La Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Zaragoza celebrada este lunes ha aprobado la prórroga del inicio de las obras de la licencia ambiental de actividad clasificada y de la licencia urbanística del parque fotovoltaico Santa Marta II. Esta prórroga permitirá ampliar el plazo para la construcción del parque hasta 2027, evitando así la caducidad de la licencia.
La decisión ha salido adelante con el voto favorable del PP y la abstención del ultraderechista Vox y PSOE, pese a que Zaragoza en Común, que ha votado en contra, había solicitado la retirada del expediente.
Desde la formación municipalista recuerdan que esta prórroga no es obligatoria, sino que se trata de un derecho potestativo de la administración, que puede concederse o denegarse. Por tanto, sostienen que la Gerencia tiene la capacidad y la responsabilidad de denegar la prórroga o retirar el expediente.
Zaragoza en Común argumenta su petición de retirada señalando que “la actual situación de cuestionamiento de la tramitación de los parques de renovables en Aragón y en particular las últimas denuncias por la irregularidades en el INAGA que ha ratificado la Cámara de Cuentas de Aragón en su último informe tienen la suficiente entidad como instar la retirada”. A su juicio, esta situación exige “la máxima cautela a los miembros de la gerencia”, donde debería aplicarse el principio de prudencia, especialmente cuando está en juego el medio ambiente.
El concejal Suso Domínguez ha recordado que “Zaragoza en Común lleva una moción al pleno solicitando la revisión de las licencias, en la gerencia de este lunes sin embargo el gobierno del PP no sólo no han permitido la retirada del expediente sino que han votado a favor de esta prórroga de la licencia”.
Advertencias técnicas ignoradas
ZeC considera que el caso del parque fotovoltaico Santa Marta II “es especialmente grave y ejemplifica un modelo de tramitación lleno de sombras, advertencias técnicas ignoradas y posibles prácticas especulativas”.
En el expediente, los técnicos municipales de la Unidad de Conservación del Medio Natural del Ayuntamiento de Zaragoza ya advirtieron expresamente de un posible fraccionamiento de los proyectos “Santa Marta I” y “Santa Marta II”. Según concluyen literalmente en su informe, “se trata del fraccionamiento de una instalación que debería tramitarse como un único proyecto”.
Esta advertencia fue trasladada al Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (INAGA). Sin embargo, el organismo decidió no someter el proyecto a un procedimiento de evaluación de impacto ambiental ordinaria, emitiendo únicamente un informe de impacto ambiental. Además, el Ayuntamiento de Zaragoza no recurrió esta decisión, pese a las advertencias claras y documentadas de sus propios técnicos municipales.
Zaragoza en Común sostiene que el fraccionamiento de proyectos es una práctica utilizada por promotores de renovables para evitar superar el umbral de 50 megavatios, límite a partir del cual los permisos deben tramitarse ante el Ministerio. En este caso, ambos proyectos suman 54,59 megavatios, lo que, según la formación, refuerza las sospechas de que se trata de una única instalación artificialmente dividida para facilitar su aprobación administrativa.
Señalamientos a la empresa promotora
La solicitud de la prórroga ha sido presentada por la empresa Enerland Solar 21 S.L.. Según señala Zaragoza en Común, al analizar quién está detrás de esta sociedad se observa que se trata de administradores únicos que controlan decenas de empresas, un modus operandi que, a su juicio, recuerda a otros casos como el de Forestalia y que, según investigaciones recientes, apunta a posibles tratos de favor también con otras empresas del sector.
Afecciones ambientales
El proyecto también ha recibido advertencias, de diversos colectivos ecologistas y naturalistas, de impactos relevantes sobre el medio natural, agravados por la proximidad del parque contiguo Santa Marta I y por la acumulación de infraestructuras energéticas en la zona.
El propio informe del INAGA reconoce la sensibilidad ambiental del área donde se proyecta la instalación, situada en las proximidades de las lagunas Ojo del Cura y Ojo del Fraile, incluidas en el Inventario de Humedales Singulares de Aragón como lagunas saladas permanentes. En el documento también se señala la presencia en la zona de especies protegidas, recogidas en el Inventario Español de Especies Terrestres y en el Catálogo de Especies Amenazadas.
Además, el informe admite que el proyecto puede generar afecciones sobre la fauna, especialmente sobre especies protegidas, debido a la pérdida de hábitat de reproducción, alimentación y descanso derivada de la transformación de un sistema agrario tradicional en suelo industrial y del movimiento de tierras asociado a la construcción de la planta fotovoltaica. Sin embargo, el documento no recoge la valoración realizada por las entidades ecologistas que presentaron alegaciones, que consideran estas afecciones muy graves.
El estudio de impacto ambiental se aprobó sin incorporar un estudio de avifauna que abarque un ciclo anual completo, algo que el propio INAGA reconoce expresamente. Tampoco se contempla seguimiento de fauna durante la fase de explotación de la instalación.
Críticas al funcionamiento del INAGA
En palabras del concejal Suso Domínguez, “este caso confirma punto por punto las conclusiones del informe de la Cámara de Cuentas de Aragón sobre el funcionamiento del INAGA, que cuestiona su capacidad para garantizar la defensa de los intereses medioambientales y alerta de irregularidades reiteradas en su funcionamiento”.
Advertencia política y posible vía judicial
Desde Zaragoza en Común advierten que el Gobierno de Natalia Chueca (PP con el apoyo de Vox) en el Ayuntamiento de Zaragoza, que han votado a favor de conceder esta prórroga, “están siendo cómplices de esta trama especulativa”.
La formación concluye que “este Ayuntamiento no puede seguir siendo colaborador necesario en el expolio del territorio”. Por ello, el grupo municipal ha anunciado que estudiará acudir a la Fiscalía para que investigue las posibles irregularidades en la tramitación de este proyecto.

