Varios centeneras de personas han participado este domingo en un abrazo ciudadano al edificio del antiguo Centro de Clasificación Postal de Correos del Portillo, ubicado en la avenida Anselmo Clavé en Zaragoza, para reclamar su conservación y su protección patrimonial. La acción buscaba visibilizar el respaldo social a la catalogación del inmueble, construido entre 1970 y 1972 y considerado un referente de la arquitectura brutalista y del Movimiento Moderno en Aragón.
El gesto, simbólico y emotivo, ha reunido a vecinas, vecinos, activistas por el patrimonio y representantes de diferentes colectivos que rodearon el edificio con una cadena humana para reivindicar “una catalogación posible, justa y necesaria”. La iniciativa se enmarca en la campaña impulsada por Apudepa y la Asociación Vecinal Joaquín Costa con el respaldo de asociaciones vecinales, entidades patrimonialistas y organizaciones sociales para evitar su derribo y promover su rehabilitación con usos públicos.
La convocatoria fue promovida por las entidades firmantes del manifiesto en defensa del edificio, que ya cuenta con el apoyo de más de 50 asociaciones y organizaciones ciudadanas. Las entidades impulsoras sostienen que el inmueble forma parte del paisaje urbano del Portillo desde hace más de medio siglo y representa un ejemplo relevante del patrimonio arquitectónico contemporáneo de Zaragoza.
La movilización se produce además en un momento clave para el futuro del edificio, después de que la Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón haya ordenado paralizar cautelarmente su derribo mientras se estudia su posible protección patrimonial.
Cientos de personas abrazando un edificio para salvarlo. Os acordáis cuando había que encadenarse a los árboles para salvarlos? La historia se repite. @CHAlugarsZGZ @apudepa @chunta @carmelomarcen @laura_ezquerra @marusartwatch @Chuane @chuaquinbernal @isabelasobras pic.twitter.com/J94ZShrvtO
— sevegodina (@sevegodina) March 15, 2026
Patrimonio contemporáneo y modelo de ciudad
El debate sobre el futuro del edificio también estuvo presente esta semana en la mesa redonda “La ciudad: herederos de un patrimonio, responsables de transmitirlo”, celebrada el jueves en Zaragoza. El encuentro reunió a especialistas y voces del ámbito cultural para reflexionar sobre la conservación del patrimonio urbano y la responsabilidad colectiva de transmitirlo a las generaciones futuras.
Según explicó Apudepa, una de las conclusiones compartidas en el encuentro fue la necesidad de impulsar un frente común para proteger la arquitectura contemporánea, un patrimonio que consideran especialmente vulnerable. Desde la entidad advierten de que este tipo de arquitectura suele quedar fuera de los catálogos de protección y denuncian que muchas decisiones urbanísticas siguen entendiendo la ciudad principalmente como un espacio de negocio.
En este contexto, las entidades impulsoras de la campaña sostienen que la defensa del edificio de Correos del Portillo trasciende el propio inmueble y abre un debate más amplio sobre qué modelo de ciudad quiere Zaragoza y cómo se protege su patrimonio reciente.





