CHA pide al Gobierno español que deje de "subestimar" el peligro que supone que la ladera de Yesa siga inestable

El presidente de CHA y portavoz en Cortes de Aragón, Joaquín Palacín considera que "es necesario que el Gobierno opte por el principio de prudencia, y adopte medidas para acabar con este despilfarro". Y es que, recuerda, "se llevan gastados más de 460 millones de euros en una obra presupuestada en 113, aún no se han acabado las actuaciones y el peligro para los habitantes aguas abajo es real".

Joaquín Palacín, presidente de CHA.

El informe de la Fundación Nueva Cultura del Agua (FNCA) en relación sobre el recrecimiento de Yesa concluye que la ladera derecha del embalse "sigue siendo inestable" y "no está garantizada la seguridad" puesto que "se están produciendo varios deslizamientos de manera simultánea, los dos mayores a 117 y 60 metros de profundidad".

"No hay que olvidar los temblores de tierra que están teniendo como epicentro Navarra, el más reciente el ocurrido el pasado jueves con réplicas durante el fin de semana en la zona de Lozáin y el Vale de Egüés, muy cerca de donde se ubica el embalse de Yesa", advierte CHA.

Su presidente y portavoz en Cortes de Aragón, Joaquín Palacín, recuerda que "se llevan dilapidados más de 55 millones de euros para intentar sujetar la ladera y creemos que el Gobierno de España PSOE/Podemos-IU debería dejar de subestimar el peligro que supone que pese a estas ingentes cantidades de dinero invertidas la ladera sigue inestable". Según el informe de la FNCA, "siendo tan grande el volumen deslizado, cualquier actuación superficial repercutirá poco en la mejora o en el empeoramiento de las condiciones, que como mucho mejorarán o empeorarán un 20 %, por lo que no se puede garantizar la seguridad futura de la presa".

Desde CHA recuerdan que ya las conclusiones del informe de la consultora Geoconsult sobre la seguridad de esta ladera, presentadas por el Gobierno navarro a principios de año, hablaban de la necesidad de medidas adicionales para garantizar la seguridad de la presa actual, aunque no se llegara a materializar el recrecimiento de la misma, y el último informe de la CHE sobre la seguridad del recrecimiento de Yesa, también ponía manifiesto que la ladera derecha "requiere un seguimiento continuo, puesto que no haya un movimiento significativo no supone que no se mueva y el problema esté resuelto".

Palacín, considera que "es necesario que el Gobierno de España opte por el principio de prudencia, y adopte medidas para acabar con este despilfarro, y es que se llevan gastados más de 460 millones de euros en una obra presupuestada en 113, aún no se han acabado las actuaciones y el peligro para los habitantes aguas abajo es real".

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