El segundo sindicato por representación en el sector de la educación pública en Aragón, CGT Enseñanza, ha vuelto a denunciar “ante la Inspección de Trabajo para que tome medidas frente a las insostenibles condiciones térmicas que enfrentan los centros escolares” de nuestro país. “Esta problemática, que se ha convertido en una recurrente cuestión de salud pública, afecta tanto al alumnado como a los y las trabajadoras, quienes han reportado desmayos y otras incidencias vinculadas a las altas temperaturas que persisten en los meses de verano”, destacan desde el sindicato.
A pesar de que el curso escolar termina el 30 de junio, los centros educativos aragoneses permanecen abiertos “para trabajadores administrativos, conserjes y equipos directivos, además de la celebración de oposiciones”. “La falta de acción por parte del Departamento de Educación es alarmante, ya que no han implementado medidas efectivas ni protocolos de actuación, a pesar de haberse comprometido a publicarlos hace diez días. Es inaceptable que esta responsabilidad recaiga nuevamente sobre los equipos directivos, quienes tienen que tomar decisiones y medidas sin unas líneas comunes cuando ya gestionan una gran carga burocrática, sumada al final de curso”, enfatizan desde el sindicato.
Cristina Vallés, delegada de Prevención de Riesgos del sindicato CGT Enseñanza asegura que “no paran de llegarnos fotos de termómetros por encima de los 30º en aulas de centros de todo Aragón”, y continúa explicando que “además nos cuentan casos de golpes de calor, hemorragias de nariz de docentes y alumnado, decenas de casos de mareos de alumnado y docentes entre ellas varias docentes embarazadas”

En las comarcas centrales “los centros CP Ángel Escoriaza, (La Cartuja): 31º. Dos alumnos con dolor de cabeza se tuvieron que ir a casa por el calor. CEIP Aragón (Alagón): 30º, CPI Parque Venecia:30º, CEIP Hilarión Gimeno: embarazada con golpe de calor y una niña, en el comedor niño y otra docente, CPI María Domínguez: 33º, CP Eugenio López: 31.3º, CEIP Cervantes (Pedrola): 28º, en el CPI Rosales Del Canal, en la planta baja con alumnado: 29.9, 1ª planta: 30.7º, 2ª planta 31.5. En el CPI Arcosur han llegado a tener 39º con el consiguiente mareo de una alumna, CEIP Ana Mayayo: 30.9, CRA Fabara Nonaspe: 30º, CEIP Cesáreo Alierta 31º, IES La Azucarera 31.6º, Alfonso I el Batallador (Tauste) 29º , CEIP Pilar Bayona (Cuarte) 30º, IES Andalán 29.5º, CEIP Domino Miral 30º o IES Ramón Pignatelli 30º”, detallan desde CGT.
En las comarcas del sur los incidentes más graves se están viviendo en la comarca del Matarranya “el CRA Matarranya hoy a las 9:30 horas de la mañana estaban las aulas a 29'5 grados”, destacan desde el sindicato, y añaden que “tanto en Uesca capital” como en centros de las comarcas del norte “hemos recogido quejas y fotos de los termómetros reflejando las altas temperaturas y se ha procedido a trasladar a Inspección las denuncias pertinentes”.

“La Inspección de Trabajo respaldó las denuncias de CGT en el verano de 2022, identificando problemas similares en centros de Zaragoza y Balbastro, y otorgando un plazo de tres meses para subsanar estas deficiencias. Educación también ha hecho caso omiso a las recomendaciones emitidas por la Chusticia d’Aragón, dejando a la comunidad educativa en una situación de desamparo”, enfatizan desde CGT Enseñanza.
Por todo ello, solicitan “un Plan Integral que coordine esfuerzos entre las diferentes administraciones para abordar esta problemática de manera efectiva. Las medidas urgentes incluyen: instalación de fuentes de agua en los interiores y exteriores de los centros, conforme a la normativa vigente. Colocación de ventiladores o sistemas de climatización en salas de trabajo, comedores, bibliotecas y aulas. Mejora del aislamiento de los centros educativos, muchos de los cuales presentan ventanas antiguas y en malas condiciones. Y creación de zonas de sombra en los patios escolares, impulsando proyectos de renaturalización que beneficien a todos los centros, no solo a dos por curso”, remarcan desde CGT.
“La salud y bienestar del alumnado, trabajadores y trabajadoras deben ser una prioridad. Exigimos acciones inmediatas y efectivas para garantizar un entorno educativo seguro y saludable”, concluyen.

