Cerca de mil personas se han manifestado este sábado en Chaca en una gran movilización convocada por el colectivo Vivienda Digna Viello Aragón, en la que se han reclamado “medidas urgentes” para solventar la actual crisis de la vivienda y se ha mostrado apoyo a las dieciocho familias de un bloque de vivienda protegida que se encuentran al borde del desahucio.
La manifestación, que llega sólo un mes después de la de Pirineo Digno, ha recorrido las calles de Chaca en defensa del derecho a una primera vivienda, un acceso que, según los convocantes, “se ha vuelto un privilegio para las comarcas de Chacetania y Alto Galligo”. Varias vecinas del bloque de protección oficial, al que la promotora Pronisa pretende aplicar una subida del 75% en el alquiler, encabezaron la manifestación recibiendo el respaldo de la ciudadanía. El plazo que la promotora había dado para que abandonaran sus viviendas vence este domingo 30 de noviembre.

Durante el recorrido se cantaron consignas contra la especulación de la vivienda y los apartamentos turísticos, así como a favor de políticas centradas en la primera vivienda. La manifestación partió de Plaza de la Ripa, recorrió las calles Primer Viernes de Mayo y Mayor, y concluyó frente al ayuntamiento de Chaca. Allí se leyó un manifiesto con propuestas concretas dirigidas a los consistorios de la comarca.
Entre las principales medidas reclamadas por Vivienda Digna Viello Aragón se incluye la declaración de zona tensionada para limitar los incrementos abusivos en el alquiler. Además, han reclamado la “suspensión de nuevas licencias de vivienda de uso turístico para frenar la especulación”, así como la “creación de una bolsa de alquiler municipal que garantice acceso a vivienda asequible” y el “recargo del IBI a las viviendas vacías para incentivar su puesta en alquiler y aumentar la oferta”.

La movilización en Chaca evidencia, según los convocantes, la necesidad de políticas públicas efectivas que garanticen el derecho a una vivienda digna, especialmente en el Pirineo aragonés, donde los precios y la especulación dificultan cada vez más el acceso a un hogar para las familias locales.
El manifiesto concluyó con un mensaje que resumió el espíritu de la jornada: “Plantamos lucha, cosechamos hogares. Tejemos comunidad, exigimos techo. ¡Por un techo seguro para todas y todos!”.

