Alertan sobre vertidos contaminantes de la papelera La Montañanesa al río Galligo

La Asociación Naturalista de Aragón (ANSAR) denuncia los vertidos de la fabrica de papel La Montañanesa de Torraspapel al río Galligo y va a dirigirse a la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), al Gobierno de Aragón (DGA) y al Ayuntamiento de Zaragoza, exigiendo responsabilidades

Alertan sobre vertidos contaminantes de la papelera La Montañanesa al río Galligo
Foto: ANSAR

Según denuncia la Asociación Naturalista de Aragón ANSAR, el pasado domingo día 18 de agosto, alertados por el color de las aguas que llegaban procedentes del río Galligo a su desembocadura en el Ebro, se acercaron al colector de aguas residuales de la fábrica La Montañanesa. Allí pudieron observar que “a pesar de las prometidas mejoras en la depuración, en la eliminación de olores y colores del vertido”, las aguas de dicho colector seguían tiñendo de marrón oscuro el río Galligo “generando, a lo largo de los 6 km que van desde el punto de vertido hasta la desembocadura en el Ebro, un impacto en el río así como en su flora y fauna, a la vez que desprendiendo un olor pestilente en todo el entorno”.

Alertan sobre vertidos contaminantes de la papelera La Montañanesa al río Galligo
Foto: ANSAR

Desde ANSAR recuerdan que “la contaminación de Torraspapel, la papelera del zaragozano barrio rural de Montañana, que en 2018 cumplió 150 años, no es algo nuevo, no tenemos más que consultar la hemeroteca para contrastar las continuas denuncias desde los años 80”. En 1989 la comisión de gobierno del Ayuntamiento de Zaragoza acordó enviar al ministerio fiscal un expediente con las dos multas impuestas a la fábrica papelera por verter residuos sólidos industriales en un solar junto al río Galligo. En 1992, los vertidos de esta papelera fueron los causantes de la contaminación del río Ebro a su paso por Zaragoza, que dejo sin agua a 12 pueblos ribereños, Greenpeace denuncio el hecho y la Sección 3ª de la Audiencia de Zaragoza condenó a varios directivos de Sarrió Papel y Celulosa, S.A., como autores responsables de un delito contra el medio ambiente, a penas de tres meses de arresto mayor, multa conjunta de 500.000 pesetas (3.000 euros) y a indemnizar a los diversos perjudicados, particulares y ayuntamientos, con cantidades que alcanzaron un importe total de 23.895.586 pesetas (143.615,36 euros). “En aquel caso la sentencia dejó clara la permisividad administrativa en beneficio de la producción y en perjuicio del medio ambiente”, recalcan desde ANSAR.

“Pero desde aquella fecha los problemas han seguido existiendo. En enero de 2009 una lluvia pastosa y negra impregnó el barrio zaragozano de Montañana cubriendo casas, coches y huertos y la empresa ni siquiera se digno en informar al Ayuntamiento de Zaragoza ni a la ciudad para que se tomarán medidas de protección”, inciden.

El recorrido histórico que nos recuerda ANSAR continua en noviembre de 2010 “siendo concejal municipal el socialista Jerónimo Blasco, se emplazaba a la empresa Torraspapel a que en el plazo de un mes eliminara los malos olores que producía, por las molestias que ocasionaba al propio barrio rural de Montañana y al conjunto de la ciudad de Zaragoza. Pero transcurridos 14 años, los olores siguen persistiendo”. Asimismo, pesar de los requerimientos realizados por la Confederación Hidrográfica del Ebro para evitar estos vertidos de color marrón oscuro “podemos comprobar que no se han solucionado los problemas”.

Desde la Asociación Naturalista de Aragón, consideran que “una empresa que lleva desde 1868 en nuestra ciudad, con importantes beneficios, no puede seguir realizando el tipo de vertidos que se dan diariamente y que este pasado domingo, una vez más, se pudo constatar”.

“Es urgente que las administraciones, Confederación Hidrográfica del Ebro, Gobierno de Aragón y Ayuntamiento de Zaragoza actúen, exigiendo a la empresa una inversión que asegure el control de sus vertidos, la calidad de las aguas del rio Galligo y elimine los olores permanentes que se sufren desde hace años”, aseguran desde ANSAR que, por ello, va a dirigirse “a las administraciones respectivas denunciando la situación actual de esta empresa, que si bien afirma ha realizado mejoras en su tratamiento para disminuir la contaminación provocada, los hechos demuestran que no son suficientes”.