Los sindicatos de Enseñanza de CCOO y CGT Aragón han denunciado ante la Inspección de Trabajo las condiciones térmicas extremas en las que se desarrolló la jornada de oposiciones docentes celebrada este sábado pasado, 21 de junio. La práctica totalidad de las sedes aragonesas carecían de sistemas de climatización adecuados, lo que obligó a las personas aspirantes a realizar las pruebas en aulas que superaban los 32 grados, llegando en algunos casos a los 37.
Estas temperaturas no solo dificultaron gravemente la realización de las pruebas, sino que pusieron en riesgo la salud de los y las opositores y tribunales, llegándose a registrar varios casos de golpes de calor, mareos y situaciones de angustia térmica en distintas sedes, según han comunicado personas presentes en los tribunales y opositores afectados.
CCOO ya advirtió hace semanas al Departamento de Educación sobre el riesgo de altas temperaturas durante el desarrollo de las pruebas selectivas. Sin embargo, según CCOO, el director general de Personal, José María Cabello, no propuso ninguna medida eficaz para garantizar cumplir con lo establecido por el Real Decreto 486/1997 durante ell desarrollo del proceso. Esta falta de planificación y prevención evidencia una preocupante dejadez institucional.
Además, el sindicato denuncia que la elección de sedes no fue inocente ni casual: el Departamento de Educación optó por usar institutos públicos que están bajo su competencia, en lugar de habilitar facultades universitarias que sí cuentan con climatización adecuada. Esta decisión, motivada claramente por criterios económicos, prioriza el ahorro presupuestario sobre la salud de miles de aspirantes.
Desde el sindicato lamentan que la Administración educativa anteponga la tacañez a la seguridad, recurriendo a edificios que no tienen aire acondicionado que son, por otro lado, los espacios habituales de trabajo para profesorado y alumnado. En consecuencia, no sería de extrañar que se produzca en el futuro alguna consecuencia grave para la salud de las personas aspirantes, si no se adoptan medidas inmediatas para adaptar los espacios públicos a la realidad climática actual.
"La situación vivida supone un incumplimiento grave del Real Decreto 486/1997, que establece las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo. Dicho Real Decreto fija una temperatura máxima de 27 grados en los espacios interiores donde se realiza un trabajo sedentario. Asimismo, la Orden HAP/459/2024 del Gobierno de Aragón obliga a implementar planes específicos contra el estrés térmico en centros de trabajo públicos, algo que claramente no se ha llevado a cabo en este proceso selectivo" señalan desde CCOO.
Desde CCOO denuncian la falta de previsión e inversión por parte del Departamento de Educación, que no ha garantizado instalaciones adecuadas para el desarrollo de un proceso tan importante como las oposiciones docentes. Esta situación no es nueva: desde el sindicato han alertado reiteradamente del deterioro de las infraestructuras educativas y la necesidad urgente de adaptación climática de los espacios.
Mientras en Aragón los opositores se enfrentaban a temperaturas extremas sin climatización, otras nacionalidades y territorios del estado han habilitado espacios con mejores condiciones. "Esta comparación evidencia la falta de voluntad política en Aragón para adaptar los espacios públicos a las condiciones climáticas actuales, especialmente cuando se trata de procesos que afectan a miles de personas" apuntan desde el sindicato.
Desde CCOO Enseñanza Aragón han exigido la apertura urgente de un expediente por parte de la Inspección de Trabajo sobre las condiciones en las que se realizaron las oposiciones. El sindicato igualmente ha solicitado la adopción inmediata de un protocolo autonómico contra el estrés térmico en procesos selectivos, con medidas claras como climatización, provisión de agua, y protocolos de actuación. El sindicato también ha solicitado que las siguientes pruebas del proceso se realicen en espacios climatizados o que se instalen en las sedes actuales dispositivos que garanticen el confort térmico, como por ejemplo aires acondicionados portátiles, ventiladores industriales o sistemas de refrigeración móviles, especialmente en los centros donde no exista un sistema de climatización permanente o sea insuficiente.
Desde CCOO Enseñanza concluyen: "Esta situación, lejos de ser puntual, se agrava durante los meses de verano, especialmente en julio, cuando continúan las siguientes fases del proceso selectivo, aumentando significativamente el riesgo de estrés térmico para todas las personas implicadas en dicho proceso: opositores, tribunales o personal auxiliar. No es aceptable que, en pleno siglo XXI y con temperaturas cada vez más extremas debido al cambio climático, el acceso a la función pública se vea afectado por unas condiciones térmicas que vulneran los derechos laborales".
"Situación insostenible"
Por su parte, Cristina Vallés, delegada de Prevención de Riesgos del sindicato CGT Enseñanza, sostiene: "Las condiciones de calor extremo no solo constituyen una vulneración de los principios de igualdad y equidad que deben prevalecer en estos procesos, sino que también dificultan de manera significativa la correcta realización de las pruebas". "Con temperaturas por encima de los 30º, se ignoran las pautas establecidas en el Real Decreto 487/1997, que establece que la temperatura en locales destinados a trabajos sedentarios debe situarse entre 17° y 27°C", remarca.
Ante esta "situación insostenible", CGT solicita de "manera urgente" a la Consejería de Educación de Aragón que implemente "medidas adecuadas" para garantizar la seguridad y la salud de todas las personas implicadas en el proceso selectivo. Entre las medidas exigidas se incluyen "asegurar el acceso a agua potable tanto para opositores como para los miembros de los tribunales; instalar ventiladores o sistemas de climatización en las salas de trabajo; y considerar el traslado de las sedes de tribunales a espacios que cumplan con las normativas del RD mencionado".
"Desde CGT Enseñanza seguimos comprometidos con la defensa de los derechos de los trabajadores y trabajadoras, y exigimos que se garantice un entorno laboral seguro y adecuado para todos", concluye Vallés.




