COP25: movilización sin precedentes para exigir a la clase política medidas urgentes ante la emergencia climática

Desde Ecologistas en Acción recuerdan que esta nueva ola de movilizaciones, la coordinación entre diversas organizaciones de la sociedad civil, y de una ciudadanía cada vez más comprometida, constituyen el contexto en el que ha llegado la COP25 a Madrid

Escultura da Isaac Cordall en Berlín titulada: "Políticos discutiendo sobre el cambio climático"

Este 2019 ha marcado un antes y un después en la lucha por el planeta. Un ahora o nunca. Destacadas movilizaciones durante el 15M, el 27S y el 7O se han convertido en un hito mundial con millones de personas en las calles pidiendo la aplicación de medidas inmediatas ante la crisis ecológica y social.

Reseñable ha sido también la coordinación en el trabajo entre diferentes y diversos colectivos. Un hecho que ha permitido construir un movimiento que el pasado 27 de septiembre se comprometía, bajo el lema 'Todas por el clima', a un despertar colectivo ante un sistema depredador en lo social y ambiental.

Desde Ecologistas en Acción recuerdan que esta nueva ola de movilizaciones, la coordinación entre diversas organizaciones de la sociedad civil, y de una ciudadanía cada vez más comprometida, constituyen el contexto en el que ha llegado la COP25 a Madrid, convirtiendo este evento en una oportunidad para la clase política de demostrar que apuestan por la vida y el futuro del planeta.

El traslado de la cumbre de Santiago de Chile a Madrid ha supuesto un esfuerzo logístico sin precedentes para los grupos activistas de ambas localizaciones, pero -en opinión de Ecologistas- "sería injusto obviar que este cambio de ubicación no es un mero obstáculo, sino que ha supuesto la pérdida de voces vitales que ya no serán escuchadas en la cumbre, como las de los pueblos indígenas".

Las organizaciones convocantes de la Marcha por el Clima condenan "de forma tajante y sin tapujos" la violación de Derechos Humanos en Chile y exigen su cese. Para la organización ecologista, la represión contra el pueblo chileno por parte de su gobierno "es un ataque a la democracia y a la lucha por la justicia social y ambiental. La Marcha por el Clima hace esta condena extensible al resto de zonas del mundo donde se están produciendo los mismos o parecidos procesos".

"Por todos estos motivos y muchos más", la sociedad ha salido a la calle para dejar claro a la clase política que los ojos del mundo están puestos en la cumbre. Este pasado viernes tuvieron lugar dos movilizaciones mundiales en Santiago de Chile y en Madrid, "unas manifestaciones que con una voz única trasladarán que frente a la inacción de los gobiernos las personas estamos dispuestas a plantar cara ante la emergencia climática". "Seguir tolerando las políticas extractivistas y fósiles, como las zonas de sacrificio chilenas, son inadmisibles. La falta de voluntad de las naciones de enfrentar la emergencia socioecológica solo conlleva mayor degradación ambiental, la alarmante pérdida de biodiversidad, mayores desigualdades, la imposibilidad de reducir el hambre en el mundo o mejorar el acceso al agua y un largo etcétera".

Afirman desde Ecologistas que la emergencia climática "ya no es algo abierto a debate". "Está aquí, es real y son muchas las voces diversas necesarias para hacerle frente. Las de las mujeres, tantas veces acalladas e invisibilizadas, cumplen un rol fundamental en las luchas tanto desde el Sur como desde el Norte global, no solo como víctimas del sistema sino también como agentes activas del cambio. Las de la juventud movilizada por el clima, que ven peligrar su futuro, y su presente. Las de las comunidades y poblaciones indígenas, que se juegan la vida cada día defendiendo los bienes naturales comunes y sufren las peores consecuencias del cambio climático. Y las de toda la vida en el planeta", añaden.

Un millón de especies entre animales y plantas se encuentran al borde de la extinción

El último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), publicado el pasado agosto, señala que la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero de todos los sectores es el único modo de mantener el calentamiento global por debajo de 1,5 °C. La comunidad científica alerta del deterioro de un gran número de ecosistemas, tanto terrestres como marinos, así como del punto de no retorno frente al cambio climático. Los recientes informes sobre el estado de la biodiversidad del IPBES (Plataforma Intergubernamental de Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos) señalan que alrededor de un millón de especies entre animales y plantas se encuentran al borde de la extinción como consecuencia de las actividades humanas.

