Comedores Escolares Públicos gestionados en Zaragoza por las familias lanzan un S.O.S.

El modelo “sostenible y de cercanía” de los comedores escolares auto gestionados por las propias familias en Aragón está en riesgo de ser víctima de la pandemia del COVID-19 “si la DGA no cumple sus acuerdos y da un paso más para defender un patrimonio de la escuela pública”.

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Archivo. Comedor escolar autogestionado. Foto: Daniel Marcos (AZ)

Varios comedores de Zaragoza, “ejemplo dentro y fuera de Aragón de los comedores de calidad que merecen nuestros hijos e hijas, viven una situación insostenible, enfrentándose, en soledad y desamparados del Gobierno de Aragón, a incrementos de costes inasumibles para pequeñas asociaciones sin ánimo de lucro”, denuncian desde las asociaciones de padres y madres que gestionan estos comedores escolares (esta denuncia la suscriben las AMPAS/AFAs zaragozanas del C.P. Tío Jorge, C.P. Doctor Azúa, C.P. Agustina de Aragón, C.P. Cesáreo Alierta, C.P. El Espartidero, C.P. Margarita Salas, C.P. San Braulio, y C.P. César Augusto).

Estos incrementos de costes vienen derivados de los gastos extraordinarios para afrontar la seguridad e higiene en las instalaciones de los colegios donde se presta el servicio así como del personal necesario para atender los grupos burbuja conforme a sus respectivos planes de contingencia frente al COVID-19.

“A pesar de ser lastrados con pagos diferidos durante meses los comedores auto gestionados han sido un modelo de gestión de referencia en nuestro territorio y fuera”, recuerdan. Los comedores proveen comida de calidad, productos cercanos y de temporada a un precio de menú diario aproximadamente un 25% inferior al que abona la DGA a las empresas que gestionan comedores escolares, mientras prestan especial atención a la nutrición de los alimentos y cuidan con más mimo el aspecto educativo de los comedores escolares. “No hay que olvidar que hasta hace poco algunos de los comedores eran gestionados por grandes empresas que siempre prefieren reducir la calidad del alimento y recortar la dignidad laboral para preservar beneficios”, aseveran.

Pero en esta situación de crisis derivada de la pandemia, las asociaciones de padres y madres AMPAS/AFAs que gestionan los comedores escolares se ven desamparadas y abandonadas y con ellas, las familias de esos colegios. En esta pandemia que redobla las necesidades se enfrentan en solitario al aumento de costes por protocolos de seguridad sin la certeza de que el mes que vienen puedan tener que echar el cierre.

“Hace tan solo unos días el Presidente del Gobierno sacaba pecho por preparar el presupuesto para Aragón con mayor dotación de la historia, pero en ese presupuesto no parece haber espacio para cuidar de la joya de nuestros comedores escolares”, explican, y añaden que a pesar de unos acuerdos iniciales con el Gobierno de Aragón, las AMPAs con comedores auto gestionados denuncian “que no ha habido la financiación prometida, ni tampoco una solución a medio plazo más allá de buenas palabras un día y silencio administrativo el resto del tiempo. No costaría tanto dar solución a estos asuntos pendientes y traería la tranquilidad de muchas familias orgullosas de los comedores de sus hijos e hijas y otras tantas que dan su esfuerzo no retribuido para dar de comer lo mejor posible a esos niños y niñas”.

Las AMPAs reconocen “que ha habido contestaciones arbitrarias donde se piden datos o se comprometen futuros pagos, pero nada por escrito, nada homogéneo para todas las AMPAs que gestionan comedores y nada que dé garantías a medio plazo y no sea un parche para salvar el momento”.

La situación es insostenible para estos pequeños comedores que se gestionan sin ánimo de lucro y que “ven un agravio comparativo con grandes compañías que al final pueden sostener el déficit durante tiempo y acabar teniendo tratos preferentes en contrataciones con pliegos diseñados para ellas donde la calidad de la comida, la atención a los niños y niñas y la calidad de empleo se vuelven una cuestión secundaria”.

Algunos comedores auto gestionados no descartan tener que echar el cierre “si no se asumen los compromisos pactados con el Gobierno de Aragón, algo intolerable para los comedores escolares que mayor valoración tienen por las familias, puesto que no pueden permitirse abogados y pleitos. Todos entendemos que hay que hacer sacrificios, pero hay dos cosas que son sagradas, la comida y nuestros hijos e hijas, cuando lo que está en juego es la comida de nuestros hijos entonces está en juego todo”.

“Una sociedad se define por aquello que promueve y protege de forma general pero muy especialmente en tiempos de crisis como los que vivimos, porque lo que no se proteja dejará de existir en la nueva normalidad. Si de esta crisis salimos habiendo sabido proteger lo que es importante, habremos creado las bases para una alianza inter generacional que mantendrán vivos nuestros principios compartidos. Los niños y niñas de hoy recordarán cuando sean mayores, que no fueron ellos y ellas las victimas caídas en aquella pandemia que cambió tantas cosas, sino que recordarán que en los tiempos difíciles fue cuando los responsables de entonces más se esforzaron por proteger lo que más querían”, concluyen.

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