El sindicato aragonés CUT entiende que algunas de las cláusulas “del acuerdo UE-Mercosur ya suscrito, van a afectar negativamente a la agricultura aragonesa”, y a la del resto Europa.
“La desigualdad entre los requisitos obligatorios para producir en la zona UE y la zona de Sudámerica, va hacer inviable económicamente la producción agrícola, especialmente a los cultivos de producciones familiares”, aseveran.
A juicio del CUT, “este acuerdo es desleal con los agricultores aragoneses y europeos, las menores exigencias a la hora de producir alimentos en la zona que abarca Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay suponen un agravio comparativo respecto a las obligaciones existentes en los Estados que componen el órgano comunitario. Y también en que no se trata solo de un problema particular de agricultores y ganaderos de nuestro país, sino de algo que afecta a toda la sociedad, en lo que se refiere a la defensa del tejido productivo de un territorio y de una materia tan esencial para el ser humano como la alimentación, sin olvidarse de cuestiones sanitarias”.
“No solo eso. También constituye el enésimo capítulo de la pertinaz lucha entre una concepción a pequeña escala del agro y otra de tipo industrial, más cuando los Gobiernos entran en la contradicción de sus argumentos” sobre el Aragón vaciado “y los acuerdos como el que acaban de firmar con Mercosur”, recalcan desde el CUT.
Asimismo, subrayan que “este acuerdo, de llevarse a cabo en su totalidad, va hacer que muchas explotaciones agrícolas familiares cierren ya que solo beneficiará a unos pocos lobbies y tendrán al consumidor completamente dependiente de los precios que ellos marquen”. Productos fitosanitarios que la UE prohíbe utilizar a sus agricultores, “en los países de Mercosur están permitidos, por lo que este acuerdo suma otra contradicción, tanto sanitariamente, como de medioambiente. Además se va a entrar en la competencia comercial de los productos de aquí, más costosos de elaboración y los de Mercosur, más baratos, pero con menos garantías sanitarias, todo ello repercute en el precio final del producto, los consumidores pueden optar por el que es más barato, sin saber realmente qué están comiendo”.
La Unión Europea prohíbe más de 150 componentes fitosanitarios, herbicidas, insecticidas, fungicidas o abonos en agricultura, además de diversos antibióticos y hormonas en ganadería. “No estamos en contra de ello, porque pueden dañar el medio ambiente y muchos de ellos son cancerígenos, sobre todo si no se regula su aplicación. Sí estamos en contra de que lleguen productos sin control de países que permiten utilizar dichas sustancias”, reiteran.
Por todo ello, desde el CUT defienden “los mismos términos que los sindicatos agrícolas: mismo mercado, mismas reglas, exigiendo una reciprocidad en las condiciones de producción, de comercialización y de control de la trazabilidad”.
“Los diferentes Gobiernos tienen la obligación de garantizar la salud alimentaria de su población, así como garantizar la limpieza y preservación del medio ambiente y con este acuerdo no se garantiza, además de poder generar a corto y medio plazo dependencia alimentaria del exterior, y más como estamos comprobando que se está permitiendo implantar parques fotovoltaicos en tierras de cultivo, sean campos o huertas”, recalcan.
Finalmente, el CUT hace un llamamiento “a los partidos políticos aragoneses y al futuro Gobierno de Aragón, a que defiendan la agricultura propia aragonesa, ante la competencia desleal que nos viene encima”.

