La empresa continúa con un convenio caducado desde el 2019, sin un plan de igualdad, con una lista interminable de denuncias en Inspección de Trabajo por incumplimientos en PRL y sin ser fijos, como se les prometió y se recogió en el pacto de gobierno del cuatripartito. Se despidió a la plantilla el 31 de diciembre, para contratarla el día 1 de enero como fijos discontinuos. Los sindicatos también recuerdan que en la propia Ley de Montes ya viene reflejado desde hace años que se debería estar trabajando los 12 meses y ser fijos.
Con 11 millones de euros al principio de la legislatura, trabajan una media de 8 meses; ahora con 30 millones “no son capaces ni de garantizar el trabajo de todo el operativo 12 meses”. Para el Comité Intercentros esto es “mala gestión del dinero público”. Para la representación de la empresa, la instrucción del consejero el Joaquín Olona es clara a la actual dirección de la empresa: “Ni una mejora a la plantilla, esos fondos a subcontratación”.
Después del Foro de los Incendios, este año SARGA ya ha planificado un millón de euros para subcontratación de trabajos a empresas privadas a través de la opaca gestión de SARGA, dinero ya comprometido que se ha quitado de la mesa de negociación con la plantilla.
El servicio que prestan las bomberas y bomberos forestales (que ni siquiera son reconocidos así, a pesar de que la profesión ya esté reconocida en el epígrafe 5932, según la clasificación estatal de ocupaciones) se está realizando durante estos últimos años gracias a la dedicación del personal, “que demostrando su responsabilidad con la sociedad aragonesa y sabiendo que los recursos son finitos, ha ido tapando con su profesionalidad, las carencias materiales y de personal”, recuerdan.
Las quejas de la plantilla
Para este Comité es insostenible que las autobombas trabajen 24 horas al día con solo dos conductores contratados al 70% de su jornada y tengan que dejar voluntariamente sus días de descanso para poder hacer los relevos en los incendios o bajas de otros compañeros y compañeras.
También se quejan de que el personal de cuadrillas esté con atención continuada y disponibilidad de 15 minutos durante todos los días de su turno, y no pueda ni conciliar, ni realizar cualquier actividad que comprometa su respuesta, durante 12 y 9 meses en algunos casos, todo esto pagado a 40 céntimos la hora de disponibilidad.
Además, como no son personal fijo, no cotizan al 100%. Se obliga a pasar anualmente unas pruebas físicas que son excluyentes, siendo este el único cuerpo de emergencias al que se le exige. “La formación no va dirigida a la profesionalización sino a cubrirse las espaldas de cara a un posible accidente laboral”, denuncia el Comité Intercentros.
La empresa sigue vulnerando el derecho al disfrute de las vacaciones al no organizar bien el calendario, a pesar de que la plantilla ha renunciado por voluntad propia a cogerlas durante el periodo de máxima activación, sacrificando su derecho en aras del buen funcionamiento del servicio.
“En septiembre éramos reconocidos por nuestro trabajo; ahora es lo contrario, lo de siempre”, critica el Comité. “Solo tienen un objetivo y es justificar la mala gestión de fondos públicos imprescindibles para la lucha contra los incendios forestales, que continua basándose en el maltrato y la precariedad de la plantilla de Sarga”, añaden. Una empresa que está subcontratando servicios que antes llevaba a cabo con el mismo número de trabajadores y trabajadoras que tienen en la actualidad.
A pesar de esta situación, continúan intentando abrir una mesa de diálogo con la consejería, la Dirección General y la dirección de SARGA. El Comité Intercentros de Sarga va iniciar una serie de actos con el fin de informar a la opinión pública y a la sociedad aragonesa de la actual situación del colectivo de bomberos y bomberas forestales de Aragón.

