Aragón se llena de memoria antifascista frente al olvido del franquismo

La memoria no se rinde y se despliega por todo el país en torno al 14 de abril, con el acto de ARMHA en Torrero —con las maestras republicanas en el centro, esas “mujeres libres a las que se castigó por hacerse visibles”— y homenajes en Tauste, Torrellas, Magallón, Sariñena, Alcampell, Almacelles o Tarazona, en una agenda que sigue abierta en Uesca, Jaca y Zaragoza

Flores en el memorial de Torrero a las víctimas del fascismo | Foto: Iker G. Izagirre / AraInfo

Aragón ha vivido este fin de semana una intensa movilización memorialista en torno al 14 de abril, fecha en la que se cumplen 95 años de la proclamación de la Segunda República en 1931, truncada por el golpe de Estado fascista y la posterior dictadura. A las convocatorias desarrolladas este domingo en distintas localidades se suma la VII Catorceabrilada, celebrada la víspera en Zaragoza como espacio de reivindicación republicana.

Las convocatorias han tenido como eje el homenaje a las víctimas del franquismo y la defensa de la memoria democrática frente al avance del fascismo. Zaragoza, Tauste, Torrellas, Magallón, Sariñena o Tarazona han sido escenario de actos que, desde lo local, construyen un mapa global de memoria y dignidad.

3.600 claveles contra el silencio institucional

El acto central de la jornada se ha celebrado en el Cementerio de Torrero, en Zaragoza, donde la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica de Aragón (ARMHA) ha vuelto a llenar de flores el Memorial de las víctimas del fascismo en su ya tradicional homenaje “Un clavel por la memoria”.

Pese a la lluvia, que ha obligado a adaptar el desarrollo previsto, el acto ha mantenido su carácter emotivo y reivindicativo. Desde primeras horas de la mañana, a partir de las 9:30, decenas de personas se han acercado al memorial para participar en la colocación de los claveles, en respuesta al llamamiento de la asociación: “Vuestras manos son necesarias para que el memorial luzca como merece”.

En total, se han depositado 3.553 flores —una por cada una de las personas asesinadas cuyos nombres figuran en el memorial—, en un gesto que ha vuelto a sostenerse gracias a la solidaridad antifascista ante la falta de apoyo institucional del Ayuntamiento de Zaragoza, gobernado por PP y Vox.

Las condiciones meteorológicas han llevado a concentrar el acto principal en la tapia de fusilamientos, el mismo lugar donde los verdugos franquistas ejecutaron a miles de personas de todo Aragón. Allí se han desarrollado la intervención de Enrique Gómez —presidente de ARMHA—, el homenaje a las maestras republicanas y la música en directo, en una escena cargada de significado.

“Fueron mujeres libres y se las castigó específicamente por hacerse visibles”

El acto principal ha contado con la voz de la historiadora Pilar Coloma, doctoranda en la Universidad de Zaragoza bajo la dirección de Ángela Cenarro, que ha situado en primer plano a las maestras represaliadas en Aragón, un colectivo clave en la construcción de la escuela pública republicana y duramente castigado por la dictadura.

Coloma ha arrancado su intervención recuperando la voz de Pilar Salvo Giménez, maestra y directora de la escuela de las Delicias desde 1929 hasta 1936, que defendía cómo la República había reconocido a las mujeres “en toda su plenitud los derechos políticos y civiles”. Salvo fue detenida en Sádaba en agosto de 1936, trasladada a Zaragoza y fusilada días después en los campos de Valdespartera. “Ella fue, ante todo, maestra nacional”, ha recordado, subrayando que esa fue también la razón de su asesinato.

El relato ha puesto nombre y contexto a una represión sistemática que buscó desmantelar el proyecto educativo republicano. Coloma ha rescatado también las palabras de Carmen Lahuerta Consejo, maestra de Monegrillo, que en 1933 animaba a las mujeres a ejercer su derecho al voto en defensa de la República y de una escuela digna, laica y universal. Tras el golpe, fue encarcelada y apartada definitivamente de la enseñanza. “Con eso era suficiente. De esa manera se rompía en pedazos un futuro, una vida”, ha señalado la historiadora.

A través de expedientes de depuración, informes y testimonios, Coloma ha explicado cómo la represión se articuló desde múltiples frentes —militares, autoridades civiles, Iglesia, Falange— con acusaciones que iban desde “propagandista del Frente Popular” a “de nulas creencias religiosas” o “de pésima moralidad”. Etiquetas que, ha subrayado, provocaron miedo, estigmatización y exclusión durante décadas.

El recorrido de Coloma ha recordado también a Pilar Cambronero Arjol y Florinda Arjol Naudín, jóvenes maestras de Castejón de Valdejasa asesinadas en 1936 con apenas 21 y 19 años. Militantes de la Juventud de Izquierda Republicana y activas organizadoras del movimiento feminista de la época, ambas encarnaban —ha explicado— un modelo de mujer incompatible con el proyecto franquista.

En esa línea, Coloma ha insistido en el carácter específico de la represión contra las mujeres, orientada a devolverlas al ámbito doméstico y castigar su presencia en la vida pública. “Fueron mujeres libres y se las castigó específicamente por hacerse visibles”, ha señalado, citando casos como el de Cipriana Aventín, maestra de Graus, denunciada por “hacer vida de mujer libre”, o el de María de los Ángeles García Tomás, maestra de Sarrión, juzgada junto a otras 28 mujeres por su implicación política.

