Tras casi tres años de trabajo pidiendo unidades de atención integral para pacientes con afecciones de COVID persistente o Long COVID en Aragón, así como derivaciones a rehabilitación respiratoria y cognitiva, entre otras demandas, sin resultados, la asociación Long COVID Aragón ha decidido dar un paso al frente y convocar una concentración de apoyo a las personas afectadas debido a la falta de recursos puestos a disposición de este colectivo por parte de las instituciones.
Han sido las varias las Proposiciones no de ley (PNL) votadas en las Cortes de Aragón (la última una PNL ciudadana impulsada por la propia asociación y votada por unanimidad en diciembre de 2022), así como las reuniones con el Departamento de Sanidad, sin por ello obtener resultados satisfactorios para el colectivo de pacientes con COVID persistente.
Por este motivo, la asociación Long COVID Aragón, que aglutina a más de 600 miembros afectados por esta patología en el territorio de los más de las 1.600 personas reconocidas por el Departamento de Sanidad, se ha visto obligada a convocar una concentración el sábado, 15 de abril, a las 12.00 horas en la plaza de España de Zaragoza bajo el lema “Visibilidad de la COVID Persistente, por una atención sanitaria adecuada”.
Existe en general un claro infra diagnóstico de esta condición, debido a la escasa formación a profesionales de la Salud, quienes en su mayoría todavía desconocen esta compleja enfermedad y diagnostican a pacientes por uno de sus múltiples síntomas, y a la falta de pruebas PCR o de antígenos realizados por el Departamento de Sanidad.
En efecto, la definición de COVID persistente publicada por el Ministerio de Sanidad en julio de 2022 es más restrictiva que la de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de octubre de 2021, ya que pide una prueba diagnóstica de contagio por SARS-CoV-2 para establecer un diagnóstico de COVID persistente, sabiendo que tanto las personas afectadas de la primera ola de 2020 como los que llegaron después del primer trimestre de 2022 nunca la podrán tener, ya que se dejaron de realizar pruebas a menores de 60 años y es prácticamente imposible hacer constar un contagio de COVID-19 en la Historia clínica. Tampoco se tienen en cuenta las analíticas de inmunidad celular que se consiguen en laboratorios privados, ya que la Seguridad Social no los quiere incluir en su cartera de servicios.
Tras solicitar tanto en las reuniones con el Departamento de Sanidad como en las PNL aprobadas en las Cortes de Aragón, la creación de unidades de COVID persistente en Aragón, tomando ejemplo de otros territorios donde los y las pacientes están siendo atendidas de forma satisfactoria como en Andalucía, Castilla-La Mancha o Catalunya -cuyo buque insignia de la investigación y atención a estos pacientes está siendo el Hospital Germans Trias y Pujol (Can Ruti) de Badalona con la Dra. Lourdes Mateu al frente- las personas afectadas por Long COVID han decidido mostrar su malestar de forma pública para alertar a las autoridades competentes de esta falta de atención adecuada a la que se enfrentan diariamente.
Desde Long COVID Aragón recuerdan que todavía “no hay ningún tratamiento efectivo ni existe ninguna cura” para el Long COVID o COVID persistente, por lo que tratar a los y las pacientes como enfermas crónicas en Atención Primaria únicamente “no parece la manera más idónea de abordar los síntomas a largo plazo de un virus todavía muy desconocido”. También denuncian que “no tenemos médicos de referencia en los hospitales aragoneses ni se nos deriva a rehabilitación respiratoria o neurocognitiva, como se afirmó por parte del Departamento de Sanidad en una reciente entrevista”.
Con esta concentración también quieren hacer un llamamiento a los grupos parlamentarios para que incluyan al COVID persistente en sus programas de Sanidad para la siguiente legislatura y que “nos tengan en cuenta más allá de votar PNLs ,que no son de obligatorio cumplimiento en las Cortes de Aragón”.
Convocan a la ciudadanía y medios de comunicación a acompañarles el próximo sábado, 15 de abril, a las 12.00 horas en la plaza de España de Zaragoza para la lectura de un manifiesto con las peticiones de la asociación al Gobierno de Aragón, manifiesto al que se han adherido diversas entidades aragonesas, así como numerosas personas a nivel individual.