Asimismo -según aseveran desde la organización ecologista-, "no responder con suficiente rapidez y contundencia a la emergencia climática, ecológica y social supondrá la muerte, el desplazamiento y el aumento de la pobreza extrema para millones de personas, además de la extinción de muchas especies e, incluso, de ecosistemas completos". "La realidad es que las emisiones siguen incrementándose a nivel global mientras que la falta de ambición de los estados condena al planeta a un calentamiento muy superior a 1,5 ºC", agregan.

El próximo año debería empezar a aplicarse el Acuerdo de París. Sin embargo, muchas de las cuestiones claves siguen bloqueadas o sin resolverse. Para Ecologistas, la COP25, "además de cerrar las normas sobre contabilidad y presentación de los compromisos, el conocido como libro de reglas, debería suponer un avance claro en la provisión de fondos suficientes e importantes mejoras en instrumentos como el Fondo Verde para el Clima o el Mecanismo de Varsovia para las pérdidas y daños, unas herramientas fundamentales para paliar las peores consecuencias que ya ha provocado y provocará la continua quema de combustibles fósiles".

Admiten, al mismo tiempo, que resulta "inadmisible que tantos gobiernos, parlamentos, partidos políticos e instituciones públicas sigan entregados a las presiones de las grandes empresas, los bancos y los mercados financieros, en lugar de velar por el bien común, por las personas y el planeta que nos sostiene". "Afrontar la emergencia climática es incompatible con que los combustibles fósiles sigan recibiendo cientos de miles de millones de euros de ayudas públicas todos los años", subrayan. Por ello, exigen a los gobiernos participantes en la COP25 que reconozcan que "la inacción climática actual e insuficiente ambición que reflejan los compromisos más ambiciosos de los países nos conducirán a un calentamiento global desastroso para la vida, que superaría los 3,5 ºC".

Para dicha organización, "es irresponsable que a un año del inicio de la aplicación del Acuerdo de París siga sin existir ningún mecanismo capaz de forzar acciones y medidas que obliguen a que los compromisos nacionales se ajusten una ruta de descenso de las emisiones compatible con las indicaciones científicas". "La COP25 debe fijar la voluntad expresa de todos los países de elevar la ambición de sus compromisos antes de la COP26 de 2020", apuntan.

A juicio de Ecologistas, "ese compromiso de mayor ambición debe ser liderado por la Unión Europea y el G20, más ahora que acoge la celebración de la cumbre en su territorio", y el Gobierno español "debe alinearse inequívocamente con ese llamamiento a una mayor ambición, que debe plasmar en objetivos y medidas más exigentes que los actuales en todas las políticas económicas, energéticas, de transporte, agrícolas, ganaderas, de conservación de los ecosistemas y de cooperación internacional".

Del mismo modo -en su opinión-, la transición ecológica "requiere de la participación de toda la ciudadanía en la toma de decisiones. El establecimiento de mecanismos reales y efectivos de propuesta ejecución y evaluación de las políticas climáticas debe permitir la plena participación de toda la ciudadanía".

Cumbre Social por el Clima

Este pasado miércoles se presentó en una rueda de prensa en el Espacio de Convergencia de la Cumbre Social por el Clima tanto la Marcha por el Clima del 6 de diciembre como las actividades que se desarrollarán en la propia Cumbre Social por el Clima del 7 al 13 de diciembre.

En la mesa participaron Pablo Chamorro (portavoz de Marcha por el Clima); Estefanía González (portavoz de Sociedad Civil por la Acción Climática, SCAC, Chile); Juan Antonio Correa (mapuche lafkenche, coordinador de Minga Indígena, Chile); Ángela Valenzuela (portavoz de Fridays for Future, Santiago de Chile); y Javier Andaluz (participante de las negociaciones en la Zona Azul de la COP25).

Pablo Chamorro indicó que se están gestionando hasta 1.300 alojamientos para personas de fuera de Madrid y de la península, así como la llegada de 50 autobuses, al tiempo que destacó que la cabecera estará liderada por representantes de los pueblos latinoamericanos.

Chamorro señaló que la Cumbre Social por el Clima está ahora mismo respaldada por más de 850 colectivos y entidades que se han adherido al llamamiento, y está atravesada por la interseccionalidad desde todas las ópticas.

