con Venezuela”, pese a los bombardeos y el secuestro del presidente Maduro, y avanzó que la Casa Blanca ya ha puesto el foco en Cuba, a la que calificó como “un gran problema”, ampliando así el alcance de la ofensiva estadounidense en el Caribe.
Movilización popular en Venezuela y protestas en Nueva York
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— teleSUR TV (@teleSURtv) January 4, 2026
De forma simultánea a la reunión del Consejo de Ministros venezolano, miles de personas se concentraron en los alrededores del Palacio de Miraflores, en Caracas, portando banderas venezolanas y pancartas con la imagen del expresidente Hugo Chávez. Las movilizaciones expresaron el respaldo al Gobierno bolivariano y el rechazo frontal a la intervención extranjera. Del mismo modo, exigieron el regreso de Maduro y Flores a Venezuela: “El imperio lo secuestró. Los queremos de vuelta”.
Las protestas también se han extendido a distintas ciudades del mundo, desde Montevideo a París, pasando por Aragón. En Nueva York, manifestantes se concentraron frente al Centro de Detención Metropolitana de Brooklyn para exigir la liberación de Maduro y denunciar el secuestro del presidente venezolano. Según recoge TeleSUR, las personas concentradas anunciaron que mantendrán las movilizaciones mientras continúen los ataques y amenazas ilegales de Estados Unidos.
En este contexto, el ministro de Defensa de Venezuela, el general Vladimir Padrino López, compareció este domingo en rueda de prensa para mostrar el respaldo de las Fuerzas Armadas garantizando la continuidad constitucional avalando a Delcy Rodríguez como presidenta en funciones.
La situación de Nicolás Maduro y Cilia Flores
Mientras tanto, continúa sin resolverse la situación del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama Cilia Flores, secuestrados durante la operación militar estadounidense. El Gobierno venezolano insiste en la ilegalidad de su detención y exige garantías sobre su integridad física, así como su liberación inmediata.
Maduro y Flores fueron trasladados a Nueva York el sábado por la noche, dejando nuevas imágenes del dirigente venezolano caminando con dificultad y esposado por los pasillos de la oficina local de la DEA (la agencia antidrogas de EEUU). Washington ha reactivado y ampliado las imputaciones judiciales contra ambos, a quienes acusa de “narcoterrorismo” y tráfico de cocaína, afirmando que el Gobierno venezolano habría conspirado con redes de narcotráfico para introducir drogas en territorio estadounidense, una narrativa que la administración Trump utiliza como justificación política y jurídica de la intervención militar.
En este marco, el Departamento de Estado ya catalogó en otoño al llamado Cártel de los Soles como organización terrorista y situó a Maduro como su presunto cabecilla. Estas acusaciones se suman a la imputación abierta en 2020, que incluía cargos de conspiración para el narcoterrorismo y la importación de cocaína, así como delitos relacionados con armas. De ser condenado, el mandatario venezolano se enfrentaría a penas que van desde décadas de prisión hasta la cadena perpetua. Según las autoridades estadounidenses, está previsto que este lunes 5 de enero se produzca la primera comparecencia judicial en la corte federal del distrito sur de Manhattan, en Nueva York.
Reacciones internacionales y rechazo a la Doctrina Monroe
Las amenazas de Trump han generado preocupación más allá de Venezuela. El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha rechazado con firmeza cualquier intento de extender la intervención militar en la región, advirtiendo de las consecuencias de resucitar la Doctrina Monroe en América Latina, "Donroe" como la ha rebautizado el inquilino de la Casablanca —un juego de palabras entre el nombre del presidente y el de la ideología de dominio colonial acuñada en el siglo XIX—.
Además, los gobiernos de España, Brasil, México, Colombia, Chile y Uruguay han emitido un comunicado conjunto en el que rechazan “las acciones militares ejecutadas unilateralmente en Venezuela” y subrayan que la crisis debe resolverse exclusivamente por vías pacíficas, sin injerencias externas y en apego al derecho internacional.
El foco casi exclusivo en el petróleo responde también a una disputa geopolítica de fondo: Estados Unidos busca preservar su hegemonía energética y financiera, sustentada en el comercio mundial de crudo en dólares, y frenar la creciente influencia de China en países con grandes reservas petroleras.

