Chile rechaza la propuesta de nueva Constitución pero ya prepara un nuevo proceso constituyente

Con el 99.86% de las mesas escrutadas, el ‘Rechazo’ ha obtenido el 61,87% de los votos -casi 8 millones-, mientras que el ‘Apruebo’ consigue el 38,13% de las papeletas -cerca de 5 millones-. El presidente Gabriel Boric ha reconocido que “ha hablado el pueblo de Chile y lo ha hecho de forma clara”, y ha anunciado cambios en su Gobierno y un nuevo proceso constituyente para actualizar el texto vigente redactado durante la dictadura de Pinochet.

nuevo proceso constituyente

El pueblo chileno ha rechazado claramente la propuesta de nuevo texto constitucional en un referéndum celebrado este domingo 4 de septiembre, en el que el ‘Rechazo’ ha obtenido el 61,87% de los votos, mientras que el ‘Apruebo’ se quedó en un 38,13%.

La reforma constitucional pretendía sustituir la norma vigente, diseñada por el lobby liberal conocido como “los Chicago Boys” durante la dictadura de Pinochet, para consagrar a Chile como experimento de las políticas ultraliberales en América del Sur.

Tras conocerse los datos del plebiscito el presidente chileno, Gabriel Boric, reaccionaba asegurando que “ha hablado el pueblo de Chile y lo ha hecho de forma fuerte y clara”.

Sin más dilación, Boric se ha comprometido a impulsar un nuevo proceso constituyente junto al Congreso y las fuerzas sociales que supere el texto legal de la dictadura. El presidente chileno aseguraba que llevarán adelante “una ronda de conversaciones para recoger las propuestas de los distintos sectores que se han comprometido ante el país con establecer un nuevo proceso constituyente”, y dejaba la puerta abierta a una remodelación de su gabinete en los próximos días.

El ‘Rechazo’ al nuevo texto constitucional ha contado con poderosos aliados, todos los grupos económicos liberales, la mayoría de los medios de comunicación chilenos -en manos de empresarios también liberales- recurriendo al uso de fake news para desacreditar a las redactoras del texto rechazado, e incluso de medios ‘afiliados al gobierno de EEUU’, como en el caso del The Washington Post, que irrumpió en el tramo final de la campaña para ‘alertar’ de la perdida de control de las multinacionales mineras de litio y cobre si el texto propuesto salía aprobado.

Los sectores conservadores y ultraliberales agitaron también el ‘miedo’ contra el nuevo texto constitucional pulsando dos temas especialmente sensibles para el pueblo chileno: los derechos de los pueblos originarios, pues el texto constitucional ahora rechazado proponía un importante cambio en las políticas institucionales en relación al pueblo mapuche, y el derecho al aborto, un tema central de confrontación entre los sectores tradicionalistas y los democráticos en América del Sur.

No obstante, cabe recordar que en octubre de 2020 un 78% de votantes aprobó la redacción de un nuevo texto constitucional para Chile. Lo que refuerza la intención de Boric de volver a impulsar un proceso constituyente. Aunque no está claro cuales deben ser los trámites administrativos y legales para realizarlo.

El presidente Boric afirmaba también que “sé que esperan soluciones contundentes ante la inseguridad, la violencia en el sur, el déficit de vivienda, el aumento del costo de la vida, la falta de apoyo a los cuidados, la reactivación a nuestra economía, las eternas listas de espera en salud, la calidad de la educación y las bajas pensiones”, por lo que se espera una acción decida de su gobierno en estos temas, además de no perder la esperanza de una mejora en los derechos democráticos del pueblo chileno, y su reflejo en nuevo texto constitucional.

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