La portavoz de SCAC Chile, Estefanía González, aseveró que el estallido social chileno ha sido "brutalmente reprimido". "Más de 200 chilenos han perdido sus ojos", declaró mientras se tapaba un ojo durante toda su intervención en la rueda de prensa. "Queremos que no se invisibilice lo que ocurre. El mundo está despertando y como sociedad civil no vamos a parar hasta ver acciones concretas y derechos que tienen que ver con nuestra vida", sentenció.

El coordinador de Minga Indígena y mapuche del pueblo lakfenche, Juan Antonio Correa, afirmó que los indígenas son los "primeros afectados por el cambio climático". Según explicó, el objetivo es poner en valor la lucha de los pueblos, frente a la "invisibilización, la tortura, la desaparición". "Solo tenemos esta madre Tierra. Se nos está quemando la casa", concluyó.

La portavoz de Fridays for Future de Santiago de Chile, Ángela Valenzuela, recordó que muchos chilenos y chilenas están hoy en Madrid para traer la voz de lo que ocurre en el país. "Se supone que la COP25 iba a ser una COP latinoamericana, pero no ha sido así, así que traemos su voz". Estos últimos años han sido "dramáticos", expresó haciendo alusión a los informes de la IPCC y los tiempos que quedan para actuar antes de que el cambio climático sea irreversible. "Parece una fantasía estar por debajo de 1,5 grados", porque "llevamos más de 25 años y aun así no han logrado poner como prioridad los balances de los ecosistemas del planeta". "Quienes causaron el problema son los países del Norte y las transnacionales, y quienes la sufrimos somos el planeta", reconoció, para concluir con un "llamamiento a despertar".

Javier Andaluz, participante de las negociaciones en la Zona Azul de la COP25, apuntó que esta COP "es la última oportunidad para cerrar los compromisos del Acuerdo de París", al tiempo que evidenció que las negociaciones "están muy lejos de cumplir" los objetivos marcados ya que los países "parece que no están dispuestos".  Sobre todo, hizo hincapié en la "falta de financiación", que tiene que nutrir el fondo de previsión y el del Fondo Verde. Además, reivindicó que "frente a su inacción, hay una sociedad civil movilizada para proteger el futuro de todas y todos".

Las ONG ambientales piden "más ambición" al Gobierno español y a la UE para afrontar la crisis climática

Puesto informativo en Zaragoza sobre los mensajes y campañas en materia de clima y energía. Foto: Amigos de la Tierra

Por su parte, Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/BirdLife y WWF exigieron el pasado martes en rueda de prensa "una acción de gobierno decidida y urgente" para afrontar la emergencia climática y sus consecuencias. También pidieron "liderazgo" estatal e internacional porque solo quedan diez años para evitar consecuencias irreversibles de esta amenaza mundial, según advierte la ONU.

Representantes de las principales organizaciones ambientales presentes en la COP25 alertaron de la necesidad de actuar contra el cambio climático "de forma urgente", por lo que consideran "crucial" la legislatura que comenzó el martes 3 de diciembre. En este sentido, recordaron la "importancia" de aprobar "cuanto antes" la Ley de Cambio Climático y Transición Energética que lleva paralizada desde hace meses y que, en su opinión, "debería ser la primera ley que se apruebe" tras la reciente declaración de emergencia climática.

En el ámbito internacional y europeo, las organizaciones solicitaron al Gobierno en funciones que traslade "el mismo liderazgo que ha mostrado" al facilitar la celebración de la Cumbre del Clima en Madrid a su compromiso estatal para afrontar dicha emergencia climática. En concreto, pidieron al presidente del Gobierno español que en la versión final del Plan estatal Integrado de Energía y Clima (PNIEC) que presentará a Bruselas a final de año, aumente el objetivo de reducción de emisiones para que esté en línea con la senda establecida en el IPCC para no superar el aumento de temperatura global de 1,5 ºC. Esto supondría para el Estado español un objetivo de reducción de emisiones en al menos un 50% para 2030 respecto a 1990.

