Para esta táctica, la guerra de desgaste “en la que quien tiene más recursos, poder y estructura, simplemente espera a que el más débil se canse. Un sinfín de ejemplos se nos ocurren en el marco bélico internacional”, aseveran desde la comunidad educativa d’O Chinebro, en la escuela de Caneto -Sobrarbe-.
Todo comenzó como tantas historias en nuestro país “con ilusión, colaboración y la esperanza de construir, entre todos, un nuevo centro educativo. Hubo diálogo, hubo compromiso. Parecía que caminábamos de la mano con el Departamento de Educación del Gobierno de Aragón hacia un objetivo compartido: el bienestar de los niños y niñas de este pueblo, y una apuesta firme por la repoblación”, recuerdan desde O Chinebro.
“Pero, ¡ay, amigo! todo cambió tras el incidente del pasado mes de diciembre. A partir de ese momento, el rumbo giró. Lo que fue cooperación se convirtió en comunicaciones unilaterales y engaños. Lo primero, con los jueces; lo segundo, con las familias, a quienes se les propuso un traslado a otras instalaciones del municipio con la excusa de adaptar el sistema de calefacción y acondicionar las aulas”, relatan. Y se cuestiona “¿han hecho algo? ¿han propuesto algo real para garantizar la continuidad del centro? La respuesta es más que clara: no”.
“O Chinebro no es un problema, es una oportunidad: nuestros niños y niñas no son una carga, sino el presente y el futuro de esta tierra”
Mientras la DGA se regodea en su autoparálisis “las familias seguimos esperando la llegada del llamado ‘dinero de aula’. Una parte ha sido concedida, pero no ha llegado a su destino. De la otra mitad, dudamos que llegue nunca. Porque sí, las maestras siguen sin poder comprar folios, colores o material tan esencial como cotidiano. Nos preguntamos si, al final, tendremos que organizar festivales solidarios para nosotros mismos, al más puro estilo ‘Sahara Colour Rice’, aunque con una diferencia: el arroz ya lo traemos de casa. Solo nos faltan los colores”, recalcan tirando de somarderia.
“Y si hablamos del nuevo suelo para el centro ¿quién está moviendo los trámites? Porque desde el Departamento de Educación, la respuesta sigue siendo clara: nadie. Afortunadamente, hay personas comprometidas -vinculadas a partidos de la oposición- que están haciendo más por la escuela de Caneto que quienes deberían tener esa responsabilidad como prioridad institucional”, enfatizan desde la comunidad educativa O Chinebro.
“Por ahora, seguimos esperando. Hemos solicitado a la sala del TSJA el traslado a nuestras aulas habituales, pasado el invierno, esperamos la primavera con ilusión”, explican, y concluyen afirmando que “esto no es solo una denuncia, es también una llamada a la reflexión y a la acción. O Chinebro no es un problema, es una oportunidad. Y nuestros niños y niñas no son una carga, sino el presente y el futuro de esta tierra”.
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