El homenaje ha incorporado también la figura de María Domínguez, primera alcaldesa democrática en Aragón y en el Estado español, asesinada en septiembre de 1936, como símbolo de una generación que abrió caminos y que fue brutalmente reprimida. “Si sucumbimos en el transcurso de la lucha, las que nos sigan ocuparán la brecha que nosotras dejemos”, dejó escrito antes de ser asesinada.

“Hoy nos reunimos aquí en recuerdo de todas ellas”, ha concluido Coloma, en un cierre que ha conectado la memoria histórica con el presente, reivindicando el legado las maestras que “defendieron una educación republicana, laica, gratuita, universal, igualitaria para niños y niñas, democrática y antifascista”, y que fueron represaliadas, de una u otra forma, por la dictadura franquista.

El acto de ARMHA ha concluido, entre paraguas y emoción, con las canciones del Coro Libertario de Torrero, acompañado este año por el coro anarquista francés La Rojinegra, poniendo voz a una jornada que cada año rescata del olvido a esas 3.553 personas que durante décadas permanecieron enterradas en fosas comunes y en el silencio.

Tapia del cementerio de Torrero | Foto: Iker G. Izagirre / AraInfo

La memoria se despliega por Aragón

La jornada ha tenido continuidad en otros puntos del país aragonés, con la lluvia como invitada. En Magallón, el acto organizado por la Asociación de Familiares y Amigos de Asesinados y Enterrados en Magallón (AFAAEM) ha estado marcado por la entrega de los restos de Benito Barcos Laborda, de 61 años y sastre de profesión, asesinado por el franquismo y recientemente identificado en el Valle de Cuelgamuros, en un momento de especial carga emocional para su familia.

En Torrellas, el homenaje a las víctimas del franquismo ha incorporado una mirada feminista con la charla “Mujeres, las grandes olvidadas”, a cargo de Pilar Pérez y Anabel Lapuente. Un acto que ha puesto en valor el papel de las mujeres durante la represión franquista, así como su resistencia y las múltiples formas de violencia que sufrieron, en el marco del I Ciclo de Memoria Democrática impulsado por PAMA, que continuará en las próximas semanas.

En Tauste, el cementerio ha acogido el acto de clausura de la Semana de la República, con un homenaje a las personas represaliadas por el fascismo impulsado por el Foro Ciudadano, cerrando varios días de actividades de memoria, historia y reivindicación.

También ha habido actos en Tarazona, organizado por AMEHITA en el cementerio, y en Sariñena, con un homenaje republicano por la memoria y la paz en el cementerio municipal.

Acto republicano en Sariñena | Foto: Joaquín Ruiz

En la comarca de La Llitera, los actos republicanos también han marcado la jornada con un recorrido por distintos lugares de memoria impulsado por el Ateneo Republicano de Binéfar y Comarca. La programación había arrancado el sábado con una conferencia del profesor Felipe Luis Aranguren y una cena de hermandad, pero la previsión de lluvia obligó a adaptar la jornada del domingo, reducida a una delegación que ha mantenido los homenajes en distintos puntos.

El itinerario ha incluido paradas en el cementerio de Alcampell, donde se ha recordado a las personas asesinadas cuyos nombres figuran en el memorial —con lectura pública y ofrenda de claveles—, y en San Esteban de Litera, donde se ha rendido homenaje a brigadistas internacionales de la 45 División republicana, así como a figuras como Narciso Villellas o el alcalde republicano Jaime Plá. La jornada ha concluido en un punto de exhumación en las proximidades de Almacelles, donde se recuperaron los restos de 18 personas, en un espacio que sigue señalando la persistencia de fosas y deudas pendientes.

Fuera de Aragón, una delegación de Izquierda Unida y de la Fundación 14 de Abril ha participado en el campo de concentración de Gurs, en el acto de homenaje del “Día de los internados”, recordando a las más de 60.000 personas que pasaron por este campo, entre ellas más de 5.000 aragonesas, en un espacio que simboliza el exilio republicano y la barbarie fascista.

Actos de memoria en La Llitera | Foto: Carlos Neofato

La agenda republicana sigue en marcha

Las convocatorias continuarán en los próximos días. Sin ir más lejos, este lunes arrancan en Uesca las XVIII jornadas republicanas organizadas por el Círculo Republicano Manolín Abad, con un programa que combina charlas, documental, presentación de libro e izado de la bandera tricolor en el memorial 545, en el Parque Mártires.

El martes 14 de abril, el Círculo Republicano de Jaca celebrará la fecha con vermú, documental y presentación de libro, mientras que en Zaragoza tendrá lugar una manifestación por la República convocada por el Ateneo Republicano, que partirá a las 19:00 horas desde la plaza de San Francisco.

El jueves 16, la DPZ organiza el foro “Hacer memoria, hacer feminismo”, centrado en las mujeres represaliadas. Además, hasta el 27 de abril puede visitarse en Casetas la exposición “No solo los nazis: los campos de concentración de Franco”, una mirada a la represión sistemática del franquismo.

Y más allá de abril, en mayo llegarán los actos en recuerdo de las personas deportadas a los campos nazis, especialmente Mauthausen, donde más de mil aragoneses y aragonesas antifascistas fueron internadas, de las cuales 651 fueron asesinadas. En Aragón, la memoria no se detiene.

Y más allá de abril, en mayo llegarán los actos en recuerdo de las personas deportadas a los campos nazis. Más de mil aragoneses y aragonesas antifascistas fueron internadas en distintos campos entre 1940 y 1945, la mayoría en Mauthausen, y 651 fueron asesinadas por el régimen nazi. Y es que en Aragón, la memoria no se detiene.