Para abordar esta crisis ambiental, las organizaciones también subrayaron que es necesario un cambio de modelo económico, "donde cobren importancia las ciudades neutras en carbono, una transición justa con creación de empleo y fiscalidad verde, y se afronte la crisis de pérdida de biodiversidad y la sobreexplotación del agua". Y además, "con una gobernanza mucho más comprometida y responsable, haciendo limpieza institucional para dejar atrás los grandes escándalos ambientales como la muerte del Mar Menor, la explotación de Doñana y la mala gestión hídrica de las Tablas de Daimiel".

Según Juan Carlos del Olmo, secretario general de WWF España: "Es clave que el nuevo Gobierno lidere en Europa una mayor ambición para poder cumplir los objetivos del Acuerdo de París y evitar así un incremento de la temperatura mundial de más de 1,5 ºC".

Blanca Ruibal González, coordinadora de Amigos de la Tierra, recalcó "la importancia de que el Gobierno aumente sus compromisos de reducción de emisiones, pero que a su vez incorpore criterios de justicia climática en su toma de decisiones. Los países que menos han contribuido a la crisis climática son los que están viviendo sus peores consecuencias, es necesario que el Gobierno y el resto de países del Norte Global asuman su responsabilidad histórica".

Para Paco Segura, coordinador de Ecologistas en Acción, "el tiempo de las declaraciones debe dar paso de inmediato al de las medidas ambiciosas y audaces, a las transformaciones radicales en la medida que nos demanda la comunidad científica. No hacerlo así será un grave error histórico".

Mario Rodríguez, director ejecutivo de Greenpeace, ha animado al Gobierno español a seguir con el liderazgo mostrado al acoger la COP en Madrid: "Es fundamental que los países que participan en la Cumbre salgan con un compromiso claro de aumentar la ambición desde ya, y España juega un papel fundamental porque debe ser un ejemplo; hay que pasar de las palabras a los hechos y el gobierno debe liderar esa ambición tanto dentro como fuera del país".

Asunción Ruiz, directora ejecutiva de SEO/BirdLife, afirmó: "Hoy (el pasado martes) se abren las cortes de la decimocuarta legislatura en España, en el segundo día de la COP25. Reclamamos a todo el arco parlamentario que esta sea la legislatura de la coherencia climática de la democracia española. Solo con políticas climáticas de consenso, coherentes, eficientes y valientes conseguiremos la gobernabilidad y la estabilidad de la que tanto se habla. Sin estabilidad climática no habrá justicia social. Sin gobernabilidad ambiental no habrá justicia intergeneracional. España necesita líderes del siglo XXI que bloqueen las políticas insostenibles y pacten para atender los dos grandes retos sociales de hoy: la pérdida de biodiversidad y el cambio climático. Merecemos un país justo, seguro y con futuro".

Las tareas pendientes de la COP25 en Madrid

La cumbre de Chile-Madrid, que se celebra entre el 2 y el 13 de diciembre, es la última oportunidad para cerrar importantes discusiones pendientes. El artículo 6, los mercados de carbono, garantizar la plena integridad ambiental, un fondo para las pérdidas y los daños o las garantías de financiación del Fondo Verde para el Clima están en la lista de tareas pendientes de la 25 reunión de la Conferencia de las Partes (COP25).

Esta cumbre es la última antes de 2020, el año marcado por el Acuerdo de París para su entrada en funcionamiento. Este encuentro internacional debería marcar el inicio del proceso de elaboración de los NDC o Compromisos Nacionales de Reducciones que deberán establecer los compromisos y las herramientas que los países utilizarán para frenar la emergencia climática.

Ecologistas en Acción, con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica, ha hecho público un dossier previo que recoge el estado de las negociaciones de las tareas pendientes de la COP25 y la CMA2. Consideran que estos cuatro años que han precedido a la COP25 deberían haber logrado "mecanismos capaces de garantizar una correcta revisión de los compromisos, de forma que deban ajustarse a las indicaciones del informe especial del IPCC sobre 1,5 ºC".

Para la organización ecologista, es "imprescindible" que la COP25 "proporcione compromisos firmes, señales políticas claras, claridad en los próximos pasos de todas las partes, en particular de los mayores emisores, sobre cómo aumentarán su ambición climática mediante la creación de NDC transformacionales mucho antes de la COP26". Ecologistas en Acción, con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica estará presente también realizando diversos encuentros en la Zona Verde y abiertos a la participación de la ciudadanía.

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